SuperBowl XLIII

El pasado 1 de febrero, en Tampa, Florida, tuvo lugar la celebración de la XLIII SuperBowl entre los Pittsburgh Steelers y los Arizona Cardinals, que se saldó con la victoria de los primeros por 27-23. Para quien no sepa como funciona esto del futbol americano, prometo un post con ciertas nociones, de cara a nuevos seguidores para el año que viene.

En los intermedios de las jugadas, de cada uno de los cuatro cuartos, del Half Time, o cada vez que hay un time out, la televisión americana, en este caso la ABC, proyectaba uno o varios anuncios, al módico precio de 2,2 millones de euros los 30 segundos.

Son quizás los mejores anuncios del año, o al menos los más vistos, con una audiencia de 150 millones de personas. Pero realmente es viable pagar esa millonada por un spot de 30 segundos. Mantengo la teoria, qué quizás, con las nuevas herramientas de comunicación 2.0, estas barbaridades tiendan a extinguirse. No se como funcionan las herramientas de medición televisiva en Estados Unidos, me informaré, aunque supongo que no tan mal como Sofresh en España, (atajo de 5000 maquinas mal configuradas), pero el retorno de tanta inversión debe estar justificado, me imagino, con las inversiones que realizan en otros canales, esos anunciantes, a lo largo del año, sino, no es entendible.

Sigo la SuperBowl desde los 14 años, es el deporte colectivo más espectacular que existe en el mundo, he visto muchos de esos anuncios, y, con el paso de los años, me llama, poderosamente, la atención, como ha habido momentos, en que esos 30 segundos costaban 3 millones de dolares, y no hace tanto tiempo.

Este año muchos de esos anunciantes han hablado en sus spots de la competencia, en un claro afán de ganar clientes, quizás sea por la crisis, por el cambio de modelo económico, o porque tocaba. Lo que si parece cierto, es que en los próximos meses, las estrategias de los anunciantes deberan identificarse con una intregración de todos los medios, donde el online, conviva con otros canales. No creo que los canales o soportes de comunicación y de ventas tradicionales vayan a desaperecer, pero hay que reinventar el modelo de venta, y tomar partido por una comunicación bireccional entre anunciantes y usuarios.