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Derecho al olvido

derecho al olvidoDesde hace unos días, a raíz de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, se ha desatado cierta polémica en internet con el mal entendido “derecho al olvido”

Y ¿por qué mal entendido? Mal entendido porque el derecho al olvido no existe como tal. En muchos ámbitos se intenta consagrar un mal llamado “derecho al olvido” con la idea de convertir la web en un territorio donde la información circule cada vez peor.

Si lees la columna de Enrique Dans de este domingo en Expansión podrás empezar a entender algo a este respecto.

El Tribunal europeo de Justicia decide en esta sentencia, que quien debe borrar contenidos que a alguien no le gustan porque están desfasados, porque son erróneos o porque ya no le gusta que se pueda acceder a ellos, debe ser el buscador de turno que haya indexado en sus motores de búsqueda ese contenido, que puede ser que infrinja derechos personales, que si son derechos.

Después de leer detenidamente la sentencia, en tres ocasiones, no he logrado encontrar base jurídica para señalar que Google o cualquier buscador que indexa información se convierte en actor que gestiona o lleva a cabo un tratamiento de los datos personales de alguien, por el hecho de indexar páginas de terceros donde están esos contenidos.

Escucha detenidamente el siguiente vídeo, en que Carlos Represa, experto en Derecho, Nuevas Tecnologías e Internet, apunta una de las claves que creo necesarias a tener en cuenta, y que el oportuno Tribunal no ha tenido en cuenta: quienes suben contenidos en sus webs son, realmente, los propietarios de dicha información. Si ellos permiten la entrada de los buscadores en sus webs, ¿no deberían ser ellos quienes borrasen los contenidos incorrectos que hay en sus sitios?


En el pleito que plantea la Audiencia Nacional  al Tribunal de Justicia de la UE se hace referencia a unos contenidos que podrían violar ciertos derechos de un ciudadano español por su publicación en un medio de comunicación, en esta caso el diario La Vanguardia, y a cierta violación de esos derechos por la indexación de estos contenidos en un buscador, en este caso Google.

Enrique Dans apunta:

Por alguna razón inexplicable, el TJUE ha decidido que en eso del olvido, lo importante no es eliminar el material que queremos que se olvide, sino los enlaces al mismo en los buscadores. Mantener la fuente, pero imponer a los buscadores… ¡Que no busquen! Tan estúpido e irracional como eso: en lugar de borrar en la fuente, matamos al mensajero. Criminalizamos la herramienta

Con esta postura del Tribunal se genera la posibilidad de crear una internet oscura, una internet en la que la información que molesta, aparezca en sitios oscuros.

Como sabes, en los últimos días, en nuestro país, desde ciertos ámbitos de la política se apunta a la limpia en las redes sociales de ciertas personas, se apunta a cierta limpieza en buscadores como Google, por el hecho de clasificar contenidos y no se entiende que lo que debería legislarse es la violación de esos derechos en ciertos portales, que publican y tratan datos de usuarios con una libertad pasmosa.

Internet se ha hecho y se desarrolla desde sus comienzos con la clasificación de contenidos. Los contenidos son básicos, pero borrarlos porque digan o violen derechos de terceros, no debe ser un problema para actores de internet como los buscadores.

Sólo pondré un ejemplo: hace 4 años grabe un video en la comunión de una sobrina que subí a un portal de vídeo,  para que algunos de mis familiares pudiesen ver esas imágenes. El portal de video permitía la indexación en buscadores de sus contenidos. Cuando me solicitaron el borrado de los contenidos no fui a Google, ni se me pasó por la cabeza, fui al portal de video, borre los contenidos y en pocas semanas los enlaces a dicho video fueron desapareciendo. Han pasado 4 años: ni rastro del contenido. Si esto hubiese ocurrido en este blog, y hubiese que modificar ciertos datos o borrar aquellos que pudiesen violar derechos de terceros, habría que tratarlos en la fuente y no en quien indexa y clasifica esos contenidos.

El derecho al olvido es algo más psicológico, que propiamente un derecho como se nos ha tratado de imponer en los últimos días. La LOPD (Ley Orgánica de Protección de Datos) defiende al ciudadano sobre la violación del derecho al honor, imagen e intimidad. La sentencia de este pleito que dicta el TJUE plantea aspectos que no son propios de un buscador, no es el buscador quien debe eliminar enlaces sino el propio creador del contenido el que genere un mal llamado derecho al olvido de todos esos contenidos, al cancelarlos, modificarlos y llegado el caso a borrarlos.

