enrique dans

Libertad para acceder a los contenidos culturales

Esta mañana nos desayunábamos con el cierre de la plataforma “Megaupload” por parte del Departamento de Justicia de la Administración Obama qué, por otra parte, considera a los creadores de la citada plataforma como una asociación de criminales, que han provocado pérdidas de 600 millones de dólares a la industria de los contenidos, así como el enriquecimiento de sus miembros con más de 160 millones de dólares.

Las salpicaduras del cierre de esta web han llegado, incluso a España, al considerar el FBI, que el portal Series Yonkis pertenece a dicha plataforma, y por ende debía ser cerrado. Sin embargo, como podemos leer en la portada del portal español, nada tienen que ver con Megaupload:

La empresa Burn Media, S.L., titular exclusiva de dichas páginas desde agosto de 2010, en ningún momento ha tenido contacto ni relaciones comerciales de ningún tipo con Megaupload.
Megaupload es una empresa diferente y, por tanto, completamente desvinculada a los servicios de Burm Media, S.L. Por este motivo, cualquier reclamación por el cierre de la página deberá hacerse a Megaupload, que es la que ofrecía los diferentes servicios de hospedaje a los usuarios registrados.
En España, como en el resto del mundo civilizado, el problema se magnifica, con detenciones y cierres de páginas, desde un lado o desde otro, como ocurría esta mañana con Anonymus al hachear diversas páginas del gobierno americano. El problema como bien señala José Luis Orihuela, en eCuaderno, no reside entre los gobiernos y los piratas, la raíz del problema son las industrias culturales.
Desde hace bastantes años, las industrias qué, en principio, representan a los creadores de los contenidos culturales, se lucran de forma salvaje de esos contenidos, ponen precios desorbitados a los consumidores, haciéndonos pagar cánones, que luego son inconstitucionales, con sistemas anacrónicos de pago por uso de los contenidos. La industria del cine y de la música son los ejemplos más claros. La proliferación de portales, en los que se descargan dichos contenidos, no ya para venderlos, sino para consumirlos, ha sido un hecho durante estos últimos años.
El problema es que el ciudadano, de a pié, con acceso a internet, allí dónde se encuentre, con velocidades de vértigo, no está dispuesto a seguir pagando esas barbaridades por cualquier contenido que quiere consumir. Muchos músicos se han dado cuenta, que no necesitan, ni a las sociedades protectoras de sus derechos, ni a las grandes productoras, para llegar al gran público. Con pequeños sellos discográficos, con estrategias de venta en formatos digitales, con la realización de conciertos en condiciones, se han encontrado un nuevo panorama, en el que, incluso, algunos, cada vez más, utilizamos medios de consumo de contenidos culturales de pago, si si si, de pago, como Spotify, en los que podemos consumir los contenidos, sin necesidad de realizar descargas de contenidos en portales como los cerrados.
En la industria cinematográfica lo que ha ocurrido, lo que sigue ocurriendo, es sencillamente escandaloso, las grandes productoras junto con las sociedades de defensa de los derechos de propiedad intelectual de sus asociados, siempre unos poquitos, aquellos que tragan con todo, aunque cada vez son menos, han conseguido, que en países, como España, el consumo de productos españoles, haya caído hasta lugares nunca vistos, como se decía hace casi un año Alex de la Iglesia, al señalar que la industria del cine no debía tener miedo a Internet.
Hoy Alex se preguntaba, qué pasaría con los contenidos legales alojados en Megaupload. Y yo voy más lejos, dónde queda la libertad de expresión, dónde queda la libertad para el consumo cultural. Con cierres como los de anoche, en plataformas donde algunos o muchos pagaban por descargarse dichos contenidos, la libertad queda pergeñada.
Mientras la industria de los contenidos culturales no atienda a razones, seguiremos tratando de consumir contenidos, mediante descargas en portales como Megaupload, o utilizando diferentes portales de micropago, que no supongan un gasto, tan brutal, para que encima todo el pastel se lo repartan unos pocos.
Para acabar, si hay algún incrédulo defensor de las industrias de contenidos culturales con formatos tradicionales, que lea algunos de los artículos de hoy de Enrique Dans, muchos más clarificadoras que las líneas de este post.

