Cada 28 de diciembre... - Enrique Martinez Bermejo
2466
post-template-default,single,single-post,postid-2466,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,vertical_menu_enabled,qode-title-hidden,qode_grid_1300,side_area_uncovered_from_content,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-17.2,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,disabled_footer_bottom,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.6,vc_responsive

Cada 28 de diciembre…

Cada año, al llegar el 28 de diciembre, celebramos el día de los Santos Inocentes, un día en el que se hace memoria de aquellos niños, que en época de Jesucristo, fueron condenados a morir por el rey Herodes, cuando se vio engañado por los Magos de Oriente que iban a visitar al Niño y, decidieron no volver a decir a aquél sobre el paradero del Rey de los Judíos. La festividad de los Santos Inocentes, festividad cristiana, conmemora por tanto a esos pequeños.

Desde hace unos años, veintitantos, en España, muchos somos los que hemos dedicado este día a recordar a las víctimas del aborto, a aquellos seres humanos indefensos, que acaban muertos en el cubo de la basura de lugares putrefactos como son los dispensarios abortistas, por llamarles de alguna forma, pues no merecen el tratamiento de clínica.

Allá por mitad de los ochenta, es decir hace más de 20 años, comencé a asistir, no sólo a estos actos festivos en favor de la defensa de los no nacidos, sino a otros, no tan lúdicos en los que nuestra máxima era tratar de informar a las madres embarazadas sobre las salidas o alternativas a matar a su hijo. En aquellos tiempos, y durante muchísimos años con mayor profusión, los facultativos de dichos lugares, informaban a las madres pidiendo su firma y 80.000 pesetas, para quitarse de en medio un “problema”. Alternativas ninguna, como si abortar fuese igual que desenvolver un caramelo y tirar el envoltorio a una papelera.

Una de las personas que más ha hecho, en España, en favor de la defensa del no nacido, es el doctor Jesús Poveda, con quién en numerosas ocasiones en compartido vivencias, buenos momentos y otros no tan buenos, en la defensa de los no nacidos, y a quien muchos consideran enemigo profesional y personal por el mero hecho de defender la vida humana desde el momento de su concepción hasta su muerte natural.

Ayer, 28 de diciembre, como no podía ser de otra forma, como vienen siendo habitual en los últimos años, Jesús Poveda acompañado de otras personas, no muchas en esta ocasión, se persono en las inmediaciones del establecimiento Dator de Madrid, para manifestar pacíficamente su disconformidad con la barbarie, que se comete en este lugar cada día y, que por otra parte, consienten determinados políticos, que luego tienen la desfachatez de jurar su cargo sobre la Biblia, sobre la Sagrada Biblia.

Ayer, 28 de diciembre, el doctor Poveda, como un ciudadano más se personó en Dator para manifestares pacíficamente, y este es el resultado

Por el simple hecho de estar en este lugar el doctor Poveda fue detenido, con medios  desproporcionados. Como me imagino determinados comentarios, en los hechos que ocurrieron en Madrid, a raíz del 15-M, en ningún momento vi ninguna detención por el hecho de pasear o estar en un sitio, cuando al menos, en esa ocasión, el perjuicio a la ciudadanía ha sido bastante desproporcionado.

Detener a una persona, un médico, una persona de bien, a quién no recuerdo haber sido violento en ninguna visita a las inmediaciones de ese establecimiento, en los casi 25 años que recuerdo haber asistido con él, como si fuese un vil forajido, como señala Gonzalo Atozano, no puede dejarnos indiferentes.

Desde este blog, sin pestañear, sin dudarlo, apoyaré todas las acciones de mi buen amigo Jesús Poveda, quién por otro lado me merece todo el respeto del mundo. Posiblemente, como no podía ser de otro modo, la orden de su detención partía del Delegado del Gobierno, quien espero deje su cargo en breve, por tantas y tantas desfachateces que ha cometido, pero la acción de algunos de los policías, por muy novatos que sean, me parece ruin y burda. Cuando, además, para detener a una persona en la vía pública deben conculcarse determinados supuesto del artículo 556 del actual Código Penal:

Art. 556

Los que, sin estar comprendidos en el artículo 550, resistieren a la autoridad o sus agentes, o los desobedecieren gravemente, en el ejercicio de sus funciones, serán castigados con la pena de prisión de 6 meses a un año.

No Comments

Post A Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.