enrique martinez gordo

10 años sin ti.

Dicen que hoy es “Blue Monday”, el día más triste del año. Debe ser casualidad, sigo pensando que es mera coincidencia.

Los 19 de enero, desde hace 10 años, es un día de muchos recuerdos. Mi padre se nos fue este día de invierno del año 2005. Hacia frío como hoy, aunque la noche anterior no había nevado, como si ha pasado hoy. Ayer estuvimos casi todos los hermanos celebrando el 75 cumpleaños de mamá. Nos acordamos mucho de ti. Yago celebró Misa para ti, y alguna lagrima saltó.

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Hoy, 10 años después, soy consciente de cuántas cosas nos enseñaste en la vida: a ser buenas personas, a ser buenos profesionales, a querernos todos a pesar muchas veces de las circunstancias, a ayudarnos unos a otros, y, sobretodo, a tener muy presente, que a pesar de las circunstancias, siempre trataste de hacernos felices a todos.

Hoy, como el 19 de enero de 2005, es una día para recordarte especialmente, aunque en casa lo hacemos todos los días. Tu nietos, que no te han conocido, muchos días preguntan por ti. Cuando ven tus fotos se emocionan y me emocionan. Tengo una familia maravillosa, lo que tu siempre quisiste que tuviésemos. Hoy nos acordamos de ti, de tus risas, de tus comentarios, de tus caricias, de tus enfados también, aunque siempre muy pocos y de tu faceta profesional, siempre amigo de tus amigos, y profesional donde los haya.

Esta mañana mientras salía de casa para llevar a los niños me han venido a la mente esta melodía. Descansa en paz papá.

Tú nos dijiste que la muerte

no es el final del camino,
que aunque morimos no somos,
carne de un ciego destino.

Tú nos hiciste, tuyos somos,
nuestro destino es vivir,
siendo felices contigo,
sin padecer ni morir.
Siendo felices contigo,
sin padecer ni morir.

Cuando la pena nos alcanza
por el hermano perdido,
cuando el adiós dolorido
busca en la Fe su esperanza.

En Tu palabra confiamos
con la certeza que Tú
ya le has devuelto la vida,
ya le has llevado a la luz.
Ya le has devuelto la vida,
ya le has llevado a la luz

Cuando, Señor, resucitaste,
todos vencimos contigo
nos regalaste la vida,
como en Betania al amigo.

Si caminamos a tu lado,
no va a faltarnos tu amor,
porque muriendo vivimos
vida más clara y mejor.
Porque muriendo vivimos
vida más clara y mejor.

Ocho años

En unos días hubieses cumplido setenta años,
Ocho años sin tu presencia, a veces, se hacen eternos
Te fuiste después de luchar por nosotros,
Y hoy te dedico estas palabras.

El 19 de enero dejaste de sufrir
Un 19 yo me case
Tus nietos saben que eres su abuelo
Enrique y Regina lo dicen así.

Se me hace difícil expresar mis pensamientos,
Pero aquí estoy, un año más.
Tu hijo mayor te echa de menos,
Y tu hijo pequeño no entiende porque no estás.

8 años han pasado ya, gracias por lo que me diste,
Y por lo que me habrías dado hoy.
Mi familia reza hoy por ti,
Gracias por haberme dado la vida.

Enrique, Regina, Enrique jr, Regina jr y Yago, rezan por ti.

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Cada 19 de enero

Hace, hoy, siete años, que mi padre dejo de estar entre nosotros. Para quien os escribe, desde entonces, es un día complicado. Todos los días, y más desde que tengo hijos, me acuerdo de él, pero hoy, ha sido diferente, cada 19 de enero es diferente. Esta mañana, al dejar a mi hijo mayor en la guardería, me han venido muchos recuerdos de hace 40 años cuando él nos llevaba al colegio en su Seat 600 amarillo, más tarde en su Citroën 2CV, y después en alguno de aquellos automóviles que tanto le gustaban.

“Cuando tengas hijos”, me lo decía en repetidas ocasiones, te darás cuenta de muchas cosas. Es cierto, no nos da la vida para echar la vista atrás, y sin embargo, en días como el de hoy, en situaciones económicas como las actuales, le echo de menos. Por una parte es un sentimiento de agradecimiento por haberme dado la vida y por otro es una congoja, al recordar sus últimas horas en este mundo, que coinciden con la hora en que escribo esta entrada.

Hasta hoy, 19 de enero, no había re-estrenado el blog, y echo de menos, el ponerme un par de horas a escribir sobre tecnología, marketing, nuestros clientes, vivencias de quién os escribe. 2012 ha empezado diferente, pero sabía que de hoy no podía pasar.

Cada 19 de enero ocurren cosas especiales y éste no ha sido diferente. Va por ti, papá!!!!!!!

5 años, 1.825 días, 43.800 horas……

Cada 19 de enero, desde que escribo este blog, trato de tener un recuerdo especial, para una persona a quien quería, y sigo queriendo, tanto, como para escribir un post cada año. Sin embargo este 19 de enero, ha coincidido, también, que hace 4 meses contraje matrimonio, y por lo tanto, como dice el dicho, las penas las mato con alegrías.