Twitter tres años después…

Gracias a los chicos de TwopCharts esta mañana me he enterado que estoy en twitter desde hace tres años, nada más y nada menos. Y por eso he pensado en escribir esta entrada para hacer un poco de historia sobre una de las herramientas de microblogging más importantes que existe, hoy por hoy, en el ecosistema de comunicación digital: TWITTER

A finales de noviembre de 2007, unos meses después de empezar a trabajar, como responsable de publicidad de la revista Interactiva Digital, tuve la oportunidad de asistir a una charla, sobre los parabienes del futuro sistema operativo que desarrollaba Google, llamado Android, y que tres años después ha visto la luz, para hacerle competencia, no sólo a Apple, sino a Nokia y RIM. En aquella animada charla, en la ETSIT del campus universitario de la Complutense, tuve la oportunidad de conocer a una persona, que aunque había oído hablar de él, bastante bien sea dicho de paso, que me ha ayudado a entender el cómo, el por qué, y el para qué de twitter, él se llama Enrique Dans. No es este el post para hacer publicidad de qué hace o no Enrique, pero por entonces, al crear mi cuenta en twitter, a la primera persona que comencé a seguir fue a Quique Dans.

Curiosamente, rebuscando y preguntando en twitter esta mañana de lunes, Francisco Mesa me recomendaba el blog de twitter, sobre el número de usuarios en twitter, he encontrado un dato curioso: en marzo de 2007, Enrique Dans tenía 108 seguidores, Eduardo Arcos 308; doce meses después los números llegaban hasta los 1.491 y los 1519, respectivamente; hoy, tres años después, Enrique anda por los 119.103 seguidores y Eduardo por los 92.843.

En mi TL (Time Line) entonces, en 2007, personas que siguiesen mi conversación había pocos, creo recordar que a final de ese año andaban por los 10, a quienes les agradezco seguir lo poco que yo pudiese aportar al ecosistema digital. Hoy, tres años después, esos seguidores han subido hasta 1.182. A todos y cada uno de ellos les estoy agradecido por leerme, seguirme o simplemente estar ahí.

Sin embargo, ¿qué ha pasado en twitter en los últimos tres años? Daría mucho para escribir esta pregunta, pero básicamente señalaré que el mundo ha cambiado tanto, que aunque se vaticinaba una crisis, nadie podía imaginarse que llegaría hasta dónde nos encontramos en este momento.

Twitter, que en 2007, tenía pocos usuarios, en septiembre de 2008 se aupaba hasta los 3 millones de usuarios, como podíamos leer en el blog de Bitelia, y en 2009, Roberto Cerrada señalaba en su blog que el número de usuarios únicos de twitter llegaba hasta los 20 millones; y en 2010 llegamos a la mágica cifra de 100 millones de usuarios en twitter. Por tanto el crecimiento en cuanto a usuarios está ahí, aunque lo realmente espectacular es el número de twitts que se escriben al día, que rondan los 65 millones.

Si en 2007, en twitter sólo estábamos unos cuantos locos, unos cuantos frikis como gustaba llamarnos a quienes teníamos cierta debilidad por la tecnología, la información online y la necesidad de crear un mundo más accesible, que podría conseguirse con una utilización de Internet, más cercana al usuario de la calle, hoy, en 2010, cada vez más personas utilizan twitter, para, como le decía esta mañana a Antxón de San Sebastián, poder estar informado en unos minutos, sin necesidad de ir al kiosko  a comprar la prensa escrita. En mi caso, como en el de muchos, las noticias las sigo en twitter, porque entre otras cosas el periodismo tradicional tergiversa, en muchas ocasiones la información, como ocurrió, por ejemplo, hace unos días con el plante de los controladores. En twitter, ante tamaña situación, estábamos informados sobre lo que realmente ocurría.

Hoy, tres años después, además de tener muchos usuarios más, en el ecosistema del microblogging de twitter, con sus 140 caracteres en contra de lo que muchos pensaban en 2007, han ido entrando muchas marcas, que se han unido a la conversación de los usuarios, para precisamente hacer un ejercicio de escucha del consumidor, al que tenía muy, pero que muy abandonado. El consumidor era eso, un consumidor de productos. Hoy, gracias a la redes sociales, los consumidores tenemos voz y voto, y no sólo opinamos sobre tal o cual campaña, sino que nos hemos convertido en referenciadores y prescriptores de muchas marcas. Las marcas, en ese sentido, unas más que otras, se han dado cuenta, y cada vez es mayor el número de marcas, que entre sus filas, de forma interna o externa, tienen una persona que escucha, modera y aporta contenido de valor, para el usuario, en el ecosistema digital, utilizando, por ejemplo twitter, como un vehículo de comunicación, escuchando y aportando soluciones al consumidor.

