Deporte

Michael Jordán cumple 50 años

allstartgame

Anoche, durante la celebración del All Start Game, en el que venció la conferencia oeste, se hacía un homenaje, al que para muchos es el mejor jugador de la historia del baloncesto. No es otro que el gran nº 23, Michael Jordan. Hoy en la web de Marca.com podemos disfrutar de sus 10 mejores canastas. Ahí van.

y el domingo 3… la SuperBowl

Cada año por estas fechas empieza la semana decisiva de la NFL. Anoche gran paliza de la conferencia nacional a la americana en la ProBowl. (62-35)

Y el próximo domingo, 3 de febrero, la fiesta por antonomasia del deporte americano, la XLVII SuperBowl. A partir de la 6.30 hora de New Orleans: San Francisco 49ers – Baltimore Ravens

En España darán el partido en Sportmania o en Canal +

Admirando al hombre estratosférico

Felix Baumgartner tratará en la próximas horas de realizar un salto “estratosférico” desde 36 kilómetros de altura, en el entorno del RedBullStratos. La proeza iba a tener lugar ayer, en Nuevo México, pero las cambiantes condiciones meteorológicas lo han impedido, estando previsto el salto para las próximas horas.

Pero, ¿conoces otros saltos del saltador austriaco?, aquí te muestro algunos. Son, sencillamente, espectaculares.

1. Hombre contra avioneta

En 2003 decidió convertirse en el primer humano en echar una carrera con un aeroplano. En el desierto de Arizona,  con un “wing suit”, Baumgartner alcanzó 240 km/h provisto de una mascarilla de oxígeno.

2. Salto en el interior de una cueva (190 metros)

En 2004 Baumgartner tuvo que superar un montón de desafíos técnicos para saltar en el interior de esta cueva en Croacia, de 190 metros de profundidad.

3. Salto en las torres Petronas.

En 1999 Baumgartner obtuvo el récord por el salto más alto desde un edificio cuando saltó desde las Torres Petronas en Kuala Lumpur, Malasia.

4. Salto desde la torres Taipei 101 (390 metros)

El 12 de diciembre del 2007  se coló en el edificio Taipei 101 para saltar desde la plataforma de observación del piso 91, a unos 390 metros.

5. Del cielo a la torre, de la torre al vacío

El 18 de agosto de 2006 Baumgartner dio una vuelta de tuerca a sus desafíos. Se lanzó desde un helicóptero y aterrizó sobre la pequeña azotea del Turning Torso, en la ciudad sueca de Malmö. A continuación, se lanzó desde la torre al suelo.

6. Cruzando el Canal de la Mancha

El 31 de julio del 2003, Baumgartner se convirtió en la primera persona en cruzar el Canal de la Mancha en caída libre.

En las próximas horas tendremos noticias sobre su salto estratosférico.

El anterior record del mundo es de 1960. 102.000 ft. Con unas condiciones de locos.

 Actualización: ayer por la tarde (16/10/2012) Félix consiguió batir el record del mundo. 

Londres 2012

Hoy comienzan, oficialmente, los JJOO de Londres, aunque España haya sido derrotada en fútbol por Japón. Serán los XXX Juegos y se celebran en Europa. Y van a ser los juegos de la convergencia digital.

Si en 2008 en los Juegos de Pekin solo 100 millones de personas compartían contenidos en Facebook, hoy son casi 900 millones en la misma, más 500 en twitter, lo que provocará una ingente cantidad de contenido, en forma de comentarios, fotos, videos, interacción entre seguidores de un paía u otro, interacción entre los atletas olímpicos y sus seguidores y, un largo etcétera de contenido digital.

Además serán los juegos olímpicos de las multipantallas. Podremos seguir nuestro deporte favorito en cualquier lugar del mundo, sea a través de televisión o de internet en cada uno de los formatos que tenemos, smartphones, tablets, pc´s, portatiles, y seguir, como pasó en la pasada Eurocopa los juegos a través de multiples aplicaciones creadas ad hoc para los JJOO, como la creada para IOS o Android.

Apunta Inma Berlanga desde el blog del grado de comunicación de la Universidad Internacional de la Rioja, UNIR

Si cada  edición de Juegos Olímpicos se espera con la ilusión de algo nuevo, la auténtica revolución de este 2012 será su cobertura en las redes.

