contenidos

El post perfecto en social media

Las estrategias en social media tienen hoy mucha importancia para toda clase de marcas, empresas e incluso a nivel personal.

Pero no basta sólo con esto. Debemos potenciar nuestra influencia en las diferentes plataformas sociales, lo que nos traerá beneficios tangibles (subida en el número de seguidores, incremento de tráfico, etc…) como beneficios intangibles (conexión con el usuario, mejorar la imagen de marca, etc…)

social media

Para que tu post sea perfecto tienes a continuación algunos consejos para rentabilizar tus actualizaciones y publicaciones en tu estrategia de social media:

Facebook

facebook social media

  1. Debes aportar información. Lo más apreciado por los usuarios son las actualizaciones. Es una de las máximas del Social Media Marketing.
  2. Imágenes. Las entradas con imágenes son las que tienen mayor engagement. El tamaño ideal es de 800×600.
  3. Positividad. Las entradas positivas producen mayor engagement y posibilidad de ser compartidas.
  4. Enlaces. Utiliza acortadores de url´s para hacer seguimiento de los links que incluyas en tu publicación y conocer cuantos vienen desde Facebook El más conocido es bit.ly.
  5. Mobile. Cerca del 70% de tus seguidores leen las actualizaciones desde un dispositivo móvil. No sobrecargues los posts.
  6. Conversa con los usuarios. Un post por si sólo no capta la atención del usuario. Los comentarios, las respuestas, la conversación si. Lo cual reforzará tu relación con tu comunidad.
  7. Disponibilidad. Es importante publicar cuando más audiencia hay.

Más sobre facebook en el blog de Marc Vidal

Twitter

twitter social media

  1. Llamada a la acción (call to action). Tu lector debe saber que tiene que hacer para que no tenga dudas.
  2. 140 caracteres. Cuida la gramática, evita las abreviaturas y el exceso de mayúsculas.
  3. Acortar url´s. Utiliza bit.ly para acortar tus tweets y conseguir mayor número de retweet.
  4. Formato. Si utilizas preguntas, aportas hechos y cifras conseguirás mayor engagement.
  5. Menciones. Mencionar a personajes con relevancia entablando conversaciones será la mejor forma de alcanzar visibilidad entre tus seguidores.
  6. Retweets. Haz RT en contenidos relevantes para tus seguidores. Es importante dejar 20 caracteres si usar.

Más información sobre twitter en el blog de Juan Merodio.

Pinterest

pinterest social media

  1. Evita compartir las caras de las personas. Aquellas imágenes sin caras son compartidas un 23% más que las que si las tienen.
  2. Cuida el fondo de tus imágenes. Importante que el fondo no ocupe más del 40% de la fotografía.
  3. Colores. Los colores que obtiene mayor difusión son el tojo, verde oscuro y rosa.
  4. Iluminación. Las imágenes con 50% de saturación obtienen mayor número de repins.
  5. Rojo. Aquellas fotografías donde predomina el rojo y el naranja obtienen mayor número de repins.
  6. Retrato. Las fotografías verticales obtienen mayor difusión que las horizontales.

Si quieres más información sobre Pinterest y sus métricas visita el blog de Enrique Burgos.

Google +

google plus social media

  1. Etiquetar usuarios y marcas  es la mejor manera para provocar la participación en la conversación.
  2. Hashtags. Utilizando palabras relevantes incrementas el alcance de tu contenido.
  3. Trending Topics. Si te involucras en un tema de moda, conseguirás aumentar tu visibilidad.
  4. Imágenes. El uso de imágenes de 800×600 px harán destacar tus contenidos.
  5. Interacción. En esta plataforma no están los usuarios más activos; si logras un comentario dale visibilidad y mejorar así tu imagen de marca.
  6. Comunidades. Si participas en ellas y contribuyes con tus contenidos, provocarás mayor engagement.

Más información de Google Plus en Ciudadano 2.0

Instagram

instagram social media

  1. Edición. Con aplicaciones como Snapseed mejora tus imágenes.
  2. Leyenda. Se utiliza para captar la atención de los usuarios. Haz preguntas que provoquen la participación y los comentarios.
  3. Tercios. Para captar mejor al sujeto de la foto debes situarlo en la linea 2/3 del total de la imagen.
  4. Conversación. Utiliza los comentarios para generar conversaciones.

Guía sobre Instagram en Comenzando de Cero

Vine

vine social media

  1. Hashtags. Los hashtags más populares generan mayor enagagement.
  2. Loop infinito. La escena final de tu video debe fluir de vuelta a la primera escena.
  3. Estilo. Encuentra tu estilo propio.
  4. No mover la cámara. El movimiento de una cámara agitada es muy molesto.
  5. Ruido de fondo. Se recomienda minimizar el ruido de fondo al grabar.

Sobre Vine en Frikimalismo

 

 

Derechos Imagen: Localmarketer

Información personalizada

Cada mañana somos muchas las personas que tratamos de informarnos sobre aquellas noticias que nos interesan. Hace unos años, antes de la llegada de internet a nuestros hogares y a nuestros dispositivos móviles, la comunicación era unidireccional: la prensa, la radio y la TV emitían una noticia y el lector, el televidente o el oyente, lo más que podía hacer era escribir una carta al director o llamar a la radio, si bien en la mayoría de las ocasiones la respuesta caía en saco roto, al no tener un canal de difusión con la velocidad que existe hoy.

comunicacion

Con la llegada de internet, las cabeceras de los diferentes medios de comunicación han tratado durante años captar la atención del usuario, como consumidor de información, desde diferentes fórmulas. Sin embargo, parece, que con la llegada de la cultura del 2.0, la comunicación bidireccional ha ganado por goleada, y muchas de las empresas que dirigen medios de comunicación desde hace 20, 30, 50 u 80 años llegan a la conclusión de que sus modelos de negocio, sus modelos de comunicación no han evolucionado al ritmo que demanda el consumidor.

web 2.0

Como muestra un botón: leo en Marketing Directo, que la prestigiosa “Reader´s Digest” se declara de nuevo en estado de insolvencia. Muchas son las empresas que han tenido que cerrar cabeceras de papel, ante la situación económica que vivimos, en la que la culpa no es del lector, sino más bien del modelo caduco de forma de informar y forma de financiar que pretenden mantener muchas de esas cabeceras.