Twitter, además, es utilizado por muchas personas para establecer nuevos contactos profesionales, nuevas amistades, como una forma de entretenimiento para conocer sobre tal o cual película, obra de teatro, ropa o automóvil, que estamos interesados en comprar. La aparición de términos de búsqueda, llamados “hashtags” y simbolizados por el signo “#”, han significad un cambio bestial, por ejemplo, a la hora de hablar de una marca, de disfrutar de un evento deportivo como el último mundial con 2.000 tweets por segundo, de seguir un evento tecnológico como Ficod, en el que hubo 25.000 tweets en tres días, o simplemente, seguir una conversación sobre tal o cual tema de interés.

Twitter ha supuesto tal cambio en la forma de comunicar, que muchos periodistas, que antaño, renegaban de todo lo que olía a Internet, pues les sonaba a pérdida de derechos adquiridos, hoy han descubierto el valor, que aporta esta herramienta de microblogging, repito con 140 caracteres, a las noticias, a sus conversaciones con los lectores, en definitiva, y, al igual que ocurre, por ejemplo con Facebook o Linkedin, a darse cuenta, que el importante, hoy, ya no es la marca o lo que dice la marca, sino el usuario.

Por tanto, el creciente uso de twitter, lejos de parecer un espejismo, viene a confirmar que el ecosistema creado a raíz de la aparición de las tarifas planas de internet, junto al creciente uso de las misma en smartphones, tiene visos, no sólo de mantenerse en el tiempo, sino de alcanzar cotas inimaginables por aquellos locos, que hace tres años comenzábamos a utilizar twitter y las redes sociales para hacer contactos profesionales, para recuperar amistades o para seguir un hecho histórico, a través de los Trending Topics, mediante diferentes aplicaciones o widgets.

Aquellos que empezábamos a utilizar twitter en 2007 lo hacíamos a través del servicio web del portal de microblogging, que sin embargo hoy tiene una interfaz, no sólo adecuada a los nuevos tiempos, que puedes personalizar como bien quieras. Hoy, llegando al final de 2010, podemos utilizar diferentes clientes para acceder a twitter, tanto a nivel de aplicaciones desktop como aquellas adaptadas o desarrolladas en formato móvil, como TweetDeck, Twettie, Twitter for iPhone, HootSuiteTweetMeme, entre otras muchas, sin olvidarnos de aquellas aplicaciones que permiten acortar las largas url´s de nuestros enlaces, o subir nuestros momentos fotográficos o de video a nuestro timeline.

Si Facebook ha supuesto un cambio para los usuarios de Internet, con sus cerca de 500 millones de usuarios, Twitter promete convertirse en modelo de comunicación en el momento, entre diferentes usuarios, y entre éstos y las marcas que, cada día con mayor profusión, utilizan los medios digitales para comunicar con sus consumidores.

Finalmente, y como twitter y las redes sociales puedes provocar cierta virtualización de todo lo que se dice o hace en la red, algunos locos de esto, como Antonio Domingo, Raul Albiol o Ismael Teijón con eventos como Eats&Twitts o Futbol And Tweets, ejemplo de desvirtualización, en los que hemos podido ponernos cara, muchos de los que usamos las redes sociales para trabajar, y que no tenemos mucho tiempo para poner cara a tal o cual persona.

¿Utilizas twitter? ¿Qué ha supuesto twitter en tu vida?

Muchas gracias por todo lo aprendido en estos tres años.

¿dónde ponemos la publicidad?

Esta mañana, camino de e-strategia, la agencia digital en la que trabajo desde hace un mes, llegaba a mis manos el último número de la revista Interactiva que, sin temor a equivocarme, es el único soporte que aun leo, de principio a fin, en papel; y esto, en alguien que ha pasado por toda la transición del modelo de contenidos en papel a un modelo puramente digital, aunque muchos se empeñen en dejar un buen lugar para el papel, es cuanto menos, extraño: muchos amigos piensan que soy un friki y, posiblemente nada más lejos de la realidad, pero la comodidad de leer en diferentes soportes la misma información es algo impagable.

