Valencia

Vivir y ser feliz

Me ha costado escribir esta entrada porque escribir sobre personas requiere tiempo, esfuerzo y decir con palabras concretas aquello que fluye del corazón, poniendo a Dios en el medio de todo lo que nos pasa, aunque a veces salga a relucir la queja humana: pero como me haces esto a mi Señor.

Si vives en Madrid, o si sigues las noticias de nuestra ciudad, es posible que, hace tres semanas, leyeses sobre un accidente, un incendio, que se produjo en la M-30, la circunvalación que recorre Madrid. En uno de sus accesos, el que viene de la A-3, carretera de Valencia, en una de sus galerías, se produjo el incendio de unas pilas que proveen de luz a casi todo el túnel de circunvalación.

Sergio, un ingeniero al que le gustaba su trabajo de mantenimiento en los túneles, estaba con un compañero en otra galería anexa a la del incendio. Finalizados los trabajos de extinción, accedió, como era habitual a su zona de trabajo, para desarrollar los trabajos oportunos. Horas después del incendio, pocos minutos después de hablar con su mujer, Mari Carmen, falleció por asfixia, por inhalación de gases tóxicos.

Sergio es el hermano pequeño de Rocio, una de mis cinco cuñadas. Sergio es el hermano de David, a quien conocí hace ya muchos años. Sergio, hermano de todos sus hermanos, era una persona que había disfrutado, a sus 36 años, de todo lo que se había propuesto hacer en la vida: saltar en paracaídas, participar en un club de 4×4, casarse, tener una hija maravillosa, y en este momento esperar otro hijo.

Para mi cuñada y mi cuñado ha sido un palo tremendo, algo inexplicable; mi cuñado y Sergio se tenían un cariño especial: a los dos les encanta el campo, y las dos veces que les vi charlar juntos, sus ojos irradiaban felicidad.

Las próximas Navidades serán diferentes, porque Sergio ya no está, porque con su presencia y su buen hacer hacía felices por unos momentos a todos los que estaban a su alrededor.

En estos días he hablado algunas veces con mi cuñada: de verdad, como le dije en un mensaje hace un par de semanas, que suerte he tenido de conocer a esta familia, la de mi mujer, la de mi cuñada. En muchos momentos en los que lo difícil era decirse algo, ellos sin embargo me han dicho, hay que seguir adelante, que es verdad, pero con alegría, porque es lo que Sergio quería, ver alegría a su alrededor.

Ha pasado casi un mes desde que me propuse escribir esta reseña. Y la verdad ha sido, con diferencia la que más me ha costado en el tiempo. Sergio, seguro estarás en el Cielo, porque sino no se entiende tu felicidad y tu sonrisa permanente. Mari Carmen, si algún día lees esta esta entrada, te lo dije el día del funeral, lo que necesites, sabes donde estamos; en esta familia no es un decir porque siempre que alguien ha necesitado algo, todos habéis estado al quite.

Descansa en paz Sergio

Hablando sobre la libertad de expresión

Nuestra Constitución, la que regula los derechos y libertades de todos los que vivimos en España, declara en su artículo 20:

1. Se reconocen y protegen los derechos:

a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.

c) A la libertad de cátedra.

d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cual quier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.

2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.

3. La ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.

4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.

5. Sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.

Sería, de verdad lo digo, muy interesante leerse este artículo de vez en cuando, despacio, entendiendo lo que dice.

En lo que se ha venido a llamar, en los últimos días, como primavera valenciana, hemos comprobado y visto actitudes desmesuradas de la policía. Posiblemente, en su actuación, se hayan equivocado, pero no debemos olvidar que la policía, incluidos los antidisturbios, tienen una misión en el juego democrático, con el que a muchos se les llena la boca, que es la de mantener el orden público. Muchos, en twitter y en las redes sociales, como @anipmaleno pretenden que ante una actuación policial cuestionemos el respeto a la libertad de expresión.

Durante algunas de esas intervenciones, durante algunas manifestaciones, he escuchado a personas de muy diferente índole proferir insultos contra las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, contra los mismo, que hace unos días daban su vida para rescatar a un eslovaco en las playas de A Coruña, llamarles “putos policías, perros, hijos de puta”. En twitter hay quien defiende que insultar está dentro de la libertad de expresión, como @anipmaleno, y tanto ella como quienes defienden esta postura están muy equivocados. No lo digo yo, lo dice la Constitución, esa de la que tanto les gusta hablar, al recordar en el mismo artículo 20, que el limite se encuentra en la conculcación del derecho al honor.