Por tanto, dentro de unos días, cuando termine el magno evento deportivo por excelencia y conozcamos el nivel de interacción que han tenido los juegos en la red, descubriremos con sorpresa que la participación del espectador ha sido clave en el desarrollo y difusión de las noticias, no sólo dentro de la villa olímpica, sino en cualquier lugar del planeta.

La organización de los JJOO ha creado un perfil en twitter, que te aconsejo seguir si quieres conocer de primera mano que ocurre en los juegos.

La politización del deporte

Vaya por delante que me gusta el futbol, que en mi familia hay hinchas del Barcelona y entre mis amigos alguno del Atletic de Bilbao, pero lo del viernes pasado, en la final de la Copa del Rey en Madrid, rozo el mas auténtico de los esperpentos, como ocurre cada vez que un equipo catalán o vasco juega una final de una competición de este país llamado España.

El himno español es una seña que identifica a España en todo tipo de acontecimientos. Por regla general, en cualquier lugar del mundo, cuando el Jefe de un estado hace presencia en un evento público, más si cabe cuando ese evento es patrocinado por el mismo, se suele tocar el himno del país. Por ejemplo, en UK cuando se juega la final de la Copa inglesa de fútbol, a la que no acude la Reina de Inglaterra sino algún miembro de la realeza, minutos antes del comienzo del encuentro se toca el himno inglés, que es respetado por todos los asistentes al encuentro de manera respetuosa. En USA, cuando el primer fin de semana de febrero se celebra la SuperBowl, a la que no acude por cierto el Presidente del país, antes de comenzar el encuentro una personalidad suele entonar el himno americano, con un silencio y una deferencia por parte del público digna de elogio.

La bandera inglesa, la bandera de las barras y estrellas, la bandera de cualquier país civilizado es otro símbolo de identidad de un país: cada vez que veo a Fernando Alonso, Max Webber (ayer por ejemplo en Mónaco, cantando el himno de Australia) o Sebastian Vettel (aunque no sea santo de mi devoción) subir al podium de un gran premio de F1 y comienza a izarse la bandera de tu país, de su país parece que el tiempo se detuviese: el respeto por el himno, por la bandera de tu país es encomiable.

Curiosamente, cuando se celebró el pasado Mundial de fútbol, en Sudáfrica, la afición coreaba el himno español, con cierto respeto y los jugadores de la selección pareciera tener respeto por los símbolos de su país.

Lo del viernes, de verdad, fue vergonzoso: con quien he hablado de este tema, dicen que eran unos pocos, los alborotadores de siempre. Pues, no, no y no. Respeto muchos a quienes fueron a ver un partido de final de Copa del Rey al Vicente Calderón, a quienes fueron a ver un espectáculo deportivo; sin embargo, a todos aquellos que pitaban cuando se toco el himno, y eso que se habían instalado muchos watios de sonido, consiguieron enrojecer a quienes nos sentimos ciudadanos de un país llamado España. Con su actitud consiguen que seamos el hazmerreír de Europa y del mundo. Fuera, cuando ocurren hechos de este calibre, nos miran raro: si no somos capaces de respetar aspectos tan básicos, como vamos a llegar a cierto grado de consenso y actuación en otros temas más importantes, como es la solución de la grave crisis económica que padecemos.

Si, a todos aquellos que pitaron el viernes al sonar el himno de España, ante la presencia del Príncipe Felipe, que representaba al Jefe del Estado, me caiga como me caiga, no les gusta la Monarquía, el sistema parlamentario en el que vivimos, lo siento señores, pero que consigan la independencia de sus regiones, Cataluña y Vascongadas, que una vez conseguida no vuelvan a jugar una competición española, ni liga ni copa, ni nada que se le parezca y llegados al extremo, los jugadores que se sientan identificados con la sonora pitada del viernes, que por favor no vuelvan a defender los colores de la selección española en ningún partido de ningún deporte.

Ya basta de tanta pasividad: durante la llegada del Príncipe Felipe, durante el encuentro, este señor tuvo que sufrir las iras e insultos, de una panda de desalmados, que además tuvieron la vergüenza de cantar la canción del elefante  y las arañas, como señal de mofa al Jefe del Estado, al Jefe de su Estado, España, por su reciente cacería en Bostwana. Que se equivocó estamos todos de acuerdo, pero ya lo decía Esperanza Aguirre: quizás lo mejor sería celebrar el partido a puerta cerrada, razón no le faltaba. No quiero ni imaginar que habría pasado si se hubiesen quemado banderas o símbolos catalanes o vascos.

