Television

TeleMadrid en huelga

Personalmente creo que los sindicatos se equivocan, en la forma tan brutal de ejercer el derecho a la huelga en la huelga que ha comenzado hace unos minutos en la cadena autonómica de Madrid. En principio todo trabajador tiene derecho a ejercer la huelga, pero siempre cumpliendo unos servicios mínimo. Parece ser que en Telemadrid esta norma no rige. No es la primera vez que ocurre, y no entiendo porque el gobierno regional de Esperanza Aguirre no toma las medidas oportunas. Y si no puede tomarlas, por los motivos que tenga o que sean, pues que se ponga en conocimiento de la autoridad judicial.

Telemadrid es un servicio que pagamos todos los madrileños. Lo harán bien o mal, depende del lado desde el que se mire, pero realizar una huelga tan salvaje, dejando a los ciudadanos de Madrid sin información, me parece una desfachatez.

Esgrimir por parte de los sindicatos la utilización del derecho a la huelga por el despido de tres trabajadores, por causas objetivas, está fuera de toda lógica, y raya posiblemente la inconstitucionalidad de la medida sindical.

En las actuales circunstancias, en las que los medios de comunicación está sufriendo un procesa de cambio, medidas como estas no llevan a ningún sitio, y pueden ser muy perjudiciales, y con razón.

Haz que tu marca sea conocida

Ayer hablaba con algunos amigos de la importancia, hoy en día, de posicionar nuestras marcas en un buen lugar, ya sea nuestra marca personal, como nuestra marca profesional. En definitiva discutiamos como hacer que la marca tal, o la marca pascual, estuviese en una buena posición, para así ser conocida por los potenciales clientes o consumidores.

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Pienso que actualmente, y más en el momento de cambio económico qué sacude a todo el mundo, debemos posicionar nuestra marca mediante las muchas herramientas que, el mercado, pone a nuestra disposición. Durante los últimos 50 años, este posicionamiento se ha hecho en la prensa escrita, en la radio, y en la todopoderosa televisión. Es cierto que estos medios o soportes, durante muchos minutos al día, y durante una vida en muchos casos, han provocado que, mediante la utilización del spot, conozcamos por la música, por las imágenes, por la voz del locutor, de que marca se trataba. Los mensajes subliminales que la publicidad aportaba, provocaron una avalancha de ventas, como nunca había ocurrido.

Pero ese modelo parece estar caduco. Hoy en día, con la cantidad de herramientas disponibles, las cosas han cambiado, y continúan haciendolo a velocidad de vértigo. Hoy ya no vale con un spot, con una cuña, con un anuncio gráfico en la prensa, hoy, el consumidor quiere opinar, y en muchos casos, convertirse en prescriptor de esos productos.

Para que una marca sea conocida, salvando a Coca-Cola, hoy por hoy, es necesario, además de los típicos anuncios, crear comunidad, utilizar las herramientas de comunicación 2.0, que aportan situaciones, en las que se hace imprescindible hacer caso al cliente, con el fin de fidelizarlo.

Conseguir que una marca pase del anonimato a un estadio superior, no depende, en estos momentos, única y exclusivamente de la publicidad televisiva. Hoy, si cabe, se hace más importante la publicidad online, en todas las vertientes y pantallas conocidas, el pc, la televisión, y el mobile.

Sin embargo, hoy para conseguir esa notoriedad, se hacen imprescindibles las herramientas de comunicación social, o también llamadas 2.0, con las que, no sólo provocamos un ánimo en el consumidor para conocer la marca, sino que además participe, junto con ella, en las decisiones de nuevas campañas, en las mejoras de los defectos, en el target a quien debe dirigirse la marca, y, utilizando las redes sociales, y los blogs, a tratar de conseguir que las marcas, no sean sólo conocidas en nuestro entorno, sino en todo el mundo.

Hace 10 años conociamos a nuestros políticos por sus apariciones televisivas, hoy, y después de la llegada de Obama a la Casa Blanca, más si cabe, el que no tiene un blog, twitter, o un perfil en una red social, no está dentro del mercado electoral. Escuchar a tus votantes lo que haces bien, es muy fácil; sin embargo, aceptar las críticas constructivas o destructivas se hace cada vez más necesario.

La particularidad más importante de la comunicación 2.0 estriba precisamente en el dos, en la dualidad de conversaciones, entre marca y consumidor, entre vendedor y comprador, entre Venta y Compra, proceso en el que entra, en todos los momentos de la transacción, la posibilidad de comunicarnos con el comprador o viceversa.