Como te decía, leyendo el último especial de Interactiva que versa sobre medios (de comunicación) y  redes publicitarias, me llamó la atención uno de los primeros editoriales, de una de las personas que escribe en la revista desde hace bastantes años, me refiero a Daniel Megías de  Adtiviti, en el que habla sobre el manido tema de si la web está o no muerta, y apoyando su tesis, soy de los que piensan que la web no ha hecho más que nacer. No se trata de tener una web, un site o un microsite, simplemente por tenerlo, sino que debe ser algo vital para nuestra estrategia de venta como marca, sea de venta y conversión o de puro branding.

Apunta Daniel, “que cada vez con mayor frecuencia los usuarios entran en Facebook, y no salen de allí para entrar en lugares de búsqueda como Google, pues preguntan a los miembros de su comunidad por tal o cual producto, y los mismos contestan con sugerencias y enlaces…” “Además se consolida la tendencia de crear aplicaciones fuera de la WWW, en las que el usuarios navega por Internet pero sin salir de la aplicación de su soporte, como el iPhone, iPad o Android”

Para finalmente, y aquí es donde quiero llegar, termina el artículo preguntándose “¿qué dónde vamos a poner la publicidad?” Y, aunque la respuesta parece bastante obvia, no es así para muchas de esas marcas, que no tienen claro si deben salir de la prensa, de la TV, de la radio, o entrar o no en sitios como Google, Yahoo, Bing o Facebook.

Cada cliente, cada marca, debe escuchar a quien entiende sobre el mercado publicitario, sobre el mercado de la comunicación o sobre el mercado de las estrategias de venta, de marketing, etc. Como decía está mañana Eva Montagut, de Llorente y Cuenca, “las empresas deben, primero escuchar en la web 2.0 sobre lo que se dice en la red sobre ellos, y después, a lo mejor abrir una página en Facebook

De lo contrario, correrán el peligro de seguir preguntando, a su agencia, a su central de medios, dónde poner su publicidad, dónde insertar sus anuncios, dónde darse a conocer. El escenario ha cambiado y va a seguir cambiando, pero a pasos agigantados. Y no parece que las redes sociales vayan a ser una moda pasajera, como se apunta desde diferentes sectores, porque las estrategias publicitarias, en definitiva, la comunicación se continuará reinventando cada día, debido, en gran medida, a que el usuario, el señor que veía los anuncios en la televisión, se ha cansado de ser un mero espectador.

Por esa y, por otras muchas razones, parece que los modelos de publicidad  en los que se targetizada y segmenta para nichos muy concretos son los que van a triunfar, porque no se tratará de hacer publicidad, como hasta entonces intrusiva, sino que contaremos con el consentimiento por parte del usuario en muchos casos. Empresas como Qustodian, que ha creado una red publicitaria móvil, que envía anuncios en base a un target consensuado con el usuario, parece que tienen todas las de ganar.

Por eso más que preguntarnos sobre dónde pondremos la publicidad, la pregunta habría que hacérsela en otra dirección, dónde estará el usuario, cómo haré para llegar a él, cómo le fidelizo, cómo hago para que sea prescriptor de mis productos en esas conversaciones con sus amigos.

Trataré de no ser incisivo: si lees mi anterior post sobre los calsots puedes encontrar una nueva forma de hacer publicidad, de conseguir ventas, conversiones. Compré esos calsots en Calsots de Valls, por una recomendación de Enrique Dans en su libro “Todo va a cambiar“, los cociné al horno, cuando normalmente se hace a la brasa; la gente del portal, Oscar Pascual, me invitó a subir fotos en su página de Facebook, lo hice, incluso he subido fotografías de una tortilla de calsots. Que quede claro, que ellos no me pagan nada por escribir este post, ni ninguno. Pero su modelo de venta triunfa.

Desde luego quien me pregunte dónde comprar calsots le daré la dirección de esta web para que los compre allí. Porque no sólo es importante la venta, sino, por encima incluso de la misma, la fidelización es vital para conseguir más clientes. Si envío publicidad segmentada a los gustos e intereses de los usuarios podré obtener leads, conversiones, ventas, contactos, una base de datos, referencias, etc.

El modelo de comunicación publicitaria no dista mucho del que teníamos hasta hace poco tiempo, lo que han cambiado son las formas, la aparición de nuevas herramientas tecnológicas, siendo un asunto muy importante, el cambio de mentalidad de las personas, de todos los actores que intervienen en el proceso.