Politizar el deporte no es bueno para ninguna sociedad porque al final se habla más de los dimes, diretes y comentarios alrededor del evento, que del propio evento en sí, pero estas actitudes, en las que muchos callan, como los presidentes de Cataluña y del País Vasco, no deberían volver a repetirse. Unas disculpas a tiempo se hacen necesarias ante acontecimientos de este tipo que luego sólo generan disputas mal intencionadas.

Inversión publicitaria en la SuperBowl

Desde hace bastantes años, si no recuerdo mal, desde el invierno de 1983 o 1984, sigo con cierta regularidad lo que ocurre en la NFL (National Football League), el deporte rey en el pais de las barras y estrellas. A mitad de los 90, durante una temporada, practiqué este deporte y, de no haber sido por una lesión peligrosa, posiblemente habría podido jugar, quizás, con algunos amigos de infancia, a los que, no se sabe muy bien como, les pico un día el gusanillo del futbol americano.

En aquellos tiempos seguía a jugadores de la talla de Joe Montana, quarterback (QB) de los San Francisco 49er, junto a su fullback, Roger Craig y el widereceiver, Jerry Rice; tiempo después a los Troy Aikman y un largo etcetera. Después de seguir la temporada regular, haciendo el pino puente, pues al no ser el deporte rey en España, había que ingeniarselas para poder ver a 22 tipos dándose mamporros por un balón amelonado.

Todos los años, la temporada regular culmina en la SuperBowl, posiblemente el programa, evento, show más visto en la televisión norteamericana. Hablamos de un partido en el que sólo las entradas para ver la gran final del año, tienen precios superiores a los 1000 dolares. Evento en el que la publicidad cobra una dimensión no conocida en el resto del mundo, por algunos anuncios, que duran 30 segundos se pagan 300 millones de dolares.

Este año, el ganador del trofeo Vince Lombardi, ha sido New York Giants, que gana su segunda superbowl casi consecutiva, contra el mismo equipo, New England Patriots.

Y, por supuesto, quien se hace de oro, es el mundo de la publicidad, la cadena televisiva que emite el evento más visto del año en los Estados Unidos. Algunos de sus anuncios son memorables, con remakes en cuatro superbowls, como el What´s Up? de la cerveza Bud Weiser, que tuvo su réplica 8 años después, con la llegada de Obama.

Este año no podía ser de otra forma, y la publicidad ha sido la gran triunfadora, pese a los recortes, evidentes a nivel mundial, algunos de los anuncios mejor hechos, por su mensaje, lo tienes a continuación:

Todos ellos tienen su momento de gloria, son auténticas obras de arte, la inversión por parte del anunciante, como por parte de la agencia es, sencillamente, brutal, gestionando los anuncios con microsites, perfiles sociales, aplicaciones móviles y un largo etcetera. No hay más que ver el portal que monta la NFL después de cada SuperBowl desarrollando aplicaciones conmemorativas de la SuperBowl para todos sus fans.

La inversión publicitaria, en un evento como éste, supera el orden de las cosas. En Europa, no conozco eventos con una notoriedad y una audiencia tan potente. Sólo es comparable a las Olimpiadas o un Mundial de Fútbol, pero las inversiones, a un solo partido, no tienen parangonen Europa.

Y, sin embargo, pienso que a las marcas que se anuncian en diferentes medios, necesitan mirar la estrategia de todas esas marcas a la hora de desarrollar una estrategia de comunicación que conlleve, por supuesto, una conversión, una venta. Es curioso como Coca-Cola triunfa en todo el  mundo, pero los anuncios de Pepsi de la SuperBowl venden allí donde su competidor no llega. Incluso compañías como CareerBuilder se animan a desarrollar una historía para llegar a sus cliente.

Como puedes ver se trata de una concepto diferente, que poco a poco aterriza en España, gracias a las grandes agencias, y muchos profesionales que se encargan de enseñar a las marcas de aquí, que el modelo publicitario, la inversión publicitaría y la forma de llegar al consumidor debe cambiar. En ello estamos, pero aún nos falta…

¿Viste la SuperBowl? ¿Qué te pareció? ¿Piensas que las marcas en España se han dado cuenta sobre la importancia de invertir en publicidad de una forma integral?

Os dejo algunas imágenes del otro gran show de la SuperBowl: el intermedio.