Sin embargo no deja de ser un día de muchos recuerdos. Durante los últimos días de su vida, pasaron por mi mente muchos recuerdos, que al escribir este post, al sonido de “Everyday” de Phil Colins, vuelven a mi pensamiento. Su dedicación, hasta la extenuación, a su trabajo, a su Publicidad Exterior, a sus amigos, a quienes lo pasaban bien y a quienes estaban en mal momento, por salud física o salud profesional, para todos ellos siempre tuvo palabras de aliento.

Para su familia, para su Granada, para su Darro y su Genil, siempre tuvo palabras emocionadas, que me ha confirmado, hace unos días, su primo Pepe, desde el lejano Paraguay; para sus primos de Granada, para los que vivían y viven en Sevilla; para su primo Luis; para sus sobrinos a los que adoraba, con el amor de quien sabe que tiene un tesoro; para la única nieta que conoció: hoy tendría seis camino de ocho.

Para sus compañeros de profesión, como Manolo López Barajas, Javier Diaz Colmenar, José Mari Cabrera hoy fallecido, y tantos otros de su bendita profesión de publicista.

Quienes leeis este blog, que cuenta casi con dos años, sabéis que hablo de Enrique Martínez Gordo, mi difunto padre.

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Ayer fue un día diferente, fue el primer año en que las lagrimas tuvieron poca presencia: por primera vez en estos cinco años, cuidé de mi mujer, y del pequeño que va a nacer, es mi prioridad en este momento. Son muchas horas, muchos minutos, sin disfrutar de la compañía de mi padre; él era referente en mi vida, y he pasado por momentos muy difíciles, durante estos 5 años, y sin embargo, como decía un buen amigo, el tiempo pone las cosas en su sitio, gracias Pot, pero sobretodo gracias por estar a mi lado, en esos duros momentos.

Cuando hace 4 meses me casé, entendí muchas cosas, que mi padre me repetía, hasta la saciedad, y qué, sin llegar a ser cansinas, si consiguió que hicesen mella unos años después. A él le estaré, eternamente, agradecido, por algunas cosas que me enseñó en vida. Se, por él y por familia cercana, cuanto sufrió, en los últimos días de su vida, al pensar que dejaba huerfano a Rodrigo, mi hermano pequeño, de 15 años.

Desde allí donde te encuentres, no debes preocuparte, somos fuertes, Rodrigo está hecho un hombre, vas a ser abuelo, por octava vez, tus hijos te queremos, y nos acordaremos siempre de tí; y además estamos tratando de juntar a toda tu familia, hemos creado un grupo en redes sociales, y volvemos a comunicarnos unos con otros, cada uno a su tiempo, con su estilo, con sus circunstancias.

Hace 5 años, 1825 días, 43800 horas, que nos dejaste, sin embargo, tu llama sigue encendida en mi corazón, y, estaré siempre presente, sobretodo ese afan por ser cada día mejor, por ese afan de hacer las cosas bien, aunque, en ocasiones, nos equivocásemos. Gracias por todo lo que aprendimos contigo durante tu vida, y, gracias, por aquellas que nos has enseñado desde que te fuiste.

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS

19 de enero de 2009

Aún siendo un día de mucho trabajo, el comienzo de año está siendo difícil para todos, aún siendo un día en el que el presidente del gobierno ha dicho cosas que no se sostiene, por mucho que le demos vueltas y vueltas, aún siendo 19 de enero, para mi, este día tiene un significado, ciertamente un poco triste, o más bien un significado diferente: el 19 de enero de 2005, a estas horas, aproximadamente, mi padre, Enrique Martínez Gordo, dejó de sufrir, después de 28 días de sufrimiento, de mi duro sufrimiento.

Para mí, este día, sigue siendo un día especialmente triste. Un día, en el que hay una imagen, que va y viene a mi cabeza: después de tres días en coma, a las 19.00 horas más o menos, estaba a su lado cogiéndole la mano; en ese momento abrió los ojos, me miró, como nunca me había mirado mi padre, soltó unas lágrimas y murió. Quizás sea el día más duro de mi vida. De hecho, se me empañan los ojos al recordarlo.

Algunos ya habéis leido algo sobre mi padre en este blog. Él dejó este mundo con 62 años, en la flor de la vida, después de haber dado todo lo que tenía, por nosotros sus hijos, y por todos los que pasaron a su lado, desde que llegó a Madrid, a mitad de los años sesenta. Vivió momentos dificiles, como un cambio de régimen político, un par de crisis económicas, la crisis de las agencias de publicidad exterior, pero siempre, aun a pesar de otros momentos malos, tuvo una sonrisa para sus hijos; alguna vez una queja, es verdad, porque a veces los hijos no hacemos lo que quieren los padres, pero siempre una sonrisa.

Guardo con cariño en mi memoria todos los buenos momentos que pasé junto a él, desde aquel lejano 20 de mayo de 1970, en que nací. Los malos momentos, tanto familiares, como sociales, vienen a mi memoria estos días. Me hubiese gustado, que las cosas fuesen diferentes, pero… en muchas ocasiones las cosas salen como salen, y no como nos gustaría que saliesen. Aun a pesar de sus defectos, como los tenemos todos, trato siempre de llevarnos, o darnos un buen consejo para ir por el buen camino: y bien que lo consiguió.

Es posible que un día trate de escribir una memorias suyas, porque es algo que me apetece, y probablemente, lo haga desde este blog, pero hasta que llegue ese día………… hoy es 19 de enero.

Descanse en paz.