Cenando calsots

Hará casi dos años, que no comía calsots, calçots como se escribe en catalán, desde aquella invitación de Dani Alcaráz de Bloguzz en Barcelona, cerca del Paseo de Gracia. Aquel día le cogí afición a los calsots, al romescu y a las avellanas, que sin ser de Tarragona estaban espectaculares.

Cuando a principios de año empecé a leer “Todo va a cambiar” de Enrique Dans, descubrí en un capítulo, que el bueno de Quique compraba algunas cosas culinarias en determinadas webs, las naranjas, los mariscos y el pescado, los tomates, y, como no, los calsots. Busqué la página de los calsots de Valls, me suscribí a su blog, entre en su grupo de Facebook y me hice seguidor de su perfil en twitter. Pero, como muchas cosas en la vida, cuando leía esas páginas, la temporada de calsots había terminado.

Hace diez días llegaba un notificación a mi lector de RSS de su blog, lo que me animó a montar mi primera calsotada. Pedí los calsots hace una semana, para 8 personas, el pack familiar, recibiendo algunas instrucciones sobre el envío: los calsots son recogidos el jueves antes de las 16.30, empaquetados, con sus correspondientes baberos, con una carta de instrucciones y con el romescu, una salsa digna de los mejores paladares, y son entregados en el domicilio del comprador al día siguiente, viernes antes de las 14.00.

Yo, que para el tema de los envíos son un tanto escéptico, me quede gratamente sorprendido cuando los calsots llegaron a casa a las 12 de la mañana del viernes, y que pedazo de calsots…

La presentación, austera donde las haya, me sorprendió gratamente, los calsots, los baberos, el romescu y las avellanas, nada del otro mundo, pero bien presentados, como corresponde a una calsotada. Esas empresas que adornan, de cara a las Navidades, sus productos navideños, para darles un empaque mayor del que tienen, en muchas ocasiones me sacan de quicio.

Finalmente, y es algo de agradecer, el mismo día que salen los calsots de Valls, recibes un email de confirmación sobre la salida de tu pedido en dirección a Madrid, y una serie de consejos. En ese momento pregunté por el romescu, al desconocer si sería la salsa que viene en el pack, siendo mayor mi sorpresa cuando recibo un mail de Oscar Pascual de la propia tienda virtual, explicándome que el romescu que recibiré está para chuparse los dedos.

Consejos

La calsotada la hicimos anoche, sábado, para 8 personas, los calsots salieron bastante bien, a pesar de estar hechos al horno. Gracias a la cantidad generosa que envían los chicos de Valls, tenemos calsots para otro día, y de los hechos, hoy hemos vuelto a dar cuenta de ellos. Nos falló mi amigo catalán, que hubiese sido de gran ayuda, porque no recordaba que parte del calsot es la que se come, pero finalmente salieron geniales, acompañados por una butifarras, que si bien no eran dulce, las endulzamos con miel, añadiendo de postre una estupenda tarta de manzana hecha por mi mujer.

Sencillamente genial. Repetiremos en breve, pues tenemos unos 150 calsots más en casa. Los chicos de Calsots de Valls tienen muy bien montado el portal, y aconsejo que si te gustan los calsosts, no dejes de visitarlo, porque, además un primer plato por ese precio para 10 no lo encuentras en muchos sitios hoy por hoy.

Crecimiento tecnologico

Al comenzar este post, son las 18.26 de la tarde, y junto a mi tres personas escriben mails y navegan por la red con smartphones en la línea 9 del metro de Madrid.
Hasta hace muy poco disfrutar de conexión a Internet en muchos lugares del mundo, era impensable. Nuestros padres decían que estábamos locos: si ya lo éramos hablando con un pinganillo por la calle, hacerlo bajo tierra era, cuanto menos, surrealista.
Ya no digamos si les hablábamos de mantener una conversación en avión, en tren o desde el otro lado del mundo, gracias a los avances de la telefonía móvil.

Sin ir mas lejos, cuando a finales de los 80 visite Polonia, Checoslovaquia y la antigua Unión Sovietica, solo comunicábamos con nuestras familias en caso de extrema necesidad. Para conseguir una comunicación, más o menos fiable, el tiempo mínimo de espera era de 30 minutos.