Esta crisis de formatos de información es clara y notoria, no sólo en los medios de información generalista, sino en muchos sectoriales, que pretenden mantener un formato que no se sostiene en pie, incluso aquellos que optaron en su día por el formato digital, ven como pierden lectores cada día, en parte por la presencia de formatos publicitarios intrusivos y por la pretensión de difundir contenidos con modelos de pago que provocan bastante rechazo.

Hablaba sobre este particular con Javier Piedrahita de  Marketing Directo, con quien llegue a la conclusión de que la única forma de mantener al lector preocupado por tus noticias, es el modelo de información personalizada, en la que cada medio debe proveer al lector, al consumidor, información clara, veraz y de interés. Y que será el consumidor el que decida que soportes o herramientas utilizará para consumir la información.

Es curioso encontrar cada día personas, que después de haberte preguntado hace meses sobre la forma más rentable, en modo de optimización del tiempo, para consumir información, han llegado a un modelo en el que los formatos tradicionales han desaparecido. El papel y otros más modernos como los sitios web de los principales diarios o publicaciones sectoriales han sido sustituidos por lectores de noticias o feeds, aplicaciones como Flipboard o Feedly, o creación de perfiles en redes sociales, donde la información fluye sin ese intrusismo aun propio de algunos medios. Ha sido reconfortante hablar con personas, con más edad que la mía, que al empezar a utilizar twitter, han descubierto un nuevo canal para estar informado; mencionaré sólo a uno, José Luis Gómez Recio, quien no sólo descubrió que podía encontrar información en la conocida red social del pájaro azul,  sino que al mismo tiempo le serviría como canal para dar a conocer toda la creatividad que corre por sus venas.

La información que consumimos cada minuto de nuestras vidas no ha cambiado, lo que ha cambiado es la forma de consumir los contenidos. Y sobretodo ha cambiado la forma de interactuar con la información. Las redes sociales han provocado un cambio de actitud por parte del consumidor; y, no, no es una moda pasajera. Volver al formato tradicional no es ya posible.

Hace unas semanas asistía en Zaragoza, invitado por FeUso, a una Jornada sobre la importancia de la comunicación en la educación, y estoy de acuerdo con que la figura del periodista, es necesaria para dar rigor a las noticias, pero no confundamos el concepto. El consumidor, sin querer convertirse en una referencia del periodismo, en muchas ocasiones se encuentra “in situ” dentro de la noticia, cuando ocurre, y los contenidos que difunde, pienso son noticiables, y deben tenerse en cuenta por parte de esos medios más tradicionales; y escribo de ellos, porque los medios de comunicación nacidos en esta era digital, han sido los primeros en entender la posición del periodismo ciudadano. En algunas ocasiones he recibido propuestas de algunos medios para utilizar mis contenidos audiovisuales. Me han parecido correctas y entiendo que las fuentes deben ser citadas, sean o no periodistas, no para subirle a uno el “ego”. En muchas ocasiones, en este u otros blogs, citamos a medios digitales de comunicación y después no recibimos ni siquiera un agradecimiento.

Muchas facultades de comunicación de nuestro entorno se encargan diariamente de hacer ver al periodista, que las cosas están cambiando muy deprisa. Docentes, como Inmaculada Berlanga, de la facultad de comunicación de UNIR, cada día muestran una imagen real de como debe transmitirse la información hoy, con las características tecnológicas que nos han tocado vivir, sin rehuir de la difusión de información veraz como, por ejemplo, que el consumo audiovisual no vive uno de sus mejores momentos.

Diarios digitales como SUMAdiario o SUMAcultural tratan cada día de hacer llegar al consumidor de información contenidos de valor. Utilizan las redes sociales para llegar a los usuarios, porque es allí donde suelen consumir la información y ofrecen canales de difusión de los contenidos de una forma correcta, no intrusiva, tratando de conseguir un lector, un referenciador de la información entre sus contactos.

sumadiariosumacultural

Muchos blogs se han convertido en auténticas joyas de información, donde poder leer noticias, comentarlas, republicarlas e incluso conocer a quien las escribe, se ha convertido en práctica habitual en este consumo de contenidos, en este consumo de información. Leer información real y contrastada sobre la situación económica que atravesamos, sobre la posición de los consultores de comunicación, sobre si Google abrirá o no tiendas físicas o sobre el nuevo iwatch de apple, se ha convertido hoy en una práctica habitual del consumidor de información, quien muchas veces llega a crear modelos personalizados de información que tienen lugar dentro de las redes sociales que utiliza, sin necesidad de acceder a las fuentes de noticias, desde las que, por otra parte recomienda aquello que le gusta.

Finalmente el consumidor de información es quien, hoy, decide la forma en que consume los contenidos informativos, y pide, que al menos, se le tenga en cuenta. De no ser así, como ocurre con muchos medios, el lector tiene una fuerza muy poderosa, que pienso no debemos desestimar.

Y tú, ¿cómo te informas de aquello qué te interesa?

descargas vs streaming

La industria de los contenidos, cada minuto que pasa, se hace cada vez mayor y se nutre de múltiples formulas para que los usuarios lleguemos a ellos.

En muchos casos y lugares del planeta esto es real, si bien en otros, quienes descargan contenidos, de forma indiscriminada, están catalogados, cuanto menos, como delincuentes.

En tres ámbitos del ocio, sin embargo, se imponen modelos de negocio, que aun siendo de pago en muchos casos, han permitido a sus promotores convertirse en modelos a seguir, frente a aquellos que defienden las descargas indiscriminadas con el afán de comercializar con dichos contenidos, y convertirse en personas non-gratas.

Muchos de aquellos que hemos realizados descargas de contenidos hemos sido defenestrados, calumniados y, en ocasiones, vilipendiados, por el hecho de descargar contenidos para nuestro uso y disfrute. Muchos han sido considerados como delincuentes de los derechos de autor por consumir “x” contenidos en compañía de mas gente, en un evento familiar, al interpretar una obra de teatro, etcétera, etcétera.