Con herramientas como el posicionamiento en buscadores, las marcas conseguiran ese nicho de mercado que le llevará hasta sus clientes; y con las herramientas de comunicación social llegarán a conocer los gustos del consumidor, su parecer ante una variante de los ingredientes, a la interacción con otros consumidores, en definitiva a llegar a la creación de una verdadera comunidad en torno a esa marca.

Hoy, después de años en que esa comunicación no existía, y nos limitabamos a comprar, consumir, y en algunos casos, utilizar los buzones de sugerencias, o los teléfonos de atención al cliente, se hace muy necesario, hacer entender a consumidores y marcas, que la dirección correcta con las herramientas correctas, y con el trabajo correcto, les conducirá a un nuevo modelo económico, en el que los prescriptores cobrarán un papel mayor que el que tienen en la actualidad, en el que los blogs profesionales y las redes sociales temáticas, provocarán con la adhesión de sus adeptos consumidores, a un nuevo orden económico.

Las marcas se conocerán de una forma diferente a la actual, pues entonces, ahora el consumidor tendrá la ventaja, de poder comunicar a sus iguales, si una marca es buena o no, si le gusta o no, si es cara o no, etc etc. De alguna forma van a ser los consumidores los que utilizando estas herramientas, se confabulen y alien, para hacer grande y conocida a una marca, o como ha pasado en USA a dejar de lado a esas marcas.

Conseguir un buen vino, como un Ribera del Duero, puede ser fácil, con un enólogo, o un conoocedor de las tierras castellanas, enseñarlo al mundo, también; pero hacerlo conocido en todos el mundo, con un presupuesto acorde a las necesidades del fabricante, se hace muy necesario. Y el consumidor o cliente, ahora si, juega un papel vital.

Si no haces caso al cliente, al consumidor, la marca, poco menos, que acabará en el más triste de los olvidos. Por tanto, en los tiempo que corren, y que se avecinan, se convierte, para dar a conocer mi marca, que utilicemos las herramientas 2.0.

Mucha gente, que inicialmente veía las redes sociales como un elemento para tener contactos, y poder publicitar sus productos, hoy se sienten traicionados por quienes apostamos por la comunicación 2.0, sobretodo debido, al gran desconocimiento sobre el uso de estas herramientas, y a las pocas ganas, de saber como funcionamos.

Que una compañia aérea, un restaurante, una cafeteria, una tienda de libros online, etc, se mantenga en el mercado, hoy por hoy, es viable, siempre y cuando, haga caso sus consumidores-usuarios. De no ocurrir de esta manera, el fracaso está claramente asegurado.

Crónica televisiva del año en que murio el tomate

Esta tarde he asistido, en el Aula Magna del Instituto de Empresa,  a la presentación del libro “Crónica televisiva del año que murió el tomate“, escrito por Susana Alosete. La verdad es que ha sido uno de esos eventos a los que debería acudir con más asiduidad. Precisamente porque no ha sido, como el resto de presentaciones de libros a las que he asistido últimamente.

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En lugar de hacer una presentación al uso, en la que diferentes personajes tratan de explicar los pormenores de la obra a presentar, y a esbozar un semblante del autor, esta tarde a lo que hemos asistido ha sido a una excepcional mesa redonda, en la que diferentes personajes, ante una audiencia de entre 70 y 100 personas, nos han hecho una extensa radiografía de la situación de la televisión en España, ante la inminente llegada de la televisión online, o la televisión sobre IP.

Junto a Susana Alosete se encontraban Jesús Moreno, subdirector de contenidos de Antena 3 Multimedia; Concepción Cascacoja, profesora de la Universidad Carlos III de Madrid, y autora del libro Prime Time; Gonzalo Martín, consultor de nuevos medios audiovisuales, y Javier Capitán, perdiodista conocido de sobra por todos los presentes.

A la TV, tal y como la conocemos, le queda poco tiempo. Necesita un reconversión brutal, un reinventarse el modelo de comunicación audiovisual, tan necesario, como que el televidente ha cambiado. Hoy hay personas que ven la televisión como antaño, sentados en su butaca con el mando a distancia a la derecha, o a la izquierda. Son los consumidores tradicionales; junto a ellos están los nuevos consumidores, que apenas utilizan la pequeña pantalla para ver contenido audiovisual, sino que lo hacen en la pantalla de sus pc, y consumen los contenidos a horas muy diferentes de los primeros, para ellos no existe el modelo de prime time, pues hacen un consumo audiovisual a la carta.