Está atento, porque el próximo lunes 26 de mayo en UNIR tendremos una OpenClass sobre este tema con expertos en la materia y alguna que otra sorpresa.

Imagen: Roberto García Fadón

Ha muerto el SEO?

En los últimos tres años he asistido a diferentes eventos relacionados con diferentes áreas del marketing digital.

Ayer no perdí la ocasión de acercarme al First Tuesday en Madrid, evento organizado por Carlos Blanco, Axel Serena y Toni Mascaro, que cuenta con la colaboración de Ismael elQudsi, porque el tema prometía y mucho.

Los ponentes, Miguel Orense, Lakil Essady, Ismael elQudsi y Charo Paredes, profesionales, unos freelances y otros trabajando en empresas de reconocido prestigio, pusieron varios puntos de cordura en la concepción y estrategias a seguir en el mundo del posicionamiento en buscadores, mas conocido como SEO. Unos como Seos y otros desde el punto de vista del marketing, trataron de poner ciertos puntos de cordura.

Y, parece, que el SEO, no ha muerto, como en alguna ocasión apunto Javier Casares de OjoBuscador, sino que mas bien todas las estrategias de posicionamiento están evolucionando, por ejemplo, en aras de indexar los contenidos en redes sociales, y, como apuntaron en repetidas ocasiones, a conseguir la conversión, la venta, el objetivo de monetizar tanto trafico que corre por la web.

Evidentemente, cambios como los introducido por Google con su nuevo Instant se encaminan a tener un trafico de calidad, que después convierta. Estudiar la psicología del usuario, a la hora de hacer una búsqueda, se convierte en una clara preocupación de los buscadores, en su afán, como se apuntaba ayer, de conseguir que el usuario no salga del buscador, sino que al final su tiempo de navegación sea superior en el buscador.

Abundaron los ponentes en la importancia de las estrategias con cierto carácter de globalidad, como apunto elQudsi, al señalar, que, por ejemplo, Idealista, después de años haciendo SEO, ahora decide tomar partido en otras estrategias publicitarias.

Las estrategias enfocadas hacia el social media toman mayor fuerza, porque precisamente, es allí donde el usuario pasa cada vez mas tiempo. Tratar de conseguir que el usuario convierta y monetice todos los esfuerzos de marketing, de programación, es lo perseguido por las marcas, que cada en mayor numero están presentes en las redes sociales.

Otros aspectos sobre los que se hizo hincapié, fueron los relacionados con el hosting, los dominios y la programación , donde parece que todos estamos de acuerdo en que la tecnología flash si que tiene sus días contados, ya que el
buscador de referencia, Google, trata de imponer el desarrollo web en HTML5, por la facilidad de indexación del mismo.

La ocasión sirvió, además de reencontrarme con algunos amigos, como Jaime Chicheri, Antonio Domingo, Félix Capell, Juan Merodio,  Nuria Montes y Javi Monsalupe para hacer tratar de hacer previsiones en cuanto a los planes de Google, coincidiendo muchos de los asistentes en que el gigante americano busca monetizar cada vez más servicios, en su afán de controlar, no sólo las búsquedas, sino también en un futuro el atractivo nicho del game, la TV, etc, etc.

Finalmente podemos afirmar, sin temor a equivocarme, que el SEO, el SMM, SEM, todo, va enfocado a desarrollar una estrategia lo más global posible enfocada hacia la búsqueda de la relevancia y la conversión.

Como ser empleado de Google y Apple al mismo tiempo

Pues aunque pueda parecer paradójico, sin embargo es real como la vida misma: Eric Schmidt, Presidente de Google, al mismo tiempo era Consejero delegado de Apple.

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Para la mayoría de los mortales algo fuera de toda lógica: como trabajas en una compañía que busca desarrollar un sistema operativo propio, como Android, que compite hasta con el mismo iPhone, o desarrollar aplicaciones, que luego se puedan comercializar en el dispositivo de la competencia, y al mismo tiempo ser juez y parte en el consejo de administración de uno de tus mayores competidores, esto es Apple?

Y, por supuesto, que quede claro, que me parece una política en regla que Google desarrolle Apps para el iPhone, igual que lo hace para el HTC que alberga Android.

Yo utilizo en mi iPhone muchas de las apps de Google, tanto a nivel personal como profesional; pero, como entonces este señor va a velar por los intereses de una empresa, sin entrar en conflicto con los de su competencia, con la que además trabaja.

Todavía cuando una Comision andaba con la mosca tras la oreja, al atisbar posibles practicas de dudosa legitimidad, Smith se aferraba a su cargo.