         

         

         

Cataluña isn´t different. Cataluña is Spain

Después de la manifestación montada el sábado pasado, previo a la final del Mundial de fútbol, por los independentistas catalanes, y después de ver el debate del Estado de la Nación del día de ayer, me quedo con las celebraciones por haber ganado el Mundial en la Plaza de España de la Ciudad Condal. No tiene desperdicio.

Cataluña es España.

Una única bandera: GRACIAS

Cuando era pequeño, como decía el pasado 8 de julio, recordaba escuchar los partidos de fútbol junto al transistor de mi abuela, corría la final del mundial del 74; contaba con 4 años. Durante muchos años mi abuela, forofa hasta la muerte de su Atleti, soño con el sueño imposible, que España ganase un mundial de futbol o algo similar. En 1994 nos dejó, después de escuchar muchas tardes de domingo a don Matías Prats, sin ver cumplido su sueño.

En diciembre de 1983, nuestra selección de fútbol hizo historia al ganar 12-1 a Malta, y clasificarse para la Eurocopa de 1984. Entonces llegamos a la final, y, por causas del destino, perdimos frente a Francia, con el famoso gol a Arconada. Poco después sufrimos el gol fantasma contra Brasil de Michel, que nos dejó a todos muy tocados, y que continuó con el codazo de Tassoti a Luis Enrique, el penalti de Queretaro, el fallo de Raul frente a Francia, el gol anulado contra Corea en el último mundial… Muchos de estos momentos futbolísticos los viví en primera persona junto a mi padre y alguno de mis hermanos. A él, sin ser un super hincha de ningún equipo, sin embargo, le gustaba tirar unos chuts con sus hijos, y desgañitarse y cada partido de la selección. Siempre quiso ver a su pais en los mas alto, y de nuevo no pudo ser.

Hoy, ayer, 11 de julio de 2010, será un día para enmarcar en un marco, en el marco de las vidas de muchos españoles, que tenemos un sentimiento de unión alrededor de nuestra bandera. Anoche comprobé, a través de varios medios de comunicación, la unión que existe entre todos por un motivo deportivo, que nos debería hacer pensar, para pensar en solucionar otras cosas, que, en estos momentos, nos traen por el camino de la amargura.

2010 se está convirtiendo en un punto de inflexión, no sólo a nivel político y económico, sino por encima de todo a nivel deportivo. Los españoles unidos a través de nuestra bandera, conseguimos títulos deportivos, al más alto nivel, Wimbledon y Roland Garros con Rafa Nadal, vuelta de éxitos para Fernando Alonso en Fórmula Uno, aunque, últimamente parece que no quieren que vuelva a estar entre los dioses del motor, la ascensión de Jorge Lorenzo, Toni Elías y pilotos de 125 en motos, la Copa Davis, etc, etc.

Y anoche llegó la culminación. El pasado 29 de junio de 2008, España, desplegando un juego que jamás le vimos, le disputó a Alemania la final de la Eurocopa. El pasado 7 de julio, hace 5 días, frente a Alemania, les volvimos a disputar la llegada, no al Olimpo sino a su antesala. Anoche 11 de julio, frente a la todopoderosa Holanda, incluidas sus malas artes y sus patadas, llegamos a la cima del deporte rey, a la cima del futbol.

Algunos periodistas, preguntaban anoche a los jugadores qué sentían, qué podían contar sobre el triunfo más importante de sus vidas. Todo eran agradecimientos. Sin embargo, un gesto, que puede resumir el sentir de un pais, que tiene sentimientos y que se emociona, es el de nuestro capitan, Iker Casillas. Un jugador, al que jamás le he oido una mala palabra, que salió de la cantera del Real Madrid, y que ha llegado al Olimpo del fútbol, no sólo a nivel de equipo (tiene muchos títulos ya), sino, como decía el sábado, “ganar un mundial sería la leche”.

Ese gesto, en la entrevista que le hace su novia, la periodista Sara Carbonero, al finalizar la conquista del mundial de futbol dice muchas cosas sobre, no sólo la fuerza de estos jugadores, sino también la espontaneidad para hacer las cosas. Después de todos los palos que ha recibido, incluido el de Urbaneja, que me pareció vergonzoso, Iker se saltó anoche el protocolo, y besó a su novia.

Posiblemente, esta semana o más tardar la que viene, nacerá mi primer hijo, que anoche parecía dar saltos en el seno de su madre, cuando se me saltaban las lagrimas con el gol de Iniesta. Su padre, un servidor, ha visto ganar a su país un mundial de fútbol. Será difícil de olvidar. En la final de la Séptima Copa de Europa, con el gol de Mijatovich, se escaparon muchas lagrimas de emoción. Anoche salieron muchas más. Ese sentimiento, que muchos llevamos dentro, desde la pasada Eurocopa, llegó anoche a su culmen.