Algunas personas con las que he intercambiado tweets en twitter, pretenden hacerme entender, algo que ni ellos mismo saben de que va: que la libertad de expresión abarca cualquier tipo de manifestación, de insulto, de lo que sea, y que luego, ya se verá en los Tribunales. Esa libertad de expresión no se puede calificar de de libertad como tal, sino todo lo contrario, de libertinaje.

José Manuel León, presidente regional del Sindicato Profesional de Policía, además señalaba sobre la procedencia de muchos de los manifestantes:

“una de las arrestadas ya está fichada por hurto y otro, por tráfico de estupefacientes. «Este tipo de concentraciones que en principio son pacíficas, se tornan violentas por culpa de los radicales antisistema», que «calientan» a los estudiantes con el fin de que la calle «reviente», afirma el presidente regional del Sindicato Profesional de Policía de la Comunidad Valenciana, José Manuel León. Cuando los agentes empiezan a actuar, entonces se quitan de en medio y dejan a los estudiantes en primera fila”

«Lo que no dicen en los medios de comunicación es lo que han tenido que soportar los policías», añade. Los primeros días de protestas, los policías no llevaban los instrumentos de defensa y protección, es decir, ni cascos ni escudos ni otros protectores. A pesar de los insultos, patadas, escupitajos y mordiscos, los agentes no hicieron uso del material de orden público y las detenciones se llevaron a cabo sin usar la fuerza.

Pero la agresividad de los manifestantes fue aumentando y el lunes estalló. Unas 500 personas se lanzaron contra la barrera policial lanzando piedras, botellas, y adoquines contra los agentes y consiguieron sobrepasarles, por lo que se tuvo que establecer una nueva barrera, esta vez sí, protegida con cascos, escudos y porras para dispersar a la gente. «Nos acusan de brutalidad, pero no hay ningún herido grave»

José Manuel Sanchez Fornet, secretario general del SUP, dicen que caldea el ambiente en twitter. Este policía como muchos otros, nos guste o no nos guste, dan su vida y su trabajo todos los días por la defensa de los derechos y libertades. La policía nacional tiene a sus espaldas haber perdido a 145 miembros en actos terroristas, para atender ahora a personas, que amparadas en la libertad de expresión, pretenden echar por tierra la labor que desempeñan cada día. Si en el Instituto Luis Vives hubo palos de la policía, habría que ver las provocaciones. Hablo por experiencia, ya que participé en protestas estudiantiles de hace algunos años, en las que el celebre “cojo manteca” maniataba a muchos estudiantes para atacar a la policía.

De verdad no seamos hipócritas. Nos podrá gustar más o menos, la actitud de la policía, pero no mezclemos churras con merinas. Ayer, sin ir más lejos, los alborotadores que animan este tipo de concentraciones fueron a tratar de hacer lo mismo en casa de Francisco Camps, por cierto absuelto de supuestos delitos, por un Juzgado Popular hace un mes, y en casa de la Alcaldesa Rita Barberá.

Hablar de derechos y libertades no está reñido con el respeto al derecho al honor de las personas. Hace no mucho, por episodios con mayor carga de violencia, en los que se atacó a los representantes democráticos del gobierno catalán, nadie alzaba la voz con el derecho a la libertad de expresión. ¿Por qué si en esta ocasión? ¿La policía debe ser la diana de todas las protestas?

No me tengo relación con la policía, si bien algunos buenos amigos, son miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, y muchos de ellos han dado todo por este país, para defender los derechos y libertades que un día nos otorgamos, después de muchos años con ellos limitados. Y, si la policía obedece ordenes. Y la actuación de estos días ha podido ser desmesurada, pero en muchos casos los violentos antisistema sólo querían reventar las manifestaciones estudiantiles, amparándose en una libertad de expresión, que ni ellos mismos respetan.

Si lees esta entrada y tienes dudas sobre el ámbito del derecho a la libertad de expresión, te invito a leer la ley que lo desarrolla y la declaración de los derechos humanos que clarifica muchas cosas, así como algunos comentarios al artículo 20 de nuestro ordenamiento jurídico.

Finalmente, escribir este blog, es una forma de libertad de expresión, pero debe ser respetuosa con el derecho al honor de las personas sobre las que se opina. No sólo porque sea un derecho, sino porque es una norma cívica de respeto hacia los demás. Y no, porque mis padres o mis abuelos se hayan ganado, con su esfuerzo y trabajo que podamos disfrutar de este derecho fundamental: cada uno de nosotros nos ganamos cada día el poder disfrutar de la libertad de expresión, cuando hacemos un uso correcto de la misma.

Que paseis un buen fin de semana!!!!