Esta situación está cambiando hacia un panorama diferente, en el que hemos pasado de las descargas de contenidos para consumo propio, a un sistema mixto de micro pago y pago por consumo que salvaguarda, como no podía ser menos, el manido derecho de autor con el que a algunos se les llena tanto la boca.

El ejemplo mas reciente es el de iTunes, con la llegada al Store español de 0000ff;">titulos de películas de todos los tiempos, en unos casos facilitando el modelo free, y en otros un modelo de pago por visión, lejos del formato dvd o el reciente formato blueray, que tienen un coste desorbitado.

0000ff;">Apple ha querido atender las demandas del usuario que desea consumir un canción concreta de un artista, una película de un actor o un libro de tal o cual escritor, sin necesidad de ir a la descarga y compra total de la totalidad de la obra de un artista.

Un caso parecido es el de 0000ff;">Spotify, aunque con unas diferencias sustanciales: en este modelo de negocio existen tres posibilidades para consumir contenidos musicales:

1. La escucha de contenidos musicales a través de un 0000ff;">modelo gratuito, en el que se intercala la publicidad, después de la escucha de un número de canciones. Se trata del modelo gratuito, a cambio de la escucha de esos anuncios. No hay descarga sino audición en formato streaming, y en principio solo podemos utilizarlo en un ordenador.

2. El modelo 0000ff;">Premium con un coste de €9,95 al mes. Sin publicidad y con la posibilidad de escucha en streaming tanto en formato desktop o sobremesa y formato móvil, con la ventaja en este ultimo de poder escuchar en descarga indirecta sin necesidad de conexión online.

3. El tercer modelo llamado “0000ff;">Unlimited” funciona de igual forma que el modelo premium, con la dos diferencias, una el precio y otra que sólo escucharás contenidos ilimitados en tu ordenador, nunca en dispositivos móviles. No existiendo cuñas publicitarias, que pueden ser no deseadas para determinado target.

0000ff;">Spotify que nació en 2006, lo hizo, en un principio, como un sistema de consumo de contenidos en formato streaming, y, con el paso del tiempo ha desarrollado fórmulas de pago, no sólo a través de suscripciones, sino también de descarga de contenidos con modelos de micropagos, similares a los que tienen otros soportes, como el mencionado de iTunes de Apple. Si en Spotify deseas descargarte la canción que escuchas, puedes hacerlo sin ningún problema.

Desde este blog os animamos a solicitar una invitación para probar la versión gratuita. Ponemos a disposición de nuestros lectores diez invitaciones a Spotify Free. Sólo os pedimos hacer un comentario en este post sobre los modelos de descargas de contenidos.

Al principio de esta entrada hablábamos de tres modelos de negocio, y no queremos dejar pasar por alto, el tercero, pues aunque está en fase de pruebas, promete ser el bombazo de finales de 2010 y la primera mitad del 2011: se trata del modelo de suscripción a la lectura de iBooks, que está desarrollando 0000ff;">24symbols desde hace unos meses.

24symbols como solución para leer y compartir libros digitales en cualquier dispositivo de lectura, con conexión a Internet, sea móvil, iPad, smartphone, promete revolucionar el modelo de lectura en el reciente mercado de los ebooks, que entró en catarsis con la aparición del 0000ff;">iPad de Apple, 000000;">durante este año 2010. Con tres modelos de suscripción, free, premium y ecommerce, seguro no tardará en convertirse en el favorito de muchos lectores, que han descubierto sobre las ventajas de los ebooks.

Todos estos modelos de descargas de contenidos se han convertido en soporte para los diferentes anunciantes. Son soportes que targetizan al usuario cuando realiza la suscripción al formato deseado, y ello facilita mucho las cosas a los anunciantes. Son modelos de negocio que se sufragan con las suscripciones de pago, las conocidas como premium, pero sobretodo lo hacen a través de modelos publicitarios digitales, dirigidos a un sector muy concreto, con unos gustos definidos, de una ciudad o de otra, y que responden al formato de consumidor de contenidos digitales.

No dispongo de datos de número de usuarios en iTunes España, pero en Spotify somos cerca de tres millones de usuarios, que disfrutamos desde hace 20 meses de los contenidos musicales de cientos y cientos de artistas. Muchos de los cuales ya no optan por el único modelo de grabación de un CD, sino que se han embarcado en la producción digital de su obra, dejando el modelo de pago para los conciertos que ofrecen a lo largo y ancho de nuestra geografía, y del ancho planeta.

Privacidad, contenidos, compartir información

Pues ya estamos de vuelta de las vacaciones y, como os contaba en mi último post, nuestro hijo va creciendo cada día un poco más. Y, al contrario de lo que muchos podrían pensar, nos deja dormir y, normalmente, podemos descansar, que ya es un logro, pues tiene mes y medio.

Muchas veces, con ocasión de un evento importante, solemos hacer co-partícipes de esa alegría, de lo bien que lo pasamos en un viaje, o, en mi caso, con el nacimiento de un hijo, con nuestros amigos. Hasta hace poco tiempo ese compartir se reducía a mandar una fotografía, una carta o una dedicatoria con ese momento que queríamos compartir, y normalmente venía de vuelta con una llamada de teléfono, con una carta y, en los últimos años, con un email.

Sin embargo este panorama ha cambiado, ha dado un giro radical, que no sólo ha afectado a la forma de comunicarnos con nuestros amigos, sino que, además utilizamos para ello nuevas herramientas, como las redes sociales, las herramientas de compartir fotografía, video o música, y un largo etcetera.

No pretendo dar una clase magistral sobre privacidad en este post, ni nada que se le asemeje, sino, simplemente, haceros partícipes de un tema, del que muchas personas tienen tal desconocimiento, por los dimes y diretes que escuchan cada día, que les han llevado a montarse una película de terror con esto de las redes sociales y herramientas como YouTube, Picasa, Flickr o Facebook.

