El arte de compartir en Internet

“Llegaré, aunque deje todo menos los huesos por el camino. Y llevaré al señor Frodo a cuestas, aunque me rompa el lomo y el corazón” (Sam)

Llega hoy a lo que vendrá

En los tiempos que corren, en los que la información fluye y se distribuye en la red a gran velocidad, encontramos muchas personas que generan contenidos de calidad a través de sus blogs, a través de sus páginas web y, desde no hace mucho tiempo, a través de diferentes herramientas de comunicación social, como las redes sociales.

Cada vez somos más las personas que, en España, utilizamos Facebook, en torno a 16 millones en julio de 2012, cinco millones de usuarios en twitter, muchos más usuarios que comparten contenidos a través de herramientas como Whatsapp, que no es una red social; y otros tantos que utilizamos linkedin para mantener actualizado nuestro curriculum profesional.

El contenido, por tanto, sigue siendo el rey, aunque algunos no quieran darse cuenta. Y ese contenido, al menos cuando quieres aportar algo con él, debe transmitir un mensaje.

Después de verano, por ejemplo, he estado colaborando unos meses en el Blog de UnirEmprende, dedicando horas en la difusión de contenidos sobre el creciente entorno de los emprendedores, en una iniciativa, sin parangón en el ámbito universitario: convocatoria de inversión y aceleración de proyectos emprendedores con una cuantía de hasta 2 millones de euros.

Mi objetivo, como el del equipo de UnirEmprende, no eran los números, ni los seguidores, ni los fans. Al final, cuando la convocatoria tocaba a su fin, lo que me importaba era que los contenidos tuviesen difusión, que generasen tráfico a la web del programa de inversión, y que la convocatoria fuese un éxito, como lo atesoran los más de 300 proyectos presentados a dicha convocatoria. Contenidos, que por otra parte dan a conocer a UNIR (Universidad Internacional de la Rioja) la Universidad en Internet. Y, siendo importante el contenido, la difusión del mismo, es una arte, porque en la mayoría de las ocasiones difundir los contenidos es complicado.

En herramientas como facebook quizás es más fácil subir los conocimientos, pero necesitas unos seguidores que lo lean, que lo muevan. Y en esa difusión no puedes convertirte en el pesado de turno que se pasa el día “colocando” contenidos propios. En Linkedin nos encontramos con una situación similar, ya que primero debes generar comunidad alrededor de tus contenidos, y no es fácil. Twitter tiene unas particularidades diferentes, porque el contenido debe venir precedido de un mensaje que llame a la lectura del contenido que adjunta y, como en otras redes, puedes correr el peligro de convertirte en el pesado de turno.

Entonces… ¿qué opciones tenemos? Mi consejo, como le explicaba una mañana al equipo de UnirEmprende, es tratar de difundir contenidos de interés para el target al que nos dirigimos, en este caso, posibles emprendedores, en el área tecnológica, cultural y/o educación. Esa si que es la clave. Los números, al final, son el reflejo de lo que haces, y puedo asegurar que cuando el trabajo de creación de contenidos se hace de forma rigurosa, aunque a veces te lleves algún sofocón, cuando la difusión de los contenidos la llevas a cabo con entradas de otros blogs, webs, informaciones afines, etc, consigues mucho más.

Y luego está la gracia… Desde que me incorporé a trabajar en UNIR, en el mes de junio, gracias a la persona que gestiona la comunidad de la Universidad, he descubierto nuevas formas, nuevas herramientas, nuevas formas de hacer las cosas, de escribir, de difundir las noticias, pero sin volverte loco. En muchas ocasiones su saber estar, su saber decir y su saber explicar han matado mas de una crisis de reputación online. Para él, el arte de compartir, es eso… un arte. Y, lo hace tan de buena gana que en muchas ocasiones, las sugerencias a su trabajo te las contesta con un gracias, que retumba en tus oídos.

Al final los números, que llegan cada día, en nuestro trabajo universitario, sirven para crear marca, para hacer branding ypara conseguir nuevas matrículas por referencias, por acciones directas, por acciones de marketing o por los comentarios de cada una de las personas que siguen sus contenidos en la red.

Hace unos días ponía cierto orden en mi TimeLine de twitter, hoy me encontré que los seguidores han bajado. Los números tienen importancia, pero más importante es lo que aportas a tus seguidores: aquellos que te siguen por tus contenidos son los importantes, es por aquellos que merece aportarles tus experiencias, saludarles por las mañana y/o felicitarles las Navidades.

La imagen pertenece a Lostium Project