Ni con patadas, ni con juego sucio, ni con las peores mallurerías, ni con ayudas arbitrales, nadie ha sido capaz de parar el juego de España, bueno sólo uno, Suiza, que ni siquiera pasó la primera fase, en un partido en el debimos ganar por goleada, pero que da igual, porque somos los CAMPEONES DEL MUNDO.

Viendo, en las horas previas de la final, la ceremonia de clausura del mundial de Sudáfrica, se me ponían los pelos de punta, con sólo pensar que ibamos a jugar esa final soñada.

Y el estallido de júbilo llegó tras 117 minutos de juego, con el golazo de Andrés Iniesta. Han pasado 40 años, 11 mundiales, varias Eurocopas, para decir que no sólo somos el mejor equipo de Europa, sino el mejor equipo de fútbol de planeta. Hemos ganado a los mejores y nos merecemos estar en el Olimpo de este deporte llamado FÚTBOL.

Ahora nos quedan las celebraciones con los jugadores por las calles de Madrid. Ahora ya tenemos una estrella de campeones del mundo en nuestras camisetas. Tenemos al mejor guardameta del mundo, a la mejor defensa, a una media de lujo y unos delanteros de escándalo.

Vicente del Bosque ha recibido muchos palos en este mundial. Como bien él bien dice, este sueño empezó hace dos años en Austria, con la conquista de la Eurocopa. Cuando Vicente jugaba en el Real Madrid, hace más de 30 años, junto a figuras de la talla de Benito, Stielike, Juanito, Santillana, Miguel Angel, etc, etc, nunca se le recuerda una palabra de más.

He leido muchas críticas hacia el posicionamiento de los jugadores en este selección, qué si era mejor jugar con Cesc Fabregas, en vez de con Busquets o Xavi Alonso. pero lo cierto es que con esta filosofía hemos llegado a lo más alto, allí donde todo jugador y entrenador de fútbol sueña con llegar en su vida deportiva. Luis Aragonés lo hizo de fábula y Del Bosque lo ha hecho de lujo.

Convendría no olvidar, que don Vicente, con una filosofía muy similar, llevó al Real Madrid hasta lo más alto del deporte por equipos. Este mundial, para un tipo de la talla y humildad de Del Bosque, supone un premio, el PREMIO, el mejor de todos los premios: defendiendo los colores de su bandera, ganar un Mundial de Fútbol.

GRACIAS A TODOS, A TODOS LOS JUGADORES DE ESPAÑA, por habernos hecho sentir lo que sentimos anoche.

GRACIAS, GRACIAS, MUCHAS GRACIAS.

Llegamos a la final

En 1970 acababa de nacer, cuando Brasil ganaba un Mundial. En 1974 la Naranja Mecánica de Cruyff sucumbía ante Alemania. 1978, la misma Naranja sucumbía ante Argentina, fue el primer mundial con uso de razón, y recuerdo aquel match. 1982, nuestro Mundial, el español, las primeras lagrimas ante la impotencia de la Roja, victoria de Italia, el salto de Sandro Pertini y el gol de Rossi. 1986, la mano de Maradona en México y el golazo contra Argentina, fuera en los octavos o cuartos de Queretaro. 1990, 94, 98, 2002 y 2006 con el robo en cuartos contra Corea, por el arbitro indio o egipcio, un tal Gandur, que nos aguo la fiesta a muchos españoles.

Recuerdo, con especial intensidad, los últimos días de 1983, cuando ganamos 12-1 a Malta: mi padre saltaba de alegría con cada gol de nuestra selección, y vienen a la mente unas palabras suyas, con las que me decía que le gustaría ver algún día a España en la final de un mundial de fútbol. En el verano de 1984 disfrutamos mucho viendo como España llegaba a la final de la Eurocopa, que perdimos con Francia.

Hoy, 7 de julio, fiesta de San Fermin, resuenan en mis oídos la palabras de mi padre: me gustaría ver a España en una final de un campeonato y que gane, seguro que serás leche.