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La configuración, por parte de las cadenas actuales, de las parrillas televisivas no tienen razón de ser para este, cada vez más grande, grupo de consumidores. Pués, sobretodo, ya no consumen televisión. Y por último, están, estamos, aquellos que nos hemos cansado del modelo televisivo, y a penas utilizamos la televisión, excepto para recabar, en ocasiones, cierta información en directo, o semi-directo, o bien para visionar eventos, que por desconocimiento, no logramos ver en la nueva pantalla, que es internet.

La televisión. actualmente, está creando conversaciones entre usuarios, en redes sociales, en blogs de todo tipo, en herramientas de comunicación como twitter, y sin embargo, esas conversaciones no están volviendo a la teñevisión, con la pérdida tan brutal de comunicación bidireccional, que podría ser utilizada por los anunciantes.

Se habla de la poca consistencia de la televisión interactiva, pues cada vez que se ha tratado de probar el modelo interactivo en la televisión, ha sido un rotundo fracaso. No será más bien, que el modelo sobre el que se ha tratado de imponer esa, supuesta, interactividad, estaba caduco. No será más bien, que con el cambio, que la crisis está agravando, se hace necesario un nuevo modelo de comunicación audiovisual, en el que el modelo de ingresos sea diferente a todo lo realizado hasta ahora. No habrá que reinventar un modelo en el que se utilicen todas las herramientas de comunicación posible, y se pongan al servicio del usuario.

En el momento actual, el del cambio de modelo económico, se impone un profundo cambio en la forma de hacer televisión. Un mirar hacía atrás, un no querer observar los cambios que se están produciendo, el no tratar de hacer programas y contenidos, en los que el usuario pueda participar, no cambiando finales, como entienden algunos la interactividad, sino dotando de bidireccionalidad a la comunicación audiovisual, es lo que la industria de la producción televisiva debe cambiar, y sobretodo, escuchar, a los que entienden, y por encima de todo a ese usuario, que ve la TV en Internet, o en TV tradicional, o en cualquier otra pantalla, como un iPhone.

Que programas como el Tomate hayan desaparecido, no sólo se debe al desencanto de la audiencia, sino a la caducidad del modelo televisivo, en el qué, además, la inversión publicitaria, tan vital e importante, sufre una crisis de identidad, y qué debe reinventarse hacia un nuevo modelo, donde prime más la creatividad, y no tanto el spot publicitario.

Finalmente, como en otros sectores de la economía, se impone consensuar una integración, que permita a los ciudadanos interactuar y poder participar, no tanto en las decisiones, que también, como en la aportación de la ideas…

hacia donde va la prensa…

Desde hace unos meses, la convulsa situación económica está provocando, entre otras muchas cosas, que la prensa escrita sufra una de las mayores crisis de identidad de toda su historia. La prensa escrita, junto con la radio y la televisión, vienen sufriendo una crisis de identidad, provocada, entre otros muchos factores, sobretodo, por el descenso, tan brutal, en la inversión publicitaria.

En momentos de vacas gordas, como los vividos hasta hace muy pocos meses, la inversión en papel, en radio o en televisión se hacía a destajo, y sin importar mucho el retorno de inversión. Hoy, esa inversión tan descomunal está decreciendo a un ritmo, quizás más descomunal, ya que incluso está consiguiendo, que algunos diarios, se planteen el cierre de sus ediciones papel, para pasar, única y exclusivamente, a editar su edición digital, tal es el caso, por ejemplo, de San Francisco Chronical, el diario escrito más leído en el norte de California, dónde, además, la incipiente crisis, ha conducido a sus editores, a reducir su plantilla de 150 a 2o empleados. Igual suerte, el pasado 18 de febrero sufrió el diario de anuncios por palabras Segunda Mano.

La prensa escrita tradicional, junto con la radio y la televisión, se han visto, y cada vez será una necesidad mayor, abocados a una reconversión, por un lado, de su forma de editar y producir contenidos, y por otra, la quizás más dolorosa, la de su personal. Existen periodistas mayores, de otra generación, que no han visto otra forma de hacer periodismo en su vida, y que les está costando muchísmo el nuevo formato periodístico, más enfocado a lo digital.

