19 de enero de 2009

Aún siendo un día de mucho trabajo, el comienzo de año está siendo difícil para todos, aún siendo un día en el que el presidente del gobierno ha dicho cosas que no se sostiene, por mucho que le demos vueltas y vueltas, aún siendo 19 de enero, para mi, este día tiene un significado, ciertamente un poco triste, o más bien un significado diferente: el 19 de enero de 2005, a estas horas, aproximadamente, mi padre, Enrique Martínez Gordo, dejó de sufrir, después de 28 días de sufrimiento, de mi duro sufrimiento.

Para mí, este día, sigue siendo un día especialmente triste. Un día, en el que hay una imagen, que va y viene a mi cabeza: después de tres días en coma, a las 19.00 horas más o menos, estaba a su lado cogiéndole la mano; en ese momento abrió los ojos, me miró, como nunca me había mirado mi padre, soltó unas lágrimas y murió. Quizás sea el día más duro de mi vida. De hecho, se me empañan los ojos al recordarlo.

Algunos ya habéis leido algo sobre mi padre en este blog. Él dejó este mundo con 62 años, en la flor de la vida, después de haber dado todo lo que tenía, por nosotros sus hijos, y por todos los que pasaron a su lado, desde que llegó a Madrid, a mitad de los años sesenta. Vivió momentos dificiles, como un cambio de régimen político, un par de crisis económicas, la crisis de las agencias de publicidad exterior, pero siempre, aun a pesar de otros momentos malos, tuvo una sonrisa para sus hijos; alguna vez una queja, es verdad, porque a veces los hijos no hacemos lo que quieren los padres, pero siempre una sonrisa.

Guardo con cariño en mi memoria todos los buenos momentos que pasé junto a él, desde aquel lejano 20 de mayo de 1970, en que nací. Los malos momentos, tanto familiares, como sociales, vienen a mi memoria estos días. Me hubiese gustado, que las cosas fuesen diferentes, pero… en muchas ocasiones las cosas salen como salen, y no como nos gustaría que saliesen. Aun a pesar de sus defectos, como los tenemos todos, trato siempre de llevarnos, o darnos un buen consejo para ir por el buen camino: y bien que lo consiguió.

Es posible que un día trate de escribir una memorias suyas, porque es algo que me apetece, y probablemente, lo haga desde este blog, pero hasta que llegue ese día………… hoy es 19 de enero.

Descanse en paz.

  • Elena

    Un abrazo, amigo… Algo así intuía.

  • Se me han empañado los ojos leyéndote, Enrique. Seguro que tu padre estaría orgulloso de ti si leyera esto.