En este momento, llegando a mitad del mes de septiembre de 2010, hay cerca de 10 millones de usuarios españoles que utilizan Facebook, formando parte de los 500 millones que lo hacen en todo el mundo. No dispongo, a estas horas, de datos sobre cuentas de hotmail o Yahoo en España, pero imagino que no son pocas.

En diferentes conversaciones durante este último mes, he escuchado frases como “Facebook tiene todos los derechos sobre los contenidos que subimos a su plataforma“, “Internet se ha adueñado de nuestras vidas, de lo que hacemos, de quienes somos, por qué tienen que estar mis datos en Google” o “si quiero compartir unas fotografías por qué debo pasar por el aro de MSN, Flickr o Picasa para que los demás tengan acceso a ellas“.

Por ello me gustaría aportar algunas reflexiones sobre la privacidad de los contenidos y sobre la facultad de compartir los mismos.

  • Qué pasa con el derecho al honor, cuando subimos un contenido a una plataforma social? Normalmente cuando subimos un contenido en una red social, en una herramienta de almacenamiento como Flickr o Picasa, o bien en twitter, el contenido es nuestro, y podemos compartirlo con quienes nosotros estimemos oportuno.
  • Cómo controlamos esa privacidad? En todas las herramientas sociales, como Facebook, Flickr, Picasa, YouTube o Vimeo, hoy por hoy, existe la posibilidad de limitar quien puede y quien no puede ver, copiar o tomar prestado un contenido, que hemos generado en nuestro perfil social. De hecho en plataformas como Facebook, aunque pueda parecer complicado realizarlo, cabe la posibilidad de reducir el visionado de nuestros datos, incluso a sólo nosotros mismos.
  • Pero, las plataformas sociales vende nuestros datos…??? Como señalaba Enrique Dans en un post escrito sobre la privacidad el pasado 15 de junio, en la revista Man:

La empresa no “vende” los datos: los custodia rigurosamente, y se limita a posibilitar el acceso a unos clientes, acceso que ejecuta la propia red social sin “pasar” información al anunciante más allá de datos agregados. Las cosas no siempre son lo que parecen, y guiarse por clichés no es una buena práctica.” en clara referencia a Tuenti.

  • y qué ocurre con la propiedad de los contenidos, que generamos y compartimos en las redes sociales o en lugares de almacenamiento de los mismos? En principio, y en final, la propiedad de los contenidos es de quien los genera, de quien los crea. Sin embargo el problema se genera cuando compartimos todos nuestros contenidos, y, además lo hacemos con todo bicho viviente. La propiedad sigue siendo nuestra, pero al compartir con quien sea, corremos el peligro de que ese contenido llegue a manos, que en principio nosotros no queremos.
  • ¿Es posible no compartir información en buscadores? Hace unos días tenía esta conversación con un amigo de mi mujer, del que obviaré su nombre, ya que él no quiere estar en ningún sitio de la red. La conversación giraba al punto de no entender por su parte, que haya personas como yo, que tienen una identidad digital, que, entre otras cosas forma parte de un todo, de una persona. Cuando generamos información, cuando generamos contenidos, hasta hace bien poco, había que entrar en las hemerotecas de los periódicos para leer una carta que publicamos hace tiempo, o buscar los álbumes de fotos del baúl de los recuerdos, para ver una fotografía de nuestros años de infancia. Hoy, sin embargo, las nuevas tecnologías, las redes sociales, los portales de fotografía, de video, YouTube, los blogs, y, un largo etcétera, nos simplifican la vida a la hora de compartir algo con alguien. Indexar o no mi información en buscadores, es la consecuencia lógica para alguien que sube contenidos a la red, aun así, cabe limitar esa indexación, como hace, por ejemplo, Facebook. Pero repito, y no me cansaré de hacerlo, los contenidos subidos a los diferentes portales, redes o blogs, siguen siendo nuestros, aunque algunos pretendan convencernos de lo contrario. Sus razonamientos no son correctos. Y, si además no quieren estar en la red, que no estén, no pasa nada; ellos se lo pierden.
  • Compartiendo  información en las redes sociales… puedo limitar el acceso a los contenidos? Haciéndome eco de las palabras de Enrique Dans, en el mismo artículo antes citado, por supuesto que podemos e incluso, en algunos casos, debemos limitar, el acceso a los contenidos que compartimos con nuestra red de contactos. El problema viene dado, cuando al crear nuestro perfil en una red social, no tomamos medidas en aras de privatizar nuestra personalidad, diferenciando con quien compartimos que, por ejemplo, hemos cambiado de estado civil o hemos tenido un hijo, o quien compartimos las fotografías de nuestro último concierto, o de nuestra última farra. En plataformas como Facebook, existen estas posibilidades, pero hay que sentarse para estudiar y aplicar cómo y a quién le permitimos entrar en nuestros contenidos.

“Una red social es una herramienta sofisticada. Permite sentir un nivel de proximidad agradabilísimo con otras personas cuando no estamos con ellas, y se comporta como complemento, no como sustituto de nuestras relaciones sociales: no nos volvemos taciturnos y huidizos por usar redes sociales, sino que seguimos saliendo y tomando copas con nuestros amigos exacta- mente igual. Simplemente, disfrutamos de mayor contexto. Es posible que muchos hechos relevantes en su futuro, temas sociales, personales o profesionales, tengan lugar en una red social. Con el nivel actual de uso, los “raros” ya no somos los que estamos en una red social, sino los que se mantienen al margen de ellas. Las redes sociales son un signo de los tiempos. Pero dado que las redes sociales nos llevan a revisar el concepto de privacidad, hágase un favor, y hágalo. Revise lo que comparte, con quién lo comparte, y si efectivamente quiere que así sea. En el nuevo debate de la privacidad, sin duda, vivimos tiempos interesantes.”

