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redes sociales y herramientas tecnológicas: usos diferentes

Hace algunas semanas, un día por la mañana, se suscitaba en el TimeLine de mi twitter, una conversación muy interesante sobre la realidad social de la aplicación móvil Whatsapp.

Hablando con Rafa García Plata manteníamos nuestras dudas sobre si esta aplicación móvil podría ser o no una red social.

WhatsApp

Después de leer, escuchar y charlar sobre este tema con diferentes personas, durante los últimos cuatro años, creo interesante hacer una distinción que a muchas personas les lleva a equívocos.

Las redes sociales, al menos como funcionan hoy en día, a finales de 2011, son plataformas de interconexión entre usuarios como personas físicas y, desde hace menos tiempo, como plataformas de conversación entre las marcas y esos usuarios, fans o no, de las marcas.

Tuenti.com

El ecosistema digital en el que nos movemos, cada vez más personas, no sólo a nivel nacional sino también internacional, genera conversaciones de todo tipo entre estos dos grandes grupos de personas, físicas y/o jurídicas. En una proporción bastante grande, las dos plataformas por antonomasia, que se utilizan en España, son Facebook y Tuenti, aunque les sigue de cerca la red de microblogging Twitter.

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Y, en este punto, es donde debemos tener clara la distinción. Twitter, por ejemplo, es una herramienta de microblogging o micro conversación entre usuarios y entre usuarios y marcas, en la que, por ejemplo, podemos conocer cuales son los temas que tienen mayor relevancia en este momento, cuales son las ofertas de las marcas de cara, por ejemplo, a la Navidades. Actualmente, podemos enviar a través de twitter nuestras fotos o vídeos para que otros puedan verlos, podemos enlazar un artículo de interés, podemos utilizar la herramienta con diferentes aplicaciones, dependiendo si la utilizamos en un escritorio de ordenador, en un smartphone o en una tableta.

Pero twitter no es una plataforma de comunicación social, como es entendido, por ejemplo Facebook y Tuenti, en los que puedo, además de crear una comunidad de, por ejemplo, amigos de la infancia, subir fotos, vídeos, compartir noticias, y cerrar ese grupo para que sólo vean los contenidos sus miembros, sin límite por otra parte, en cuanto a la cantidad de información que subo a las mismas. Otra cosa, es que yo utilice twitter para comunicar los hitos más relevantes de mi desarrollo de identidad personal o corporativa a mis seguidores.

Al final la combinación de estas herramientas crea un ecosistema de comunicación entrelazado, en el que cada uno podemos participar de forma activa, pero además podemos visitar un lugar donde está toda esa información disponible, en cualquier momento.

Por esta razón, no creo que la aplicación Whatsapp pueda ser considerada como una plataforma social; y tampoco como una herramienta similar a twitter, simple y llanamente, porque la información que yo comparto con alguien en Whatsapp, aunque la pueda enviar a más de una persona, no es susceptible de convertirse en un ecosistema en el que yo pueda disponer en todo momento de esa info.

Whatsapp es, en primer lugar, una herramienta de comunicación móvil, es decir, que sólo puede utilizarse en movilidad, y por tanto no hay acceso a una “supuesta plataforma” online, que esté disponible en cualquier lugar del mundo, desde un móvil o desde un escritorio de ordenador personal.

Aunque Whatsapp permite la difusión de mensajes de diferente formato, como son fotos, audio, mensajes de voz grabados previamente, cada contenido no es enviado como un todo, sino que cada elemento conforma un mensaje independiente. Es decir, para entendernos, que cuando enviamos un mensaje escrito con una fotografía adjunta, la aplicación lo envía como dos mensajes.

Whatsapp es una aplicación multi-marca, que funciona, no sólo en iphone o blackberry, sino también en entorno Android y entorno Nokia, no necesitando como en el caso de iMessage de iPhone, que el usuario destinatario tenga instalada la última versión de software, en este caso IOS5. Es una de las mayores ventajas de esta aplicación móvil, pero no por ello los mensajes enviados pueden convertirse en algo susceptible de ser llamado Red Social.

Con la llegada de Whatsapp y otras aplicaciones como iMessage, o las ya conocidas de Messenger de Blackberry, los diferentes fabricantes de smartphones, los desarrolladores de los sistemas operativos y los desarrolladores de aplicaciones, se han dado cuenta del potencial que tiene poder enviar este tipo de mensajes a través de las tarifas planas de datos, que disponemos a lo largo y ancho del planeta.

El preocupación o miedo, si puede catalogarse así, viene por parte de las operadores móviles, harina de otro costal, que ahora regalan y regalan paquetes de mensajes (SMS) a todos los usuarios. La vida del SMS va camino de llegar al punto en el que llegaron muchas aplicaciones de hace 10 o 15 años. Con el desarrollo de internet móvil y con el desarrollo de herramientas tecnológicas, que me permiten comunicar con mis amigos, enviando todo tipo de información, el SMS o el MMS, con el consiguiente coste que tiene, tiende a quedarse obsoleto.

Pondré un ejemplo, en el que muchos de los lectores se verán reflejados: las diferentes operadoras móviles, si hoy te cambias de una a otra, te ofrecen una tarifa plana de voz (x número de minutos al mes por un precio) conjuntamente con una tarifa plana de datos (en la que disminuirá la velocidad de descarga cuando superas un límite de megabytes de información) por un precio, que podría parecer razonable, añadiendo X número de SMS. Para quienes no disponen o no quieren un smartphone, me parece una solución correcta, pero para el que si lo necesita, para trabajar o para comunicarse con sus iguales, deberían ahorrarse esos SMS, en incluso muchos de los minutos de voz, cuando hoy, son muchas las personas que utilizan herramientas como Skype o Viber para realizar llamadas de voz, vía internet, y son muchas las que utilizan Whatsapp, iMessage o BlackBerry Messenger, para enviar todo tipo de información escrita y contenidos multimedia, utilizando sus tarifas planas de internet móvil.

Por eso no puedo estar de acuerdo con Rafa. Seguimos pensando en la distinción entre herramientas de comunicación y plataformas de comunicación. La utilización de la tecnología permite utilizar herramientas de comunicación, para crear ciertos ecosistemas de relación interpersonal, pero no van más allá. Herramientas como Whatsapp no pueden ser consideradas una plataforma social, como Facebook o Tuenti, porque, objetivamente, no lo son. Un ejemplo muy claro, para aclarar este punto, sin tener que acudir al ejemplo de Apple, es el caso de Windows Live:

El famoso messenger de Hotmail, es una herramienta de comunicación, un chat, en el podemos enviar información escrita y archivos multimedia, pero si queremos crear un ecosistema de relaciones personales con nuestros contactos, debemos darnos de alta en Windows Live, donde crearemos nuestra identidad personal en la red, y donde podremos compartir también todo aquello que publicamos. A Whatsapp le falta este último paso.

Cómo dice en su web, “WhatsApp Messenger is a cross-platform mobile messaging app which allows you to exchange messages without having to pay for SMS” y como señala Eduardo Arcos, “Whatsapp hace lo mismo que muchas de estas plataformas pero de forma más barata

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