Prensa escrita

En los últimos meses hemos asistido a la aparición de nuevos modelos de prensa cien por cien online, como el caso de DixiRed; en otros casos, los grupos tradicionales de comunicación, han abogado por explotar su marca en diferentes formatos; y seguro que habrá alguna nueva forma de hacer periodismo. En la TV, quizás antes de lo previsto, se está produciendo un caso similar, que, aunque inicialmente, no confluye hacia la IPTV o la televisión online, sin embargo no tardará en reconducirse hacia ese modelo de negocio. 

El problema de la TV es mayúsculo, porque a los problemas, y a la falta de visión de negocio de los principales actores, se le une el tema de la medición de audiencias, qué aunque aceptado desde hace años, sin embargo, no es creible, para una industria, que bien o mal, trata de dar un retorno a cada euro que se invierte en publicidad.

A principios de esta semana han surgido discrepancias, entre la forma de medir que utiliza la IAB, asociación de agencias de publicidad interactiva, que aboga por un modelo de medición de audiencias, frente al que utilizan los principales medios de comunicación online, MediosOn, lo que ha conducido, a que los usuarios únicos de El Mundo, hayan crecido en casi 6 millones en un mes.

El modelo publicitario evidentemente es el que ha provocado estas convulsiones en la prensa, pues el modelo anterior no se sostenía en pie, debido, en la mayoria de las ocasiones, a la falta de rigor, y a la falta de retorno de la inversión, que suponían los anuncios en prensa, radio y televisión.

El futuro de la prensa va a cambiar, mejor dicho, ya está cambiando. En el camino van a quedar muchos; los menos los de la prensa especializada, aunque la conversión aquí también se impone. El problema más grande va a ser muy similar al de otros sectores, como el de la construcción. Los empleos y negocios derivados de la prensa están empezando a notar signos inequívocos de estar llegando a sus fín, tal es el caso de muchos kioskos de prensa, en los que, cada día, se venden menos periódicos, así como los repartidores de prensa.

El negocio está cambiando, y pienso, que quien no utilize las nuevas herramientas de comunicación, las herramientas de posicionamiento de sus marca, la herramientas para llegar cada día, de una forma más segmentada a sus lectores, ofreciendo, por un lado, a los anunciantes nuevos formatos publicitarios, en los que prime el valor de la inversión, y por otro a los lectores, oyentes o televidentes, a los que la oferta de información y contenidos, no sólo satisfaga su necesidad de estar informado, sino que les aporte un valor, que hasta ahora no tenían. 

No es un tema trivial, es necesario, porque, de lo contrario, en el camino van a quedar muchos más de los que esperamos. No se trata de una crisis, que afectará a unos medio o a otros, va a afectar a todos, del color que sean. En España hay claros ejemplos, de grandes grupos de comunicación que empiezan a pasarlo muy mal en este sentido.

desaparición de la TV Pública

No le tengo mucha simpatía y, sin embargo, me parece uno de los mejores profesionales del periodismo en este pais, llamado por cierto España. Me refiero a Pedro J. Ramírez, que en la mañana de hoy, en el Foro de la Nueva Comunicación aboga por la desaparición de las televisiones públicas, porque, entre otras muchas razones, nos cuestan 2.000 millones de euros, son deficitarias, y encima se llevan una parte muy grande del pastel publicitario. Me hizo reir con su reflexión, porque en el fondo tiene toda la razón:

Yo lo que pido es que cierren todas las televisiones públicas, que nos cuestan más de 2.000 millones de euros. No tiene sentido que tengan que existir. Si no hay periódicos públicos, ¿por qué tiene que haber televisiones públicas? Si los políticos quieren seguir dándose el gusto de pagarse sus botafumeiros a cargo del contribuyente, que lo hagan, pero que lo digan a las claras.

El pasado 27 de noviembre en Boadilla del Monte, con ocasión de la celebración del Inspirational Festival, ya venía Pedro a señalar, que el modelo de negocio de El Mundo, iba a cambiar, y se encaminaría a potenciar, no el medio como soporte, sino la marca como soporte.

En enero, parece que comenzará este relanzamiento, y siento curiosidad por ver como será, porque sinceramente, por lo que he podido ir averiguando, va a ser muy importante, en el tratamiento de la información, y va a llevar a cambios muy importantes en el periodismo.

Parece ser que será un relanzamiento multisoporte, que incluirá nuevos formatos innovadores, ya era hora. Lo más importante según decía Pedro es que será periodismo de calidad para divulgar información relevante y veráz.