Llegamos a la final

En 1970 acababa de nacer, cuando Brasil ganaba un Mundial. En 1974 la Naranja Mecánica de Cruyff sucumbía ante Alemania. 1978, la misma Naranja sucumbía ante Argentina, fue el primer mundial con uso de razón, y recuerdo aquel match. 1982, nuestro Mundial, el español, las primeras lagrimas ante la impotencia de la Roja, victoria de Italia, el salto de Sandro Pertini y el gol de Rossi. 1986, la mano de Maradona en México y el golazo contra Argentina, fuera en los octavos o cuartos de Queretaro. 1990, 94, 98, 2002 y 2006 con el robo en cuartos contra Corea, por el arbitro indio o egipcio, un tal Gandur, que nos aguo la fiesta a muchos españoles.

Recuerdo, con especial intensidad, los últimos días de 1983, cuando ganamos 12-1 a Malta: mi padre saltaba de alegría con cada gol de nuestra selección, y vienen a la mente unas palabras suyas, con las que me decía que le gustaría ver algún día a España en la final de un mundial de fútbol. En el verano de 1984 disfrutamos mucho viendo como España llegaba a la final de la Eurocopa, que perdimos con Francia.

Hoy, 7 de julio, fiesta de San Fermin, resuenan en mis oídos la palabras de mi padre: me gustaría ver a España en una final de un campeonato y que gane, seguro que serás leche.

Su sueño se quedo en un sueño, porque hace 5 años y medio dejo este mundo. Hoy, cuando Puyol, defensa central de España marcaba el gol del pase a la final del Mundial de fútbol, algunas lagrimas han salido de mis ojos, al recordar aquellos momentos con mi padre. A su hermano no le gustaba mucho el fútbol, sin embargo recuerdo haber visto con él algunos encuentros, en los que afloró su pasión, la furia española. Él se fue hace diez días.

Hoy, saliendo del 7 de julio y entrando en el 8, no puedo por menos que sentir una alegría muy grande y profunda. En el año que cumplí 40 años, en el año que va a nacer mi primer hijo, dos años después de ganar la Copa de Europa de selecciones, precisamente, frente a Alemania, nuestro equipo de fútbol va a jugar su primera final de un
Campeonato del Mundo de selecciones.
Después de pasar el rodillo a los alemanes, hasta ahora la mejor selección del campeonato, nos espera una fiesta, la de la final, frente a Holanda, la Naranja Mecánica.

Esta generación de futbolistas está haciendo historia, historia grande de España. Ellos engrandecen cada día que pasa el juego del fútbol. En una liga, como la española, donde los extranjeros vienen pagándose cifras de otra galaxia, los de la cantera, los foráneos, están a un paso de convertirse en campeones del mundo.

Llegamos a la final, la suerte esta echada…

Continuara