  • Finalmente, para todos aquellos escépticos de las redes sociales, existen recetas para poder compartir contenidos, para poder enviarlos sin necesidad de saturar nuestras cuentas de correo. Existen herramientas como DropBox, MobileMe o los discos virtuales de almacenamiento como el de gMail.
  • Y, para quienes no quieren compartir ni utilizar las redes sociales, o herramientas de fácil uso como Flickr, Picasa, YouTube o Vimeo, ni tan siquiera los discos duros virtuales, con todo mi cariño, aunque no estoy de acuerdo, podéis continuar con métodos tradicionales, como son los CD´s los DVD´s o los discos de BlueRai, para enviar copias de vuestros contenidos a vuestros amigos y familiares, y de paso, continuar dando de comer a los “señores” de la SGAE.

Finalmente, querido lector, me interesa conocer cual es tu opinión sobre el tema de los contenidos y la privacidad de los mismos en la red.

    Crecimiento tecnologico

    Al comenzar este post, son las 18.26 de la tarde, y junto a mi tres personas escriben mails y navegan por la red con smartphones en la línea 9 del metro de Madrid.
    Hasta hace muy poco disfrutar de conexión a Internet en muchos lugares del mundo, era impensable. Nuestros padres decían que estábamos locos: si ya lo éramos hablando con un pinganillo por la calle, hacerlo bajo tierra era, cuanto menos, surrealista.
    Ya no digamos si les hablábamos de mantener una conversación en avión, en tren o desde el otro lado del mundo, gracias a los avances de la telefonía móvil.

    Sin ir mas lejos, cuando a finales de los 80 visite Polonia, Checoslovaquia y la antigua Unión Sovietica, solo comunicábamos con nuestras familias en caso de extrema necesidad. Para conseguir una comunicación, más o menos fiable, el tiempo mínimo de espera era de 30 minutos.

    La celeridad en la evolución tecnológica es, hoy por hoy, bestial. No acaba de actualizarse una facilidad de un fabricante, cuando alguien, al otro lado del mundo, ya está desbloqueando esa facilidad tecnológica, para que otros muchos pueden utilizarlo. Tal es, por ejemplo, el caso del nuevo firmware que presentará en junio Apple, para su gadgets más populares, el iPhone y el iPad. A las pocas horas de presentar las bondades del iPhone OS4, y sacar la primera beta de desarrollo, ya había quien había conseguido desbloquearla, para su utilización en los primeros dispositivos iPhone, osea el 2G y el 3G.

    La evolución tecnológica, además, ha llegado al mundo de los contenidos, donde las luchas fraticidas entre quienes siguen apostando por un modelo tradicional y quienes apostamos por un modelo de consumo de contenidos, son cada vez más dispares. Cuando a finales del siglo XIX, Ford fabricó su primer automóvil todo el mundo le llamó loco. Cuando Marc Vidal, en 2005 o 2006 predijo que el cambio en el modelo económico sería brutal, no sólo no le creyeron sino que le llamaron visionario o loco.

    Hace unos días terminaba de leer “Todo va a cambiar” excelente publicación que Enrique Dans ha escrito para explicar a quienes tenemos poca idea de tecnología, como es el avance de todo en la vida, cómo la tecnología va a cambiar nuestra vidas, cómo la está cambiando; y, al escribir este post comprobaba, como en los dos años que escribo en mi blog, los cambios que ha tenido, han venido por los avances tecnológicos que escribia Quique Dans.

    El desarrollo de diferentes modos de ver la vida, de diferentes formas de comunicación, apoyadas en avances muy profundos de la tecnología nos conducen hacia un lugar diferente, hacia un nuevo panorama, una nueva realidad. Quien no esté preparado para aceptar esos cambios, quien se resiste a mantener los viejos modelos, como los CD´s o DVD´s, sin detenerse a pensar que en el caso de los contenidos audiovisuales, los modelos que triunfan son los basados en la tecnología, en la escucha en cualquier lugar del mundo, sin necesidad de disponer de un receptor de música a la antigua usanza, llegará un momento que o cambia o quedará anclado en el pasado, como ya le ocurre a personas de nuestra generación, que no quieren entender ni comprender que los cambios son buenos.

    Termino de escribir este post al compás de las notas de mi querido Chopin, sin necesidad de haber desempolvado el viejo tocadiscos que compró mi padre, simplemente con una conexión de adsl y una cuenta premium en Spotify puedo disfrutar de las maravillosas notas de su piano. Todo gracias a la tecnología.

    regular para unos pocos no es democrático

    Llevaba varios días queriendo escribir un post sobre algunos temas interesantes, para el negocio de quienes trabajamos de una forma u otra en Internet, sin embargo, el panorama que vivimos los internautas se ha visto sacudido en las últimas horas por dos noticias, una que va a crear ciertas dosis de inseguridad jurídica en nuestro pais, y, otra, que afecta o mejor dicho nos afecta, en lo personal, por la enfermedad de alguien cercano.

    El Gobierno de España, por mano del mandamás de turno, ora Zapatero, se saca de la manga una modificación de las leyes que tratan de regular el mundo digital: desde ahora cuando alguna página no le guste al Gobierno, a la SGAE, o a cualquiera de sus secuaces, podrán cerrarla con una discreccionalidad que camina en el filo de la legalidad. Las leyes, al menos hasta ahora, se dictan para una generalidad: ¿no es ese el espíritu de la ley en España?

    Parece ser que no, que aquí para defender a unos y a otros se pueden dictar leyes restrictivas de los derechos fundamentales de otros. El Gobierno con estas medidas pretende amparar bajo su paraguas a todo aquel, que sea criticado por otro, en el uso de la libertad de expresión.

    En todos los paises civilizados y democráticos los gobernantes dictan leyes para el pueblo, no para satisfacer las necesidades de unos pocos, como el caso que nos ocupa con la SGAE; ocurre igual con otros colectivos que dicen sentirse discriminados por la mayoría, a los que el gobierno actual de España ha tratado de proteger otorgándoles una normativa que regule sus “supuestos derechos”.

