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Fans o ventas. Estrategias Corporativas

por qué muchas empresas tienen verdadera obsesión por el número de fans en sus estrategias corporativas de marketing online

Estrategias Corporativas

La mayoría de las empresas que desarrollan estrategias corporativas de marketing online, en las que la presencia en plataformas sociales juega un papel importante, fijan como moneda de medición el número de fans que tienen en las redes sociales.

Sin embargo me atrevería a decir, sin temor a equivocarme, que la mayoría de las empresas, en todas sus estrategias corporativas de comunicación buscan al final del proceso aumentar sus ventas. El branding es fundamental, la reputación de marca, la presencia en diferentes redes y/o plataformas y la generación de contenidos es básico, no puede ni debe descuidarse, pero al final el CEO querrá conocer si las ventas han aumentado.

Desde que las redes sociales se utilizan en las estrategias corporativas de comunicación empresariales, el número de fans se ha convertido en el objetivo prioritario de su actividad. Desde hace algunos meses, algunas empresas buscan y hablan de otros objetivos, pero, por qué el número de fans continúa siendo la métrica por excelencia.

1. Posiblemente es la única métrica que entienden.

Al venir del mundo offline en el que las métricas estaban relacionadas con los impactos en la audiencia, el número de fans es lo más similar a esta forma de medir que tiene los departamentos de marketing.

La terminología que utilizamos en el social media marketing es complicada y, además estaba muy lejos de los objetivos comerciales de la empresa.

Al hablar de diferentes formas, de términos inusuales y tratar de medir en un entorno poco tangible, las empresas se han centrado en medir con el único término que entienden al 100 por 100.

2. El número de fans aumenta el ego.

Es algo que posiblemente viene del marketing offline y que además lo alimenta el propio ego individual. Por eso las empresas venden el número de sus fans como una medida de éxito.

Hacen campañas centradas en conseguir fans, en muchas ocasiones para ver como el contador de fans cambia y para estar por delante de su competencia más directa.

3. Es la única manera para que, internamente, se acepte la presencia de la marca en redes sociales.

Parece que la única forma de justificar la estrategia en redes sociales es hablar del número de fans o seguidores.

Lo positivo: todo el mundo entiende esta forma de medir. Ahora, lo negativo… cuando estamos inmersos en tiempo de crisis cada acción debe tener un retorno definido y claro para la empresa.

Las empresas viven de las ventas y no del número de fans o seguidores.

Que una empresa tenga muchos fans en redes sociales nos indica que la salud de esa marca en redes sociales es buena, pero ¿y el retorno empresarial?

Lo habitual es que si hemos querido aumentar nuestros fans con rapidez, hayamos hecho sorteos, regalos, campañas de publicidad, etc.

Tendremos por tanto una gran base de fans o seguidores, pero… ¿ocurre algo cuando hablamos? los contenidos que generamos ¿tienen acogida o producen poca interacción (engagement)? al hablar de nuestra marca ¿qué ocurre?

– La poca interacción provocará que nuestros contenidos cada vez tengan menos visibilidad.

– Al no verse los contenidos y al no haber interacción, las comunicaciones de la marca tendrán poco o nulo efecto y, por ello, el retorno para la marca es poco probable. Sin clics no hay tráfico y sin tráfico no tenemos nada.

– Al centrarnos en la obtención de fans, lo normal es desviarse de los objetivos de la empresa. Continuar con este tipo de estrategias corporativas en social media lleva a muchas empresas a  entender que su función es nula.

Si queremos que las estrategias corporativas en social media tengan éxito debemos definir un Social Media Plan (objetivos, audiencia, qué movimientos quiero hacer, estrategias, plan de tácticas y medición).

Si el objetivo de las estrategias corporativas de social media es la venta, diseñemos una estrategia orientada a la obtención de leads y ventas. Tiene su complejidad, pero demostrará que es posible vender desde las redes sociales.

Imagen: Scott Rubin