2013: la travesía en el desierto

2013

Terminó 2012 y no se acabo el mundo, como vaticinaban muchos agoreros de lo absurdo. Si 2012 ha sido un año de cambios profundos, en todos los órdenes de la vida, como era de suponer, pues las condiciones que nos toca vivir no iban a ser nada buenas, como ha comentado en muchas ocasiones mi amigo Marc Vidal. 2012 ha sido un año de cambios, en el ámbito profesional y en el personal.

Nunca en los cinco años del blog había escrito un post de propósitos; alguna vez tenía que empezar.

 

Empezó, para aquellos que nos dedicamos a dar servicios en clave tecnológica, con bastante trabajo, si bien a mitad de año se produjo un cierto parón que condujo a una consideración sobre el futuro más próximo: hay que moverse en la búsqueda de nuevos clientes, de nuevas colaboraciones, en definitiva mantenerse a la espera de un buen cliente, de una oportunidad profesional es la peor de las recetas.

A primeros de junio comencé a trabajar en la Universidad Internacional de La Rioja, en el departamento de marketing, en diferentes tareas tales como product manager en el área de posgrados, gestionando la comunicación online en redes sociales del Teatro Chejov y más recientemente coordinando la gestión de la comunicación en la gran iniciativa emprendedora del momento: UNIR Emprende. Donde hemos contado con grandes profesionales en esta ardua tarea de gestionar una convocatoria de inversión de semejante envergadura, más si cabe cuando UNIR ha sido pionera en el ámbito universitario al embarcarse en ella. Y desde principio de verano apoyando a nivel de marketing online al departamento internacional de UNIR, posicionando determinadas áreas de la universidad en países emergentes.

Continúo desarrollando algunos proyectos de marketing online en mi tiempo libre, que tienen que ver con el voluntariado.

A nivel personal no me puedo quejar: el pasado 10 de diciembre, hace un mes, nació mi tercer hijo al que hemos puesto el nombre de Yago. Es un niño muy bueno, y sus dos hermanos mayores están encantados con él, sobretodo Enrique, que trata de cuidarle a su manera.

Mis propósitos personales para 2013:

  • Salud para mi familia y para mí.
  • Querer más a Regina, mi mujer.
  • Ver crecer a mis hijos, estar más cerca de ellos.
  • Hacer algo más de deporte: no sé si conseguiré esquiar este año, pero lo intentaré.
  • Ir a New York con mi mujer en algún momento del año.
  • Ahorrar un poco.
  • Conseguir hacer una cena de 25 años que terminé el Colegio con mis mejores amigos.

Mis propósitos profesionales para 2013:

  • Consolidar mi trabajo en UNIR
  • Consolidar el desembarco de UNIR en países emergentes.
  • Ser, cada día, un mejor profesional.
  • Desarrollar y ejecutar ese negocio que tengo en mente, que tiene que ver con la tecnología.