    Los internautas, quienes descargamos contenidos, quienes criticamos a personajes como Bautista o como Ramoncín, resulta que ahora vamos a ser tratados como terroristas digitales. Nosotros, la gran mayoría, no somos dignos de las leyes de un gobierno, que sólo dicta leyes para unos pocos. Este Gobierno se deslegitima dictando normas de esta calaña, como señala Enrique Dans hoy en su blog:

    Este no es mi gobierno. Esto no es una democracia. Si este país tuviese lo que hay que tener, el sinvergüenza que ha permitido la aparición misteriosa de este “quinto punto”, que ha llevado a cabo este atropello a la democracia, tendría que estar dimitiendo mañana mismo. Esto es equiparable a un auténtico golpe de estado digital, es uno de los episodios más impresentables y alucinantes que hemos podido ver como nación supuestamente en democracia: las leyes no las tramitan los ministros ni el Parlamento, las tramitan los talibanes de los derechos de autor, y hacen con ellas lo que les da la gana sin encomendarse a dios ni al diablo. Se publican, y a correr: lo que opinen los ciudadanos, da exactamente igual.

    Cuando pensaba en esta entrada recibo vía twitter la noticia de la enfermedad de Emilio Márquez: muchos le conoceréis, otros muchos no, y, a muchos os caerá bien o mal, es la grandeza del ser humano, tener amigos o conocidos, qué te caeran bien o mal o regular, pero que en un momento de necesidad siempre tienen una palabra de ánimo.

    La última vez que vi a Emilio fue el Eats&Twitts, que Antonio Domingo organizo en el Palacio de Hielo de Madrid: estuve hablando con Emilio sobre sus nuevos proyectos, y ya entonces noté que en su rostro algo no iba bien. Pensaba que era algo temporal.

    No ha sido así, hoy Emilio en su blog escribe sobre el linfoma que padece. Hasta el día que hablé personalmente con él, nos conociamos por twitter y por leer su blog. Desde aquel día he leido con mayor detenimiento su blog y su twitter, y quiero, expresarle, igual que he hecho hoy en su blog, todo mi apoyo ante esta enfermedad.

    Son tiempo complicados Emilio, pero como te decía hoy al mediodía, tu enfermedad es, quizás, un toque de atención, para tí que la sufres, y para quienes te conocemos.

    Todo mi cariño para ti, y, cualquier cosa que necesites, me tienes a un golpe de click…. 🙂 🙂 🙂

    el streaming llega a la música

    En una época en la que muchos de los artistas, españoles e internacionales, junto a las asociaciones, que dicen velar por los derechos de autor, han ido apareciendo diferentes sistemas de descarga musical. Descarga, que en una inmensa mayoría de ocasiones, por no decir en todas, se utiliza para el uso personal, y nunca para la comercialización de contenidos.

    En muchos paises se han impuesto duras sanciones, no a quienes descargan contenidos con protocolos P2P, sino más bien a quienes han utilizado, o siguen utilizando dichos contenidos con fines lucrativos. Pero, como decía anteriormente, que no afecta a quienes descargamos contenidos musicales o audiovisuales para nuestro uso y disfrute.

    Sin embargo, han ido apareciendo diferentes aplicaciones en el mercado, sobretodo musical, para disfrutar de la música de nuestros artistas favoritos. Todas, parece que tienen un modelos de negocio similar, los Lastfm, YesFm, las aplicaciones de emisoras de radio, o Spotify.

    Yo creo que Spotify ha dado en el clavo del streaming musical; pero, ¿cómo? Muy sencillo, para la mayoría de los usuarios que utilizan Spotify, las canciones de sus artistas favoritos se sirven con un modelo mixto, en el que prima la música, pero también existe publicidad. Y aunque en ocasiones los anuncios publicitarios, o la dicción de los spots que nos invitan a acceder a una cuenta premium, no nos hayan entusiasmado, lo cierto era, que con una conexión, wifi o 3g, en nuestro desktop podíamos acceder a cualquier contenido musical.

    Durante unos cuantos meses he utilizado una cuenta básica, comprobando que la variedad que ofrece Spotify es enorme, y que no debe envidiar a ninguna casa discográfica. Su modelo ha ido evolucionando, con el mercado, y ha provocado que puedas guardar con tu usuario las listas de música favoritas, para así escucharlas en cualquier lugar del mundo. A mediados de este verano, Spotify nos regaló una nueva perla, con los labels, para poder buscar música etiquetada, por ejemplo, de nuestra discográfica favorita.

    Hace un par de meses, decidí acceder a una cuenta premium, tiene un coste, es cierto, pero ahora no hay publicidad en mis listas de reproducción. Podría parecer una torpeza, y sin embargo, pagar por un servicio de streaming musical con un bitrate tan potente, merece la pena, más si cabe, cuando………

    Ayer, mejor dicho anoche, y después de una larga, pero bienvenida espera, el App Store de Apple aprobaba la aplicación de Spotify para el iphone. El salto de calidad es brutal. La aplicación tiene coste 0, y para acceder a todas sus características debemos tener una cuenta premium en Spotify.

    Desde hoy, en nuestros iPhones podemos escuchar música de dos formas:

    1. En modo online, escuchando con 3G o wifi, conectados a la red nuestra música favorita, con la ventaja de sincronizar nuestras listas de la aplicación desktop en el iphone. Cada vez que busquemos una canción y la llevamos a una lista, habrá sincronización entre ambos dispositivos. Por tanto, tendremos una única aplicación, común, para los dos dispositivos.
    2. En modo offline, como podréis ver en el video, ahora podemos descargarnos nuestra canciones o listas, para escucharlas en modo offline. Cuando no tengamos conexión a la red, seguiremos escuchando nuestras listas descargadas en modo online, por ejemplo en nuestro iPod en un avión, en un tunel, o allí donde no llegue nuestra cobertura wifi o 3G.

    El modelo de descargas está cambiando, como señalaba esta mañana, en “Los talibanes del copyrigth se van quedando sólos“, Enrique Dans, y, sin embargo hay mucha gente, que continúa temblando, porque piensan que con estos modelos, mucha gente dejará de comprar música, y proliferarán las descargas en redes P2P.

    Qué equivocados están, mientras no dejen a un lado el mercado de las copias, en CD, DVD o Blueray, y reconviertan sus mentes prehistóricas, muchos seguiremos sufriendo los sermones que nos tildan de piratas musicales.

