Respeto a las personas: TABACO - Enrique Martinez Bermejo
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Respeto a las personas: TABACO

Normalmente cuando estás con una persona y, por circunstancias, le hablas un poco más alto de lo normal, te pide que te comuniques con un tono de voz más acorde a tu persona: vamos que no le faltes el respeto. En ocasiones, en mi trabajo, en las relaciones con mis amigos, con mi familia, en un partido de fútbol, al ir a un restaurante a comer, si ves a otro gritar, o si te gritan a tí, o si hablas mal de alguien… te suelen pedir que respetes a los demás. Creo que esto es lo normal en cualquier lugar del mundo, y habitualmente, nadie te mira mal por el educado reproche.

Sin querer generalizar, porque toda regla tiene su excepción, parece que en nuestro pais, lo normal, es que cuando una persona está fumando, los que no fumamos, tengamos que aguantarnos, y por supuesto, no dedicarle ningún reproche.

Hace unos años, el Gobierno de España, dictó, por indicación de una directiva europea, que en los lugares de trabajo, así como en lugares públicos, y determinados lugares, no se puede fumar. Entre otras muchas cosas, para respetar a los que no fuman. 

He fumado desde los 13 años hasta los 37, es decir, 24 años. En muchas ocasiones hasta 40 cigarrillos al día. Sé perfectamente lo que es el mono, lo mal que lo pasas en un vuelo de 15 horas sin fumar, y estar en paises, como USA y Suiza, donde las restricciones al tabaco son de meter miedo al cuerpo.

Apenas llevo sin fumar dos años, y la verdad, no sabes el gusto que da, y la recuperación que he tenido, en cuanto a problemas respiratorios, y a poder hacer deporte, como nunca lo había hecho. Pero, siempre hay un pero, a quienes fuman les molestan muchísmo más los ex-fumadores, que los pasivos no fumadores. Dicen, de nosotros, que somos una especie a extinguir, que siempre nos estamos quejando. 

No, mis queridos fumadores, no se trata de una queja, bueno quizás un poco si, se trata sobretodo de respeto. RESPETO al que no quiere fumar, al que no quiere oler a tabaco, al que no quiere respirar nicotina, y un largo etcetera, más largo, que los agravios, a los que los fumadores se ven sometidos por parte de los ex-fumadores.

Durante 24 años, en mi caso, y durante 20, en el de mi padre, mi santa madre, tuvo que aguantar los malos y asquerosos olores en casa, los olores en la ropa, el pestilente olor en cada coche que teníamos, y todo porque no respetábamos, si, si, no respetábamos su derecho a vivir con uan cierta salud, y no tener que oler y sufrir nuestras largas comidas, conversaciones y otros menesteres, fumando como cosacos.

Hace cuatro años, mi padre murió de cáncer de pulmón, y se murió en 28 días, ni uno más, ni uno menos, y todo por el “puto” tabaco. En la familia, unos lo aprendieron rápido, aunque a la menor inconveniencia volvieron; otros seguimos fumando, y algunos, llegado un punto, dejamos de fumar. Respetamos al que fuma, muchísimo más que ellos a nosotros, y hay muchos que cuando saben que no fumas, se salen a la calle, como el caso de mi hermano pequeño; sin embargo, hay muchos otros, que te miran con chulería, cuando, en un lugar que no está permitido fumar se lo fuman, para demostrarte no se qué.

En este pais, existe una ley, nos guste o nos disguste, que no permite fumar en los lugares de trabajo, pudiendo la empresa habilitar espacios, señalizados, para que los empleados que fumen, lo hagan, en esos lugares. Un caso muy similar al de algunos aeropuertos españoles. No se trata de crear el ghetto de fumadores, se trata de respetar a los que no fumamos.

Tengo amigos que tienen restaurantes, discotecas, bares, etc, etc, y en sus locales se fuma, no hay problema, pero tienen una extracción de humos, que en muchos casos vale una millonada. Y, si no quieres entrar, porque te molesta el humo, no entras y no pasa nada.

Hasta hoy he aguantado, y de verdad, algunos, que me conocéis, sabéis que son un tipo pacífico, y trataré que siempre sea así, pero hoy la gota que colmaba el vaso, lo ha colmado. No quiero convertir mi blog en un elemento de protesta; sin embargo, hoy las cosas, en este sentido han cambiado, hay amigos, que escriben sobre las verdades de la economía, como el bueno de Marc Vidal, otros escriben sobre marketing, como Enrique Dans, o Albert Pujadas, otros, como es mi caso, tratamos, de hacerlo lo mejor que sabemos, y si me equivoco al hacer esta denuncia, lo siento, pero seguiré haciéndolo, hasta que alguien me demuestre lo contrario.