Finalmente, y tras un acuerdo con Steve Jobs, director de Apple, asistimos en el día de ayer, a la salida de Schmidt de la empresa de la manzana.

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Es seguro que hayamos conocido, quizás en mas de una ocasión, a personajes, que en algún tiempo, fueron consejeros en dos o mas compañías del mismo sector. Muchos de estos consejeros figuran o tienen un papel, meramente, presencial en la juntas de accionistas. Mas bien figuran como convidados de piedra, para votar, asistir a reuniones y comidas, o representar a la empresa por su imagen, poco mas.

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Sin embargo, en el caso que nos ocupa, la posición de Eric era muy diferente, pues en una de las compañías, era y es parte ejecutiva. Éticamente pienso que no es muy correcto dar consejos o ejecutar estrategias en tu empresa, cuando puede caber la duda, que se las hayas copiado a la competencia, máxime cuando formas parte de esta ultima.

Parece ser que el acuerdo habrá sido beneficioso para ambos, y, seguramente, sentara cierta “jurisprudencia” para, en el futuro, no tener un consejero en tu empresa, siendo al mismo tiempo Presidente de uno de tus competidores.

Cloud computing: el futuro ya esta aqui…

Durante la semana pasada, en plena vorágina de las vacaciones de Semana Santa, me llegó un post de Bernardo Hernández, conocido por todos, en torno al Cloud Computing, que me pareció de máxima actualidad. En momentos en que para algunos usuarios, entre los que me encuentro, se nos facilitan determinadas herramientas de gestión de correo, de procesador de texto, de presentaciones, u hojas de cálculo, sin tener que ocupar ni caché ni memoria de nuestras máquinas, sean portátiles o de sobremesa.

El cloud computing, como nuevo paradigma para la gestión de datos y de aplicaciones en Internet, sin necesidad de disponer de un cierto número de licencias de uso, y sin esa necesidad imperiosa de guardar en un espacio físico todo aquellos que hacemos, comienza a imponerse en algunas empresas y en algunos usuarios.

Quizás en estos momentos, muchos usuarios, incluso algunos que se dicen digitales, ven un cierto peligro en la utilización de aplicaciones y programas en Internet. Algunas empresas como Google, Amazon o SalesForce utilizan y dan servicio a sus usuarios a través de aplicaciones en la nube computacional, como traduciríamos en castellano, aunque suena mejor en inglés.

Para esos usuarios, en cierto modo reacios a este nuevo planteamiento de, por ejemplo Google Docs, los problemas vienen dados por, cómo esas empresas van a gestionar sus datos, y, a la hora de financiarse, qué formatos van a utilizar. Hablando esta semana con un par de conocidos, del tema de por qué ya no utilizo Office, y sí aplicaciones en Nube como Docs de Google o Gmail, surgían algunas dudas, en cuanto al tema de la publicidad contextual.

Seguramente la utilización de este modelo publicitario no sea el mejor recibido por los usuarios, debido a que se reciben mensajes publicitarios por el contexto de nuestro emails o documentos, pero durante muchos tiempo, nos hemos acostumbrado a recibir otro tipo de formatos publicitarios mucho más agresivos.

Desde que utilizo el correo de Gmail, y más desde la aparición de la publicidad contextual, no me ha parecido una mala fórmula, que dependiendo de mis conversaciones, recibir anuncios relacionados con las mismas. Una posible solución, ya que en ocasiones el bombardeo es enorme, sería limitar a una cierta cantidad el número de veces que aparecen dichos anuncios en nuestros emails.

Estas plataformas, que nos brindan el cloud computing de forma gratuita, imagino que vivirán de algo. Quizás el modelo de negocio publicitario no sea el más extendido, ni el más recomendable, pero ciertamente, la llegada del Cloud Computing está siendo una revolución, que no tardará en imponerse, sobretodo por ser una herramienta con la que alcanzar mayor productividad, debido a que su acceso puede realizarse desde cualquier ordenador del mundo.

A nivel empresarial y profesional el cloud computing permitirá, por ejemplo, que una hoja de cálculo, en que es necesaria la interactuación de varios profesionales, pueda ser utlizada por todos ellos, en tiempo real, desde cualquier parte del mundo.

Del email Outlook al Correo Web

En 1994 cuando comenzaba a dedicarme al mundo de la publicidad, junto a mi padre, introducimos en la empresa el correo electrónico como forma de estar comunicados, no sólo internamente, sino también a la hora de hacer un viaje, o estar con un cliente, y tener que enviar una propuesta con cierta urgencia, y claridad sobretodo, ya que los faxes eran de tinta, de esa que se corría. Por entonces empezaba a utilizar el correo del messenger, como forma de estar comunicado con los amigos, aunque el SMS del móvil era lo que empezaba a dar resultado, a la hora de comunicar, que hacer o que no hacer.