    Cuando, en mi caso, me gusta una canción la suelo comprar en iTunes, y no pasa nada, me gusta una canción, no voy a pagar todo el disco. Y, si alguna vez descargo una canción, lo que ni por asomo hago, hacía o haré es vendersela a otro, como tratan de hacernos entender los señores, por ejemplo, de la SGAE, en España, o la BASCA (British Academy of Songwriters, Composers and Authors), en UK.


    Internet de pago vs Internet gratuito

    Buscando en el buscador de personas, 123people, información sobre algunos conocidos, entre ellos mi hermano David, hoy Responsable de Desarrollo Corporativo de Caser, descubría un par de artículos de 2003 en los que se defendía un modelo de pago en internet, sobretodo al hablar de medios de comunicación:

    Algunas voces, como Noelia Fernández, directora de producción de Yahoo Iberia por entonces, señalaba, que si a un usuario de correo electrónico con 6 Megas, le ofrecías 150 megas, lo normal era que pagase por ese extra:

    No se trata de pagar por lo que ya usas, sino de pagar por un uso más sofisticado del servicio. Se paga por un extra.

    Por entonces, hace sólo 6 años, el portal Terra disponía de tres paquetes de acceso a su información: el gratuito, el básico y el premium. Por entonces, los ingresos llegaban en un 55% de la publicidad, y un 45% del pago por acceso a los contenidos de comunicación.

    Desde Expansióndirecto.com se afirmaba, que:

    Nuestra política es cobrar. Hemos sido los primeros en España en lanzar contenidos de pago, pero estamos contentos de que otra gente se lance. Antes el mercado no estaba preparado y nadie sabía calibrar el precio que había que cobrar…

    Por entonces, tanto ElPais.com como ElMundo.es se sumaron al modelo de negocio de pago por suscripción, sobretodo a la hora de descargar la versión pdf de ambos diarios.

    Seis años después, pareciese que ha pasado una eternidad, asistimos a dos hechos de relevancia en la prensa, y por ende en Internet:

    1. La prensa escrita, qué antaño cobraba por acceder a determinados contenidos, HOY, sólo cobra, y no en todos los casos, por descargar la versión papel del día. Hoy, sin embargo, y a diferencia de entonces, podemos acceder en tiempo real a toda la información, que entonces, había en el papel. La información se renueva continuamente; lo que paso hace 10 minutos, puede haber cambiado en cuestión de segundos, y quedar obsoleta, o bien renovarse, y poder acceder a la misma una hora después.
    2. El acceso a contenidos premium, el acceso a servicios de correo electrónico,  de los llamados de “alta gama”, el acceso a dominios .es, que antaño estaban limitados para determinados usuarios, de pago por supuesto, hoy son accesibles para todo tipo de usuarios, y aunque en determinados casos, haya que hacer un desembolso económico, sin embargo, es bien recibido.

    El acceso a la mayoria de los contenidos, que circulan por la red, hoy, es prácticamente gratuito. En algunos caso, como en la información de contenido para adultos, se exigen determinados micropagos para el acceso a esos contenidos, pero en la mayoria de los casos el acceso a la información, por parte del usuario, es gratuito.

    El modelo de ingresos online se basa en otros parámetros, en otros modelos, como son el publicitario, el de los patrocinios, el de la suscripciones a determinados contenidos, y otros formatos, que sin embargo difieren mucho de las afirmaciones del año 2003.

    Aconsejo la lectura del artículo que entonces, escribían Eva Martín y Juan F. Marcelo en IDG.es, titulado “Bienvenida la Internet de Pago“.

    Mario Tascon, por entonces en ElPais, y hoy en LaInformación.com afirmaba, que “cuando cobras por la versión digital, las pérdidas son menores que si tienes esa versión gratis. Incluso, aunque sea un precio distinto y más bajo, se recupera algo de dinero de sus lectores digitales…”

    Ver para creer, sólo casi siete años después, el panorama ha cambiado sobremanera. La aparición de la tarifas planas de conexión a la red, contribuyó a ello.

    En la telefonía móvil, que hasta hace muy poco, conectarse a la red era de locos, por la velocidad, pero sobretodo por los costes, hoy comienzan a aflorar tarifas planas reales como los adsl: como la conocida del iPhone 3G. Cambiando incluso el concepto y el nombre a lo que hoy conocemos como Internet Móvil.

    Muchos hemos pasado esta travesía en el desierto, queda camino por recorrer, pero en 6 años hemos ganado mucho terreno. Queda camino por recorrer, sobretodo en temas de privacidad, y en temas de descargas de contenidos. Asistimos a una nueva época, y queremos estar metidos dentro del ajo.

    el futuro de Internet a debate en Europa

    Debate que comenzó hace ya bastantes años, cuando algunos señores vieron peligrar sus negocios de los contenidos, se llamen músicos, directores de cine, o cualquier otro que producen contenidos, para que  el resto de los mortales paguemos sus excesos, simplemente cada vez, que oímos una canción, o descargamos un video para nuestro uso y disfrute. En la época de la burbuja de las .com muchos de esos lobbies, comenzaron a darle vueltas a como limitar los derechos o las acciones de los consumidores, a la hora de descargarnos contenidos.

    Desde que la sgae, como otras asociaciones de esas que dicen defender los derechos de los artistas cuando producen algún tipo de contenido, se dió cuenta, qué podía sacar tajada de los contenidos, se ha dedicado a perseguir, si si, perseguir a quienes descargamos contenidos en la red.

    Tratar de limitar esta facultad, es lo que ha llevado a todos estos lobbies, sean sociedades de autores, operadores telefónicos o políticos esclavos de los votos de los anteiores, a plantear una estrategia, no sólo a nivel de cada pais, sino a niveles supranacionales, como en el caso de la UE.

    Enrique Dans se quejaba, y con mucha razón, tanto ayer como esta mañana, del peligro de la votación que hoy ha tenido lugar en el Parlamento Europeo. No ya los lobbies, sino los propios parlamentarios con el hacha de guerra entre los dientes, tratando de limitar nuestros derechos, como ha hecho Sarkozy en Francia.