La celeridad en la evolución tecnológica es, hoy por hoy, bestial. No acaba de actualizarse una facilidad de un fabricante, cuando alguien, al otro lado del mundo, ya está desbloqueando esa facilidad tecnológica, para que otros muchos pueden utilizarlo. Tal es, por ejemplo, el caso del nuevo firmware que presentará en junio Apple, para su gadgets más populares, el iPhone y el iPad. A las pocas horas de presentar las bondades del iPhone OS4, y sacar la primera beta de desarrollo, ya había quien había conseguido desbloquearla, para su utilización en los primeros dispositivos iPhone, osea el 2G y el 3G.

La evolución tecnológica, además, ha llegado al mundo de los contenidos, donde las luchas fraticidas entre quienes siguen apostando por un modelo tradicional y quienes apostamos por un modelo de consumo de contenidos, son cada vez más dispares. Cuando a finales del siglo XIX, Ford fabricó su primer automóvil todo el mundo le llamó loco. Cuando Marc Vidal, en 2005 o 2006 predijo que el cambio en el modelo económico sería brutal, no sólo no le creyeron sino que le llamaron visionario o loco.

Hace unos días terminaba de leer “Todo va a cambiar” excelente publicación que Enrique Dans ha escrito para explicar a quienes tenemos poca idea de tecnología, como es el avance de todo en la vida, cómo la tecnología va a cambiar nuestra vidas, cómo la está cambiando; y, al escribir este post comprobaba, como en los dos años que escribo en mi blog, los cambios que ha tenido, han venido por los avances tecnológicos que escribia Quique Dans.

El desarrollo de diferentes modos de ver la vida, de diferentes formas de comunicación, apoyadas en avances muy profundos de la tecnología nos conducen hacia un lugar diferente, hacia un nuevo panorama, una nueva realidad. Quien no esté preparado para aceptar esos cambios, quien se resiste a mantener los viejos modelos, como los CD´s o DVD´s, sin detenerse a pensar que en el caso de los contenidos audiovisuales, los modelos que triunfan son los basados en la tecnología, en la escucha en cualquier lugar del mundo, sin necesidad de disponer de un receptor de música a la antigua usanza, llegará un momento que o cambia o quedará anclado en el pasado, como ya le ocurre a personas de nuestra generación, que no quieren entender ni comprender que los cambios son buenos.

Termino de escribir este post al compás de las notas de mi querido Chopin, sin necesidad de haber desempolvado el viejo tocadiscos que compró mi padre, simplemente con una conexión de adsl y una cuenta premium en Spotify puedo disfrutar de las maravillosas notas de su piano. Todo gracias a la tecnología.

Todo va a cambiar

Acabo de volver de la presentación del libro “Todo va a cambiar” de Enrique Dans, profesor del Instituto de Empresa.
No será ni el primer ni el ultimo post que escribiré sobre este libro, porque como pone en la dedicatoria que me ha hecho el autor, en algunos de los pasajes del libro “te varás reflejado”.

Todo va a cambiar

Hace algo mas de tres años, antes de existir este blog, comenzó a interesarme el blog de este singular gallego. Previamente le había conocido por diferentes motivos, la mayoría profesionales, pero no le conocía en persona. A finales de 2007 en una conferencia en la Escuela Superior de Ingenieros de Telecomunicaciones, en la que hablo sobre la tecnología Open Source de Android, tuve la oportunidad de intercambiar algunas palabras, lo que confirmó mis sospechas: este tipo sabe de lo que habla, y encima habla bien, no se si será porque hiciste un Master en UCLA, pero es lo cierto. Los dos somos muy tímidos, y, aunque pueda parecer lo contrario, las alabanzas nos ponen nerviosos.

En estos tres años, siguiendo su blog he aprendido lo que quizás hubiese tardado años, en caso de leer y releer libros de marketing, de publicidad, de tecnología. Con su expresión amable, con su verbo comprensible has conseguido que muchos hayamos aprendido a hablar con cierta propiedad, sobre tantos y tantos términos, que sin tus posts, tus clases, tus conferencia, quizás  nunca hubiésemos sido capaces de entender.

Hoy, hace un par de horas, al hablar sobre la neutralidad en la red, sobre que la red debe ser libre, sobre la diferencia entre los contenidos gratuitos y los contenidos de pago, me venían a la mente esas mismas preguntas de hace tres años; que interesante ha sido tener un compañero de viaje que habla para muchos y se hace entender por una muchedumbre.