Eran otros tiempo, en los que el teléfono de góndola y la carta manuscrita eran los medios habituales de comunicación con amistades, familiares, clientes y proveedores.

Y llegó Internet, con su e-mail o correo electrónico, para que no se me moleste algún defensor del español. Fue, y ha sido, una revolución, quizás más que la de la rueda. Los primeros correos, del messenger, de Yahoo, algunos corporativos, tenían muy poca memoria, si la comparamos con la de hoy en día, pero entonces, tampoco necesitabamos enviar tanto archivo de audio o visual, como hoy en día.

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Creo recordar que fue en el 97, cuando Microsoft llegó a nuestras vidas empresariales con el Office 97 y su Outlook, fue una auténtica revolución, pues desde entonces, a través de esta herramienta, pudimos empezar a organizar nuestros, cada vez más incipientes, correos electrónicos.

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En Outlook podíamos, y podemos hoy en día, organizar nuestro correo, por carpetas, según sea de una u otra  empresa, proveedor, amigo, cliente, o de la agencia de viajes, que nos mandaba la confirmación de nuestro próximo viaje. Y todo ello con unas simples reglas, que nos han hecho más fácil la utilización de nuestros correos. Por entonces si existían los correos o sistemas de email por web, pero los protocolos de acceso, así como el no poder organizar el correo, y no poder disponer de una aplicación única, hacían que fuese un engorro entrar en los correos web. Para una urgencia fuera de la oficina, a la hora de consultar un email, si venía bien, pero eran pocos los casos.

Hoy unos años después, y sobretodo con la llegada de GMail de Google, se han simplificado de forma notable todas las facilidades que ofrece el correo electrónico. Con Gmail puedes organizar tu correo, tus contactos, y un sinfin de aplicaciones que ha desarrollado Google, como gtalk, calendar, translator, reader, etc, junto a la posibilidad de guardar tu correo antiguo hasta cansarte, y sin ocupar ningún tipo de caché en tu máquina. Las cuentas gratuitas de gmail tienen memoria suficiente, en este momento casi 7 Gbytes y medio, con particularidades, que hasta ahora con outlook no teniamos, como la recolocación del spam en su carpeta de spam, sin hacer practicamente nada, y pudiendo etiquetar el correo para una posible busqueda de un email antiguo.

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En mi caso actualmente puedo recibir, enviar y almacenar emails de todas mis cuentas de correo, con la particularidad de saber a que cuenta viene cada envío, y poder contestar desden cada una de las cuentas que dispongo.

Y, algo que me parece fundamental, poder buscar cualquier correo desde cualquier lugar del mundo, sin necesidad de utilizar mi portatil, y no tener almacenado en mi máquina ningún correo, sin tener que borrar como me ha ocurrido habitualmente con Outlook. Hoy, comiendo con twitteros de Madrid, me decían que claro, que muy bonito, pero y el Calendario, o las notas, o los contactos. Simplemente todas estas herramientas junto con otras de valor añadido las tengo en Google.

Se habla del posible monopolio de Google, a nivel publicitario, pues hace poco, rasteriza nuestros email, y nos manda publicidad contextual según el contenido de los email. A mí, particularmente, no parece un muy mal sistema, quizás no el mejor, porque muchas veces repiten la publicidad.

Diversificar es muy necesario

La mayoría de los economistas, los que entienden de economía, pero sobretodo de gestión empresarial y de finanzas, aconsejan desde hace tiempo, y más en una situación como la actual la DIVERSIFICACIÓN, sobretodo para no quedarte en la estacada.

Hoy ha sido uno de esos días en los que la diversificación, para quienes de alguna forma la llevamos en nuestras vidas, te salva de un marrón. Desde primera hora hemos estado sin correo web de Gmail. Y si bien mis cuentas de correo, personales y profesionales, pasan a través de Gmail, el disponer como medida de urgencia de Outlook, y de Mail del iPhone, han sido dos soluciones a la altura de la circunstancia.

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Sin embargo creo que se hace necesario diversificar un poco más, y no depender de un único proveedor en estos temas de correo electrónico, agenda de contactos, calendario, etc etc. Por cierto es curioso que la versión web de Gmail no funcionase en Safari o Firefox, mientras si lo hacía en Google Chrome.