Su sueño se quedo en un sueño, porque hace 5 años y medio dejo este mundo. Hoy, cuando Puyol, defensa central de España marcaba el gol del pase a la final del Mundial de fútbol, algunas lagrimas han salido de mis ojos, al recordar aquellos momentos con mi padre. A su hermano no le gustaba mucho el fútbol, sin embargo recuerdo haber visto con él algunos encuentros, en los que afloró su pasión, la furia española. Él se fue hace diez días.

Hoy, saliendo del 7 de julio y entrando en el 8, no puedo por menos que sentir una alegría muy grande y profunda. En el año que cumplí 40 años, en el año que va a nacer mi primer hijo, dos años después de ganar la Copa de Europa de selecciones, precisamente, frente a Alemania, nuestro equipo de fútbol va a jugar su primera final de un
Campeonato del Mundo de selecciones.
Después de pasar el rodillo a los alemanes, hasta ahora la mejor selección del campeonato, nos espera una fiesta, la de la final, frente a Holanda, la Naranja Mecánica.

Esta generación de futbolistas está haciendo historia, historia grande de España. Ellos engrandecen cada día que pasa el juego del fútbol. En una liga, como la española, donde los extranjeros vienen pagándose cifras de otra galaxia, los de la cantera, los foráneos, están a un paso de convertirse en campeones del mundo.

Llegamos a la final, la suerte esta echada…

Continuara

Un año despues, de nuevo arriba

Los últimos doce meses han sido un tiempo de sufrimiento, de recuperación, de volver a tener las mismas sensaciones que antaño. Hace once meses, a primeros del mes de julio, Rafa hacia un parón en su meteórica carrera tenística.
Una lesión en las rodillas, el cansancio, los agobios por temas personales, posiblemente una mezcla de muchas causas, tuvieron como consecuencia la perdida del numero uno del tenis mundial, precedido de la eliminación en octavos de final del torneo de los cuatro mosqueteros, a manos del temido Sodherling, que luego sucumbió en la final con Roger Federer, que a su vez recogía el testigo del gran Rafa, para colocarse en el primer lugar del ranking ATP.
Han sido 11 meses de mucho trabajo, en los que su tío Toni, su manager Carlos Costa, su equipo, su familia y su novia, han conseguido devolver a Rafa la ilusión por competir, por ganar, por volver al sitio de donde nunca debió bajar.
Después de oir voces señalando que, posiblemente, Rafa no volvería al Olimpo, después de ver un comienzo de temporada memorable, no me cabe ninguna duda, el Rey de la tierra batida, no es que haya vuelto, es que lo ha hecho por la puerta grande.
Hoy, 7 de junio, once meses después, Rafael Nadal ha ganado por quinta vez el torneo de tierra por excelencia, Roland Garros, quedando solo por delante el gran Bjon Borg, por cierto también como Sodherling, que ayer comprobó, en sus carnes, que este Rafa Nadal no tienen nada que ver, con el de 2009 en octavos de Paris.
Rafa Nadal es el único tenista que ha ganado los tres Masters1000 de tierra batida (Montecarlo, Roma y Madrid) y después Roland Garros, entrando así por la puerta grande de los récords.

Ayer gano su séptimo Grand Slam, su torneo 40, su partido 202 o 203 en tierra batida, y como se pudo comprobar desde los cuartos con Almagro y las semis con el austriaco, la progresión de Nadal queda fuera de toda duda.

Ademas, por si fuera poco, Nadal no solo recupera el numero uno de la ATP, sino que, al no haber jugado los torneos desde ahora a octubre, no tiene que defender puntos, sino por el contrario ganarlos, lo que es un acicate para seguir arriba durante mucho tiempo.
Ahora llega Queens, Winbledom, la hierba, y es momento de ponerse muy arriba, de seguir batiendo récords.

Y lo de ayer fue solo el comienzo de una nueva etapa en la vida deportiva de Nadal.

En la final, disputada en la Philippe Chatrie, solo había un jugador; Soderling nunca entro en el partido, sobretodo porque Nadal maniato al sueco desde el principio sin dejar ni un resquicio al mínimo error, ni siquiera cuando el break estuvo a punto de decantarse del lado del escandinavo.

Rafael Nadal ha vuelto con esa pegada descomunal, y rozando la perfección en muchos de sus saques. No recordaba a Nadal metiendo tantos aces, con solo 16 errores no forzados, frente a los mas de 45 de su contrincante.

Con esa fuerza que despliega, junto a golpes tan suyos, y si las lesiones le respetan, parec que tendremos numero uno para un largo tiempo.

FELICIDADES CAMPEON