Sólo un detalle, para acabar, en 2001, antes de los atentados del 11-S, estuve en Roma, fumaba, por aquel entonces. A la vuelta, en facturación de Fiumicino, se me ocurrió encender un cigarro, me pareció normal y válido. El chico de facturación y un policía de finanzas, se me acercaron, muy educadamente, y me explicaron que en el aeropuerto no se podía fumar, les pedí disculpas, y no sólo apague el cigarrillo, sino que lo tiré en una papelera. Era el año 2001, no estaba en vigor la ley anti-tabaco ni la directiva europea, o igual sí, pero ya entonces, había que RESPETAR a quienes no fumaban. Sólo pido RESPETO para quienes no fumamos, lo hayamos hecho alguna vez, o no lo hayamos hecho.

 

No Comments
  • finbarrus
    Posted at 16:43h, 12 marzo

    Te entiendo perfectamente. Hace tres años le recriminé a un matrimonio que quisiese montarse con nosotros en el ascensor del Corte Inglés fumando. Yo iba con mis dos hijos mayores (muy pequeñitos entonces) y le dije a la pareja que por favor apagasen el cigarro o que esperasen a que usásemos el ascensor nosotros antes. Se pusieron como unos basiliscos: el marido casi se me echa encima mientras me gritaba que me iba a matar. Eso sí, yo me despaché a gusto, sin levantar la voz ni un decibelio, lo que le puso la cara más azul todavía. Una escenita.

  • kikemartinezbermejo
    Posted at 17:02h, 12 marzo

    Gracias finbarrus. Es lo que yo debería hacer. Seguiré tu consejo. Aunque ya ha habido un par de ocasiones y nada, como el que oye llover.

  • Usue
    Posted at 12:44h, 13 marzo

    Mi tía murió el año pasado, también de cáncer de pulmón. Lo más triste de todo es que ella jamás fumó un cigarrillo. Su marido, sin embargo, que también murió de cáncer de pulmón, fumaba dos cajetillas diarias. Mi tía era una “fumadora pasiva de libro”, como le dijo el médico. Tenía los pulmones de un fumador.
    Creo que muchos fumadores no son conscientes de lo que hacen con su vida, aunque se envalentonen diciendo “de algo hay que morir”. Pero sobre todo no son conscientes del daño que nos hacen a los que no fumamos. Están poniendo en riesgo nuestra salud y eso es ser muy injusto.
    Creo que la nueva ley contra el tabaco es demasiado permisiva y tiene pequeñas lagunas. Pero qué menos que respetar eso.

  • Mario
    Posted at 12:49h, 13 marzo

    Totalmente de acuerdo. No se puede explicar mejor (y con mayor educación dicho sea de paso). Es cierto que en muchas ocasiones el que no fuma y recrimina al fumador parece el malo de la película. Supongo que será porque los fumadores no perciben todo lo negativo que conlleva un ambiente de tabaco (ya que para algo fuman), como el olor asqueroso que te deja en la ropa y que tienes que acabar lavando directamente cada vez que has estado en un local de estos, el picor en los ojos (aspecto que a mi personalmente me afecta bastante), y los aspectos negativos que obviamente supone la basta acción de “introducir humo en los pulmones”.

    La cosa parece clara y sencilla: los que quieren fumar pueden hacerlo (fuera, nadie se lo prohibe), y los que no quieren no pueden librarse del tabaco si se fuma dentro de la oficina a no ser que se saque el ordenador y la silla a la calle.
    La solución parece bastante obvia, y lo más cachondo de todo esto es que encima lo prohibe una LEY… no sé que más debate puede haber

  • Mario
    Posted at 12:51h, 13 marzo

    Yo también creo que es un tanto inútil o floja la ley antitabaco actual. En Nueva York al parecer no se puede fumar en NINGUN LOCAL (independientemente de su tamaño), y creo que hasta la fecha nadie ha muerto o se ha quemado a lo bonzo como protesta desesperada.

  • kikemartinezbermejo
    Posted at 13:20h, 13 marzo

    Gracias por vuestras palabras. He llegado a pensar esta mañana que soy un intransigente, y creo que he sido muy educado. Gracias Usue, gracias Mario

  • reyes
    Posted at 20:35h, 13 marzo

    Tienes toda la razón. Yo soy fumadora y me fastidia mucho no poder fumar en algunas ocasiones, pero la verdad es que te vas acostumbrando a estar con normalidad en los sitios que no esta permitido. Pero independientemente de que yo quiera, me apetezca fumar, esta el respeto hacia los demás. Pero el que no es respetuoso con el tabaco tampoco lo es en lo demas. Añadir que a parte de que pueda molestar, hay personas con problemas de salud que ademas de molestarles les perjudica bastante

  • Tercera Opinión
    Posted at 21:50h, 21 abril

    De lo que nunca se habla es de la hipocresía de Sanidad al prohibir unas cosas y no otras. Por ejemplo cuando un producto es tóxico o produce reacciones alérgicas lo retiran inmediatamente del mercado, en cambio el tabaco no.

    No sería más lógico poner en esos productos las mismas pegatinas que ponen en las cajetillas.

    Te invito a ver mi artículo:  Los zapatos perjudican gravemente su salud.

    http://www.terceraopinion.net/2009/04/19/zapatos-salud/

    Un saludo.

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