    Prentender lo impretendible ha conducido, como primer revés, a qué el Parlamento haya retrasado la votación de esta directiva a Septiembre. Y como señala Manuel Almeida en su blog, parece que los parlamentarios europeos, ante la presión de los internautas, se lo han pensado dos veces.

    Está el patio, ante la celebración de las elecciones europeas el 4 de junio, como para aprobar leyes de este tipo. Sin embargo, creo que es momento de concienciar a todos los actores de semejante panorama, no a ponernos de acuerdo, sino a evangelizar con mayor tesón, a todos aquellos que creen que Internet es una jauría de perros.

    Empezando por explicar a nuestros políticos, que los internautas, primero no somos ladrones, ni delincuentes, ni expoliadores de los derechos de autor de nadie, y que, quizás, por encima de ellos, somos lo que menos delinquimos cuando usamos un contenido para nuestro disfrute.

    En estos días se han oido voces, qué, seguramente por desconocimiento, han tratado de señalar como ladrones y fuera de toda legalidad a Spotify, a Yes.fm, a YouTube, o a cualquiera que se les pase por sus mentes calenturientas. Debemos mantener la alerta y continuar con pie firme defendiendo nuestras posiciones, pues de aquí a septiembre, parece que nos van a dar bastante caña desde esos sectores.

    Es curioso que, no sé si a raiz de esta votación, Esteban González Pons, diputado del PP ha tenido a bien, en el día de hoy, exponer una votación o parecer sobre la SGAE en su perfil de Facebook, en que textualmente propone: “Vamos a votar, ¿cuántos de los presentes piensan que la SGAE, tal y como está configurada, debería desaparecer y ser sustituida por un sistema más racional de defensa de los derechos de autor?”

    En dos horas ha creado un serio debate sobre el tema, y esperemos que no sea una iniciativa más, simplemente para hacer ruido y luego retirarse. Necesitamos que los políticos se compremetan en la defensa de los derechos de los internautas, y que no se nos tilde de ladrones o delincuentes desde cualquier sitio.

    Los internautas, los usuarios de contenidos, los que, por otro lado nos dedicamos a dar a conocer la cultura con nuestros blogs, con las redes sociales, con nuestros contenidos propios, se nos definda en Europa, con las mismas armas que se defiende a los autores, o qué ocurre, que ellos, algunos de ellos tienen más derechos que nosotros…

    ¿¿¿sentencia por descargas ilegales???

    Cuando el viernes pasado desperté, con la noticia de la sentencia condenatoria de un chico de Logroño, condenado a seis meses de prisión y una multa de 4.900 € por el delito de descargas de contenidos sujetos a derechos de autor, simplemente se me ocurrió pensar que la Sra. Ministra de Cultura, ya había empezado a mover hilos, en favor de los chicos, por no faltarles el respeto, de la SGAE. No recuerdo en que medio de comunicación lo leí. En ese instante daba igual, sobretodo, porque me parecía muy peligroso lo que se estaba provocando con esa sentencia.

    Pero lo realmente peligroso ha ocurrido tres días después, cuando leyendo un post de Enrique Dans, sobre los medios, la desinformación y los intereses creados, descubro que todo ha sido una farsa, pero una farsa falsa.

    En primer lugar porque la “supuesta” sentencia se produjo hace 6 meses, y la prensa la airea como si fuese de anteayer.

    En segundo lugar, y lo que es más grave, porque no ha existido sentencia de ningún tipo. Porque previo a la celebración del juicio, procesalmente posible, las partes llegaron a un acuerdo delante del Juez. La abogado defensor, en conversaciones con su cliente, qué no era muy docta en esta materia de loas descargas de contenidos, pacta una multa simbólica con los demandantes, y el Juez, simplemente es un testigo.

    En tercer lugar David Bravo entrevista a Kuve, que es su pseudónimo, y nos enteramos, que realmente su negocio non consistía en descargas de contenidos. Vamos que él sólo enlazaba con páginas de descargas. Kuve resulta que es un estudiante, sin apenas medios económicos, que no podía, ni permitirse el lujo de pagar una cuantía, valga la redundancia, cuantiosa, y, aunque sin antecedentes penales, acabar en la carcel, o correr la suerte de un juicio condenatorio a una cantidad astronómica de dinero.

    Por tanto, ni ha habido juicio, ni por supuesto, sentencia condenatoria. Sin embargo, lo más grave del caso, es como quedamos los medios de comunicación, pues aunque trabajo en un medio especializado, considero que estoy en ese grupo de medios de comunicación.

    Hasta hace no mucho, un año a lo sumo, era de la opinión de informarme a través de medios de comunicación tradicionales, costumbre que he ido perdiendo. Aunque dispongo de un agregador de contenidos, Netvibes, en el que puedo leer la prensa, y sin embargo, he dejado de hacerlo. Finalmente, al leer tanta informacione contradictoria, y por otra parte, no contrastada con sus fuentes, he llegado a una conclusión, que puede parecer bizantina para unos, con cierta lógica: en los blogs que leo, no sólo encuentro información, sino, también y seguramente más importante, opiniones contrastadas y verídicas.

    Hay crisis, bastante peligrosa además, pero los medios de comunicación han perdido toda credibilidad para mí. No me considero el ombligo del mundo, pero mi opinión prefiero contrastarla, y no leer lo primero que llega a mis manos, con el periódico de la mañana, ese que me traen de la editorial. Contadas excepciones existen a esta reflexión, pero, como ocurre en numerosas ocasiones, el mal de uno se convierte en mal para todos.

    La noticia de la “supuesta sentencia” parece que parte de Europa Press. O las agencias de noticias se ponen las pilas, o el daño, que se están haciendo a sí mismas, a los medios y a los lectores, finalmente, les conducirá a la ostración más absoluta.

    Obtener información, contrastada y verificada, hoy en día, es fácil. Tenemos muchas herramientas para estar informados, y los medios de comunicación deben tomar cartas en el asunto, de lo contrario, tienen los días contados.