Lo cierto es que en la presentación, con tantos amigos y conocidos, como Antonio Domingo, Juan Luis Polo de Territorio Creativo, Julio Alonso, Antonio Fumero, Javier Piedrahita de Marketing Directo, los chicos de AgoraNews capitaneados por Jaime Estevez o Gonzalo Martín no fue difícil darse cuenta por un lado del cariño que todos tenemos a Enrique, sino sobretodo de las ganas que tenemos todos de leer el libro, y continuar, cada uno desde nuestras empresas, dando todo por construir cada día una red mucho más justa y hecha para todos, donde prime la libertad y la neutralidad.

!!! ENHORABUENA KIKE!!!

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¿Son las redes sociales rentables en la empresas?

De un tiempo a esta parte, cuando hablas con alguien del fenómeno de Internet, pero sobretodo del fenómeno de las redes sociales, del fenómeno twitter, etc, surgen, fuera de este entorno, muchas dudas. Sin embargo, quienes nos dedicamos a desarrollar estrategias para las marcas, para las empresas, al menos, lo tenemos bastante claro, si bien luego hay que descender al barro y, sobretodo, estudiar cada posible cliente, cada empresa, su negocio, y una serie de variables, que servirán para obtener esa rentabilidad.

Hasta hace poco, si bien se siguen utilizando, las empresas fiaban la medición de la rentabilidad de sus presupuestos publicitarios a los EGM, a los OJD, a Sofres, etc. Entonces la sinrazón de creerse unos datos estadísticos era una realidad. Hoy con los índices de Nielsen, por ejemplo, los anteriores nos parecen de la prehistoria.

Sin embargo, lo que realmente me lleva a esta reflexión, es ver como existen empresas que piensan, que deben estar en las redes sociales, simple y llanamente, porque está de moda, porque están muchos, y un largo etcetera. Las redes sociales, las herramientas de comunicación social, deben ser las nuevas armas para mantener una fluida comunicación entre Marca y Cliente.

Si no partimos de esa base, entonces no sirve de nada tener una página en Facebook, o un perfil en Twitter. Muchas empresa deben partir de la base de entender para que quieren estar en Internet: bien como un motivo de branding, de creación o consolidación de marca, bien para conseguir más tráfico, caso de la prensa, bien para vender más, bien para comunicarse con su fuerza de ventas, en definitiva un objetivo claro.

Pero, siempre hay algunos peros, pero, y esto ¿con quién lo hago? ¿necesito una agencia? ¿cualquier tipo de agencia vale? No voy a dar recetas mágicas, para eso hay muchos profesionales que las darán como mi buen amigo Juan Sánchez, hoy en Sackleton DMO, o Gaby Castellanos de SrBurns, u otros que saben de esto y más, como Enrique Dans, Carlos Blanco, Antonio Domingo, Ismael el Qudsi, y un largo etcetera. Todos ellos os darán recetas muy interesantes.

Hoy con herramientas como Twitter podemos lograr una comunicación bidireccional y multidireccional entre la empresa y sus clientes, pero debemos partir de un objetivo, por ejemplo de aumento de contactos, de leads o de ventas. Estar presente en Facebook, ¿es interesante? depende de para qué: por ejemplo, Ferrari, equipo de Formula Uno, conocido en todo el mundo, actualiza casi a diario su pagina en Facebook, para que los 712.000 fans tengamos conocimiento de lo que pasa en nuestro equipo número uno, con un fin de obtención de contactos, para vender sus productos, por ejemplo.

Desde Layerbit nos hemos propuesto dar una serie de soluciones globales en publicidad digital: no se trata de estar en Internet por estar, se trata más bien de diseñar una estrategia que lleve a nuestros clientes a la rentabilidad; y aunque, si, hacemos microsites, diseñamos campañas con nuestros clientes a su medida, donde la presencia en redes sociales ocupa un lugar destacado, pero sin despreciar otros medios. Hacemos rentables los presupuestos de nuestros clientes, por ejemplo, utilizando twitter, desarrollando una aplicación de Mobile Marketing, posicionando su web, por supuesto, planificando campañas de Media, y un largo etcetera.

La utilización de las redes sociales será rentable siempre que haya un objetivo claro y definido, hacia el cual dirigirse: tener esto claro es, hoy por hoy, vital. Encaminar todas las estrategias digitales en esa dirección nos llevará al éxito, sin descuidar ninguna de ellas.

regular para unos pocos no es democrático

Llevaba varios días queriendo escribir un post sobre algunos temas interesantes, para el negocio de quienes trabajamos de una forma u otra en Internet, sin embargo, el panorama que vivimos los internautas se ha visto sacudido en las últimas horas por dos noticias, una que va a crear ciertas dosis de inseguridad jurídica en nuestro pais, y, otra, que afecta o mejor dicho nos afecta, en lo personal, por la enfermedad de alguien cercano.

