Los buenos usos del mundo online

Allá por 1994 en este pais comenzó a utilizarse la red para comunicarnos unos con otros, sobretodo a nivel de correo electrónico, y en algunos casos, a nivel del sistema de mensajería instantánea, que es como se llamaba el messenger. Por aquellos días comenzaron a proliferar páginas web que ofrecían la posibilidad de contactar unas personas con otras, bien para ligar, bien para hacer un grupo de amigos de la caza, del esquí, o de los fanáticos de las poesías o el cine. Fueron el origen de las comunidades, no tanto redes sociales, entre otras cosas por no desarrollar una interactuación de los usuarios.

Tuvieron su apogeo, es cierto, y tuvieron sus detractores y sus fans.

En sus origenes se pretendía que las computadoras individuales fuesen la base de la interacción social, como sugería The Network Nation:

Los primeros sitios web de redes sociales incluidos Classmates.com (1995), centrándose en los vínculos con el antiguo colegio, y SixDegrees.com (1997), centrándose en los vínculos indirectos son dos modelos diferentes de la creación de redes sociales que se produjeron en 1999 y que fueron basados en la confianza, desarrollado por Epinions.com, y basada en la amistad, como los elaborados por Jonathan Obispo y se usaron en algunos sitios regionales del Reino Unido entre 1999 y 2001.

En 2005 MySpace consiguió más visitas que Google en cuanto a tráfico virtual. En 2007 Facebook comenzó a permitir desarrollo de aplicaciones externas, estableciendo un modelo que ha sido adoptado por la mayoría de la redes sociales

La creación de redes sociales empezó a florecer como un componente de la estrategia de negocios de Internet, alrededor de marzo de 2005, cuando Yahoo lanzó Yahoo! 360º. En julio de 2005 News Corporation compró MySpace, seguida de la compra de Friends Reunited por la ITV (Reino Unido), en Diciembre de 2005. Varios sitios de redes sociales han surgido de la restauración a los diferentes idiomas y países. Se estima que actualmente hay más de 200 sitios de redes sociales existentes utilizando estos emergentes modelos de redes sociales.

Por tanto las redes sociales desde el año 2005 han sido el lugar donde nos hemos reunido todos para saber de nuestros amigos, de nuestros ligues, en muchos casos, con la llegada de las redes profesionales, de nuestros contactos de trabajo, y en las redes sectoriales o en los diferentes grupos creados ad hoc en las redes tradicionales, seguir y estar informado de que pasa en el mundo del esquí, de la Formula Uno, del tenis, de los JJOO, o de los últimos logros de nuestros alpinistas, o nuestros reconocidos cocineros.

Ahora bien, desde hace unos días y unos meses, algunos medios de comunicación vienen insinuando que las redes sociales, algunas más que otras, son hervideros y cocederos de personas sin escrúpulos, que como en el caso de Sevilla, conducen a un asesinato como el de Marta del Castillo.

El mundo online y sus herramientas de comunicación son, eso, herramientas de comunicación, entre personas, entre empresas y clientes, o entre empresas. El uso qué algunos desalmados le den, es precisamente eso, un uso.

Hace bien poco, alguien me echaba en cara, en broma, claro, que como no tengo hijos, el día que los tenga me enteraré. Y, no, no estoy dispuesto a seguir pasando por esta filosofía, de quienes critican el uso de las redes sociales, amparados en el mal que causan algunos pirados, al entrar en contacto con nuestros jovénes. Tengo un hermano de 13 años y se de lo que hablo.

No será más bien que falta, por un lado ciertas dosis de concienciación social, y por otro dosis mucho más grandes de educación, empezando por quienes nos gobiernan, qué en ocasiones son capaces de decir, como bien denuncia Enrique Dans, que ahora van a despenalizar al “Top Manta“. No será más bien que el mundo está del reves.

Existe tal picaresca en nuestros país, debido sobretodo a la mala educación que reciben nuestros hijos, y a las leyes tan permisivas que hacen nuestros gobernantes, que provoca que por ejemplo en Tuenti, si eres menor de 14 años no debes estar en esa red, y si tienes entre 15 y 18, recomiendan tener autorización de padres o turores para transmitir información personal. No echo la culpa a Tuenti, ni a otras redes sociales, que al menos tratan de cumplir las normas existentes, con su Aviso Legal, sino a la educación, que muchos colegios dan a nuestros hijos, amparados en las normas, que a tal efecto dictan gobiernos como el actual.

Y no se trata de cohartar la libertad de nuestros hijos, sino de todo lo contrario, de educarlos en el sentido estricto y etimológico de la palabra, que habla de guiar, conducir, formar, instruir. No convertir a nuestros hijos en animalitos, y luego echar la culpa a las redes sociales.

Mentirosos, depredadores, asesinos, cobardes e individuos peligrosos los hay desde Cain y Abel. Si educamos a nuestros hijos con esas pautas de las que habla la educación, quizás nunca más tengamos que echar la culpa a las redes ni a las herramientas de comunicación 2.0, de los errores de una sociedad, que en ocasiones desprecia dar a sus miembros una educación basada en una cierta equidad.

Finalmente, señalar, como culpables de muchos de estos desmanes, a los actuales ministros de Cultura y de Educación, que con sus políticas anti-online, se están cargando la forma de vivir de otras tantas familias españolas, que entre otras cosas, procuramos educar a nuestros hijos de una manera un poco más racional, a lo que les enseñan en algunos colegios, como aquellos en que se estudia educación para la ciudadanía.

Es labor de todos, pero más si cabe, de quien tiene el poder, de promover políticas que protejan a nuestros hijos de esos depredadores, pero no después de un asesinato, sino mucho antes… pero mucho antes.

El buen uso de los medios online debería haber servido para conectar a una pandilla de amigos, y no a un asesino con su víctima, pero de ello no tiene ninguna culpa las redes sociales, sino más bien los individuos que las utilizan.