El Gobierno de España, por mano del mandamás de turno, ora Zapatero, se saca de la manga una modificación de las leyes que tratan de regular el mundo digital: desde ahora cuando alguna página no le guste al Gobierno, a la SGAE, o a cualquiera de sus secuaces, podrán cerrarla con una discreccionalidad que camina en el filo de la legalidad. Las leyes, al menos hasta ahora, se dictan para una generalidad: ¿no es ese el espíritu de la ley en España?

Parece ser que no, que aquí para defender a unos y a otros se pueden dictar leyes restrictivas de los derechos fundamentales de otros. El Gobierno con estas medidas pretende amparar bajo su paraguas a todo aquel, que sea criticado por otro, en el uso de la libertad de expresión.

En todos los paises civilizados y democráticos los gobernantes dictan leyes para el pueblo, no para satisfacer las necesidades de unos pocos, como el caso que nos ocupa con la SGAE; ocurre igual con otros colectivos que dicen sentirse discriminados por la mayoría, a los que el gobierno actual de España ha tratado de proteger otorgándoles una normativa que regule sus “supuestos derechos”.

Los internautas, quienes descargamos contenidos, quienes criticamos a personajes como Bautista o como Ramoncín, resulta que ahora vamos a ser tratados como terroristas digitales. Nosotros, la gran mayoría, no somos dignos de las leyes de un gobierno, que sólo dicta leyes para unos pocos. Este Gobierno se deslegitima dictando normas de esta calaña, como señala Enrique Dans hoy en su blog:

Este no es mi gobierno. Esto no es una democracia. Si este país tuviese lo que hay que tener, el sinvergüenza que ha permitido la aparición misteriosa de este “quinto punto”, que ha llevado a cabo este atropello a la democracia, tendría que estar dimitiendo mañana mismo. Esto es equiparable a un auténtico golpe de estado digital, es uno de los episodios más impresentables y alucinantes que hemos podido ver como nación supuestamente en democracia: las leyes no las tramitan los ministros ni el Parlamento, las tramitan los talibanes de los derechos de autor, y hacen con ellas lo que les da la gana sin encomendarse a dios ni al diablo. Se publican, y a correr: lo que opinen los ciudadanos, da exactamente igual.

Cuando pensaba en esta entrada recibo vía twitter la noticia de la enfermedad de Emilio Márquez: muchos le conoceréis, otros muchos no, y, a muchos os caerá bien o mal, es la grandeza del ser humano, tener amigos o conocidos, qué te caeran bien o mal o regular, pero que en un momento de necesidad siempre tienen una palabra de ánimo.

La última vez que vi a Emilio fue el Eats&Twitts, que Antonio Domingo organizo en el Palacio de Hielo de Madrid: estuve hablando con Emilio sobre sus nuevos proyectos, y ya entonces noté que en su rostro algo no iba bien. Pensaba que era algo temporal.

No ha sido así, hoy Emilio en su blog escribe sobre el linfoma que padece. Hasta el día que hablé personalmente con él, nos conociamos por twitter y por leer su blog. Desde aquel día he leido con mayor detenimiento su blog y su twitter, y quiero, expresarle, igual que he hecho hoy en su blog, todo mi apoyo ante esta enfermedad.

Son tiempo complicados Emilio, pero como te decía hoy al mediodía, tu enfermedad es, quizás, un toque de atención, para tí que la sufres, y para quienes te conocemos.

Todo mi cariño para ti, y, cualquier cosa que necesites, me tienes a un golpe de click…. 🙂 🙂 🙂

los nuevos formatos publicitarios

A raiz del Estudio de Inversión en Medios Online, que PriceWaterhouse publicaba ayer en el mundo, Enrique Dans escribe esta mañana un post muy clarificador sobre los formatos publicitarios online. A continuación en el siguiente link podéis leerlo al completo: http://www.enriquedans.com/2008/11/internet-publicidad-y-la-persistencia-de-lo-antiguo.html

Sólo una reflexión en voz alta: la gente de online tenemos que ponernos las pilas, no podemos estar 2-3 años dándole vueltas a esto de los nuevos formatos, ni por supuesto los 40 años que llevan obsoletos el resto de los medios.